(
Why Should I Care About Germs?
)
Tal vez creas que no tienes que preocuparte por los gérmenes
-solamente a la gente que vende productos de limpieza para el váter
por televisión le importan los gérmenes. Pero los gérmenes son
organismos diminutos que pueden provocar enfermedades, y son tan
diminutos que pueden entrar en tu cuerpo sin que te des cuenta. Se
necesita un microscopio para poderlos ver. Para mantenerte sano,
merece la pena que tengas cuidado con los gérmenes.
El término "germen" es una palabra muy genérica que engloba
cuatro tipos diferentes de microorganismos (es decir, organismos
muy pequeños): las bacterias, los virus, los hongos y los
parasitos (protozoos).
Las
bacterias
son organismos unicelulares diminutos que se encuentran ampliamente
distribuidos en la naturaleza, incluyendo los cuerpos de los seres
humanos. Algunas bacterias son buenas para el organismo
-contribuyen a que el sistema digestivo funcione correctamente al
mantener a raya a las bacterias nocivas. De hecho, algunas
bacterias se utilizan para fabricar medicamentos y vacunas. Pero
las bacterias también pueden ocasionar problemas. ¿Has tenido
alguna vez una caries, una infección urinaria o un dolor de
garganta (conocido médicamente como "faringitis
estreptocócica")?
Los
virus
son incluso más pequeños que las bacterias y no pueden sobrevivir
solos. Para sobrevivir, crecer y reproducirse, necesitan estar
dentro de otro organismo. La mayorÃa de los virus pueden sobrevivir
durante muy poco tiempo fuera de un ser vivo. Por ejemplo, pueden
permanecer en una superficie, como un mostrador o el asiento de un
inodoro, contenidos en fluidos corporales infectados, durante muy
poco tiempo, muriendo enseguida a menos que infecten a otro
organismo. De todos modos, algunos virus, como los que provocan la
hepatitis (una infección que afecta al hÃgado) pueden sobrevivir
fuera del cuerpo durante una semana o más sin perder la capacidad
de provocar infecciones.
Una vez se introducen en tu cuerpo, los virus proliferan
rápidamente y pueden hacer que te encuentres bastante mal. Los
virus son responsables de enfermedades de poca importancia, como el
resfriado común, y de otras sumamente graves, como la viruela.
Los
hongos
son organismos multicelulares parecidos a las plantas que
generalmente no suponen ningún peligro para una persona sana. Los
hongos no pueden alimentarse directamente de la tierra, el agua y
el aire, por lo que deben obtener sus nutrientes de las plantas,
los alimentos y los animales en ambientes húmedos y cálidos. Dos
infecciones fúngicas frecuentes son el pie de atleta y la infección
por levaduras. Las personas que tienen el sistema inmunitario
debilitado (a consecuencia de enfermedades como el SIDA -sÃndrome
de inmunodeficiencias adquirida- o el cáncer) pueden desarrollar
infecciones por hongos más graves.
Los
parasitos
(
protozoos
) son organismos unicelulares, como las bacterias. Proliferan en
ambientes húmedos, por lo que las infecciones intestinales y otras
enfermedades que provocan se suelen contagiar a través del agua
contaminada.
En cuanto un microorganismo, sea una bacteria, un virus, un
hongo o un parasito, invade tu organismo, se prepara para quedarse
allà durante una temporada. ¡Estos gérmenes extraen toda su energÃa
de tu cuerpo! Lesionan o destruyen tus células sanas y, conforme
van utilizando tus nutrientes y tu energÃa, la mayorÃa producen
productos de deshecho, conocidos como
toxinas
.
Algunas toxinas producen los sÃntomas molestos propios del
resfriado común o la gripe, como estornudos, secreción nasal y
diarrea. Pero otras toxinas pueden provocar fiebre alta, aumento de
la frecuencia cardiaca e incluso enfermedades que pueden poner en
peligro la vida de los afectados. Si no te encuentras bien y vas al
médico, es posible que te mande un análisis de sangre o de otros
fluidos corporales para determinar qué gérmenes (en el caso de que
la causa de tu malestar sean los gérmenes) te han hecho
enfermar.
¿Cómo puedo protegerme de los gérmenes?
La mejor forma de evitar las infecciones que provocan los
gérmenes es protegiéndote. Puesto que la mayorÃa de los gérmenes se
propagan a través del aire mediante estornudos o toses, o bien
través de fluidos corporales como el sudor, la saliva, el semen, el
flujo vaginal o la sangre, tu mejor apuesta es limitar el contacto
con esas sustancias.
Lavarse las manos es, sin lugar a dudas, la mejor forma de
impedir que los gérmenes entren en tu cuerpo. ¿Cuándo deberÃas
lavarte las manos? Después de usar el váter, toser, sonarte la
nariz, tocar alguna mascota u otro animal y hacer jardinerÃa, asÃ
como antes y después de visitar a un enfermo. Y, por descontado,
también deberÃas lavarte las manos antes de comer o cocinar. Hay
una forma correcta de lavarse las manos. Tienes que utilizar agua
caliente, enjabonártelas a conciencia y frotártelas enérgicamente
por los menos durante 15 segundos (fuera del chorro de agua). Luego
acláratelas bien con agua y, para acabar, sécatelas con una toalla
limpia.
Si cocinas o ayudas a un adulto a cocinar, tendrás muchas
oportunidades para contraer gérmenes pero, si lo haces como es
debido, también tendrás muchas oportunidades de librarte de ellos.
Asegúrate de utilizar técnicas adecuadas para manipular la comida,
como no usar las tablas de cortar, cubiertos y paños de cocina que
utilices para manipular carne o volaterÃa (pavo, pollo o similares)
cruda para preparar otros alimentos y de lavar esos utensilios a
conciencia después de utilizarlos.
Otra forma de combatir las infecciones provocadas por gérmenes
es asegurarte de que tienes al dÃa el calendario de vacunaciones,
sobre todo si vas a viajar al extranjero. Otras vacunas que se
administran anualmente, como la vacuna antigripal, pueden ser
particularmente recomendables si tienes un sistema inmunitario
debilitado u otros problemas médicos crónicos.
Si mantienes relaciones sexuales, deberás utilizar preservativos
porque los virus, bacterias, hongos y protozoos se pueden contagiar
por vÃa oral, anal o vaginal. Asimismo, todos los adolescentes
deberÃan estar vacunados contra el meningococo, el virus del
papiloma humano (VPH), la varicela y la hepatitis B. Esta última
enfermedad se suele transmitir a través de las relaciones sexuales,
pero también se puede contagiar a través de agujas contaminadas,
como las que se utilizan para hacer tatuajes o piercings o para
inyectarse determinadas drogas.
Con un poco de prevención, ¡podrás mantener a raya a esos
gérmenes tan dañinos!
Revisado por:
Elana Pearl Ben-Joseph, MD
Fecha de la revisión: noviembre de 2007
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