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Enfermedad de Panner

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Aunque se denomina "enfermedad", la enfermedad de Panner es una afección ósea muy poco frecuente pero dolorosa que está relacionada con el uso excesivo del codo. A pesar de que la recuperación pude ser lenta, los niños afectados por esta enfermedad no suelen padecer problemas crónicos o de larga duración como consecuencia de la misma.

Sobre la enfermedad de Panner

La enfermedad de Panner afecta al cartílago de crecimiento (o placa epifisaria) del codo (los cartílagos de crecimiento producen nuevo tejido óseo y determinan la longitud y la forma final de los huesos en la etapa adulta). Esta enfermedad se da en niños menores de diez años, generalmente atletas infantiles, y suele afectar al brazo dominante.

La enfermedad de Panner pertenece a un grupo de enfermedades del desarrollo óseo conocido como osteocondrosis, que afecta a niños y adolescentes. En estas enfermedades, hay algo que interrumpe temporalmente la irrigación sanguínea en un área óseo en desarrollo. Cuando el tejido óseo deja de recibir suficiente sangre, empieza a morir (un proceso que se denomina necrosis). Esto conlleva el deterioro de su cartílago de crecimiento: el área al final de un hueso que todavía está en proceso de desarrollo donde las células cartilaginosas se acaban transformando en células óseas.

Cuando el desarrollo óseo ocurre con normalidad, las placas epifisarias se extienden y se unen, y así es cómo crecen los huesos. No obstante, la osteocondrosis interrumpe este proceso, lo que conlleva la muerte celular y la destrucción del tejido recién formado. A pesar de que el tejido óseo vuelve a crecer, el proceso puede provocar problemas de carácter transitorio en el área afectada. La osteocondrosis se puede dar en distintas partes del cuerpo que poseen cartílago de crecimiento.

Algunos médicos consideran que la enfermedad de Panner es un precursor de otra afección distintita aunque similar denominada osteocondritis disecante del cóndilo humeral, que afecta a niños mayores. La osteocondritis disecante difiere de la enfermedad de Panner en que aquella no afecta al cartílago de crecimiento. Cuando ocurre esta enfermedad, los cartílagos de crecimiento ya se han fusionado y el esqueleto ha completado su crecimiento. En la osteocondritis disecante, fragmentos sueltos de hueso (también denominados fragmentos libres) también se desarrollan dentro de la articulación.

Causas

Para comprender las causas de la enfermedad de Panner, ayuda mucho entender la anatomía del brazo. En el codo, el húmero (el hueso largo que va desde el hombro hasta la parte superior del codo) entra en contacto con los dos huesos que constituyen el antebrazo (el cúbito y el radio). El extremo redondeado del húmero, denominado cóndilo humeral, encaja en la cabeza del radio, que tiene forma de fosa y sostiene el cóndilo.

Durante la infancia, los huesos crecen rápidamente. No obstante, a veces se interrumpe la irrigación sanguínea de estas áreas de crecimiento óseo. La enfermedad de Panner ocurre cuando la irrigación sanguínea del codo queda interrumpida. Cundo las células que hay dentro del cartílago de crecimiento del cóndilo humeral mueren, el hueso circundante se ablanda y se descompone, lo que provoca que el extremo redondeado del cóndilo se aplane.

Puesto que los huesos normalmente experimentan un continuo proceso de reconstrucción, las células viejas se reabsorben en el interior del hueso y empiezan a formarse nuevas células que van reconstruyendo el cartílago de crecimiento en un período de varias semanas o meses. A la larga, a través de un proceso conocido como remodelación, estas células confieren al extremo del cóndilo humeral su forma redondeada original.

Los médicos no entienden completamente por qué algunos niños desarrollan la enfermedad de Panner, pero muchos creen que se trata de una enfermedad de origen hereditario. Por lo general, parece estar provocada por el uso excesivo y repetitivo del codo, en el cual se ejerce demasiada presión o se fuerza demasiado esta articulación durante un período de crecimiento rápido. Este uso excesivo puede deberse a la participación repetida en actividades que implican lanzar cosas con fuerza o ejercer una fuerte presión sobre esta articulación, como el béisbol y la gimnasia. La consecuencia es que el carácter repetido de estos leves traumatismos provoca que el área se inflame e irrite, lo que resulta doloroso.

Signos y síntomas

El principal síntoma de la enfermedad de Panner es un dolor sordo alrededor de la parte externa del codo, cerca del cóndilo humeral. El dolor generalmente empeora con la actividad, como lanzar pelotas, y mejora con el reposo.

Los niños también pueden experimentar:

  • inflamación
  • rigidez
  • molestias al tacto
  • incapacidad de extender completamente el codo
  • incapacidad de rotar completamente el brazo (lo que se denomina pronación y supinación)

Los síntomas suelen iniciarse súbitamente y no se pueden atribuir a ninguna lesión o suceso específico. Pueden durar entre varias semanas y varios meses.

Diagnóstico

Para determinar si un niño padece la enfermedad de Panner, el pediatra empezará recogiendo información sobre el paciente, de modo que formulará preguntas sobre la edad del niño, su nivel de actividad, qué deportes practica y en qué medida y cuál es su brazo dominante. A continuación el pediatra explorará los codos del niño, comparando el codo lesionado con el que está sano. Luego ejercerá presión sobre y alrededor del codo para ver si le resulta doloroso. También pedirá al niño que mueva el brazo de determinadas formas para evaluar lo bien que lo puede mover y si algunos movimientos le provocan dolor.

Probablemente el pediatra mandará al paciente una radiografía de codo para detectar posibles irregularidades y confirmar el diagnóstico. La radiografía le permitirá ver la forma del cóndilo humeral, que podría estar aplanada. La radiografía también puede mostrar que el cartílago de crecimiento tiene un aspecto irregular o fragmentado, así como áreas donde han tenido lugar reabsorciones óseas.

Algunos pediatras solicitan resonancias magnéticas (RM) para analizar el hueso de forma más detallada y evaluar el grado de inflamación.

Tratamiento

Puesto que los huesos compensan la irrigación sanguínea previamente interrumpida y se reconstruyen por sí solos, la mayoría de niños afectados por la enfermedad de Panner requieren muy poco tratamiento. El objetivo inmediato consiste en aliviar el dolor, y la mejor forma de conseguirlo es dejar en reposo el codo afectado. Esto puede suponer dejar de participar en determinadas actividades y deportes hasta que se haya curado el codo. El reposo debería ayudar a reducir considerablemente el dolor y la inflamación y a recuperar de forma progresiva los movimientos del codo.

El pediatra supervisará la recuperación del niño y determinará cuándo puede volver a practicar deporte. Habitualmente los niños no tienen que evitar los deportes durante largos períodos de tiempo.

Es posible que el pediatra también recomiende:

  • aplicar hielo o calor en el codo para aliviar el dolor y la inflamación
  • hacer sesiones de fisioterapia, sobre todo si el niño tiene dificultades para doblar y extender el brazo
  • utilizar un medicamento de venta sin receta médica de efectos antiinflamatorios pero que no sea esteroideo para aliviar el dolor y reducir la infamación, como el paracetamol (Tylenol) o el ibuprofeno (Advil, Motrin, Nuprin)

Nota: a un niño no se le debe dar nunca aspirina ni otro medicamento que contenga ácido acetilsalicílico para aliviarle el dolor debido al riesgo de que desarrolle una enfermedad muy grave denominada síndrome de Reye.

Si el reposo no reduce eficazmente el dolor, es posible que el pediatra recomiende al niño que lleve una escayola o tablilla de brazo entero que le inmovilice el codo para que se le cure. Es posible que deba llevar la escayola durante 3 o 4 semanas, hasta que el dolor, la inflamación y las molestias desaparezcan.

Recuperación

A pesar de que la recuperación a veces se alarga bastante, la mayoría de niños con enfermedad de Panner se curan completamente sin tener ningún problema relacionado con la enfermedad en el futuro. Con el tiempo (a veces un período de uno a dos años), los huesos del niño maduran, el cóndilo humeral crece y recupera su forma original y el dolor y demás síntomas suelen desaparecer por completo.

No obstante, en algunos casos, los niños con enfermedad de Panner siguen teniendo problemas para extender completamente el brazo incluso después del tratamiento.

Revisado por: Alfred Atanda Jr., MD
Fecha de revisión: abril de 2010



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