(
Endocrine System
)
¿Alguna vez te has aburrido como una mona en clase de quÃmica y
te has preguntado qué tenÃa que ver la quÃmica contigo? ¡MuchÃsimo!
Tu cuerpo produce sus propias sustancias quÃmicas y las sutiliza
para controlar determinadas funciones, y el principal sistema que
coordina esas sustancias se denomina
sistema endocrino
.
Aunque muy pocas veces pensamos en el sistema endocrino, este
influye sobre casi todas las células, órganos y funciones del
organismo. El sistema endocrino es fundamental para regular el
estado de ánimo, el crecimiento y el desarrollo, el funcionamiento
de los distintos tejidos y el metabolismo, asà como la función
sexual y los procesos reproductores.
Generalmente el sistema endocrino se encarga de procesos
corporales que ocurren lentamente, como el crecimiento celular. Los
procesos más rápidos, como la respiración y el movimiento corporal,
están controlados por el sistema nervioso. Pero, a pesar de que el
nervioso y el endocrino son sistemas distintos, a menudo colaboran
para ayudar al organismo a funcionar adecuadamente.
¿Qué es el sistema endocrino?
Las piezas fundamentales de sistema endocrino son las hormonas y
las glándulas. En calidad de mensajeros quÃmicos del cuerpo, las
hormonas transmiten información e instrucciones entre conjuntos de
células. Aunque por el torrente sanguÃneo circulan muchas hormonas
diferentes, cada tipo de hormona está diseñado para repercutir
solamente sobre determinadas células.
Una
glándula
es un conjunto de células que fabrican y secretan (o segregan)
sustancias. Las glándulas seleccionan y extraen materiales de la
sangre, los procesan y secretan el producto quÃmico resultante para
que sea utilizado en otra parte del cuerpo. Algunos tipos de
glándulas liberan los productos que sintetizan en áreas especÃficas
del cuerpo. Por ejemplo, las
glándulas exocrinas
, como las sudorÃparas y las salivares, liberan secreciones sobre
la piel o en el interior de la boca. Sin embargo, las
glándulas endocrinas
liberan más de 20 tipos de hormonas diferentes directamente en el
torrente sanguÃneo, desde donde son transportadas a otras células y
partes del cuerpo.
Las principales glándulas que componen el sistema endocrino
humano incluyen:
- el hipotálamo
- la hipófisis
- la glándula tiroidea
- las glándulas paratiroideas
- las glándulas suprarrenales
- la glándula pineal
- las glándulas reproductoras (que incluyen los ovarios y los
testÃculos).
El
hipotálamo
, un conjunto de células especializadas ubicado en la parte central
inferior del cerebro, es el principal nexo de unión entre los
sistemas endocrino y nervioso. Las células nerviosas del hipotálamo
controlan el funcionamiento de la hipófisis, segregando sustancias
quÃmicas que bien estimulan o bien inhiben las secreciones
hormonales de esta última glándula.
A pesar de no ser mayor que un guisante, la
hipófisis
, ubicada en la base del cerebro, justo debajo del hipotálamo, se
considera la parte más importante del sistema endocrino. Se suele
denominar la "glándula maestra" porque fabrica hormonas que regulan
el funcionamiento de otras glándulas endocrinas. La fabricación y
secreción de hormonas hipofisarias puede verse influida por
factores como las emociones y los cambios estacionales. A tal
efecto, el hipotálamo envÃa información procesada por el cerebro
(como la temperatura medioambiental, los patrones de exposición
solar y los sentimientos) a la hipófisis.
La diminuta hipófisis se divide en dos partes: el
lóbulo anterior
y el lóbulo posterior El lóbulo anterior regula la actividad de las
glándulas tiroidea, suprarrenales y reproductoras, y produce
diversas hormonas, entre las que cabe destacar:
- la hormona del crecimiento, que estimula el crecimiento óseo
y de otros tejidos corporales y desempeña un papel importante en
la utilización de los nutrientes y minerales
- la prolactina, que activa la producción de leche en las
mujeres que dan el pecho
- la tirotropina, que estimula a la glándula tiroidea a
producir hormonas tiroideas
- la corticotropina, que estimula a las glándulas suprarrenales
a producir determinadas hormonas.
La hipófisis también segrega
endorfinas
, unas sustancias quÃmicas que actúan sobre el sistema nervioso
reduciendo la sensación de dolor. Además, la hipófisis segrega
hormonas que estimulan a los órganos reproductores a fabricar
hormonas sexuales. La hipófisis también controla la ovulación y el
ciclo menstrual en las mujeres.
El
lóbulo posterior
de la hipófisis libera
la hormona antidiurética
, también denominada vasopresina, que ayuda a controlar el
equilibrio entre agua y sales minerales en el organismo. El lóbulo
posterior de la hipófisis también produce
oxitocina
, que desencadena las contracciones uterinas necesarias para dar a
luz.
La
glándula tiroidea
, ubicada en la parte anterior e inferior del cuello, tiene forma
de pajarita o mariposa y produce las hormonas tiroideas
tiroxina
y
triiodotironina
. Estas hormonas controlan la velocidad a la cual las células
queman el combustible de los alimentos para producir energÃa. La
producción y liberación de hormonas tiroideas está controlada por
la
tirotropina
, secretada por la hipófisis. Cuantas más hormonas tiroideas haya
en el torrente sanguÃneos de una persona, más rápidamente ocurrirán
las reacciones quÃmicas que tienen lugar en su organismo.
¿Por qué son tan importantes las hormonas tiroideas? Por
diversos motivos; por ejemplo, ayudan a crecer y desarrollarse a
los huesos de los niños y jóvenes y desempeñan un papel fundamental
en el desarrollo del cerebro y del sistema nervioso en los
niños.
Pegadas a la glándula tiroidea, hay cuatro glándulas diminutas
que funcionan conjuntamente denominadas
glándulas paratiroideas
. Liberan la
hormona paratiroidea
, que regula la concentración de calcio en sangre con la ayuda de
la
calcitonina
, fabricada por la glándula tiroidea.
En el cuerpo humano también hay dos
glándulas suprarrenales
, de forma triangular, una encima de cada riñón. Las glándulas
suprarrenales constan de dos partes, cada una de las cuales fabrica
distintas hormonas y desempeña distintas funciones. La parte más
externa, la
corteza suprarrenal
, produce unas hormonas denominadas
corticoesteroides
, que contribuyen a regular el equilibrio entre sales minerales y
agua, la respuesta al estrés, el metabolismo, el sistema
inmunitario y el desarrollo y la función sexuales. La parte más
interna, la
médula suprarrenal
, produce
catecolaminas
, como la
adrenalina
. También denominada epinefrina, esta hormona eleva la tensión
arterial y la frecuencia cardiaca en situaciones de estrés.
La
glándula pineal
se encuentra justo en centro del cerebro. Secreta
melatonina
, una hormona que probablemente influye en que tengas sueño por las
noches y te despiertes por las mañanas.
Las
gónadas
son la principal fuente de hormonas sexuales. La mayorÃa de la
gente no piensa en ello, pero tanto los hombres como las mujeres
tienen gónadas. En los hombres, las gónadas masculinas, o
testÃculos
, se encuentran en el escroto. Segregan unas hormonas denominadas
andrógenos
, la más importante de las cuales es la
testosterona
. Estas hormonas indican a los chicos cuándo ha llegado el momento
de iniciar los cambios corporales asociados a la
pubertad
, incluyendo el crecimiento del pene, el estirón, el cambio de voz
y el crecimiento de la barba y del vello púbico. En colaboración
con otras hormonas secretadas por la hipófisis, la testosterona
también indica a los chicos cuándo ha llegado el momento de
producir esperma en los testÃculos.
Las gónadas femeninas, los
ovarios
, se encuentran dentro de la pelvis. Producen ovocitos y secretan
las hormonas femeninas: el
estrógeno
y la
progesterona
. El estrógeno indica a las chicas cuándo tienen que iniciar los
cambios corporales asociados a la pubertad. Durante esta etapa del
desarrollo, a las chicas les crecen los senos, empiezan a acumular
grasa en caderas y muslos y experimentan un estirón. Tanto el
estrógeno como la progesterona participan también en la regulación
del ciclo menstrual y desempeñan un papel importante en el
embarazo.
A pesar de que las glándulas endocrinas son las principales
productoras de hormonas, algunos órganos que no forman parte del
sistema endocrino -como el cerebro, el corazón, los pulmones, los
riñones, el hÃgado y la piel- también producen y segregan hormonas.
El
páncreas
forma parte tanto del sistema de secreción hormonal como del
digestivo porque también produce y secreta enzimas digestivas. Este
órgano produce dos hormonas importantes: la
insulina
y el
glucagón
. Ambas colaboran para mantener una concentración estable de
glucosa, o azúcar, en sangre y para abastecer al cuerpo de
suficiente combustible para que produzca la energÃa que necesita y
mantenga sus reservas de energÃa.
¿Qué función desempeña el sistema endocrino?
Las hormonas, una vez secretadas, circulan por el torrente
sanguÃneo desde la glándula endocrina hasta las células diseñadas
para recibir el mensaje de que aquellas son portadoras. Estas
células se denominan células diana. A lo largo de este recorrido
por el torrente sanguÃneo, unas proteÃnas especiales se unen a
diversas hormonas. Estas proteÃnas actúan como portadoras,
controlando la cantidad de hormona disponible que debe interactuar
con las células diana. Las células diana tienen receptores en los
que solo encajan hormonas especÃficas, de modo que cada tipo de
hormona se comunica solamente con un tipo especÃfico de células
diana que posee receptores para esa hormona. Cuando una hormona
llega a su célula diana, se adhiere a los receptores especÃficos de
esa célula y la combinación de hormona-receptor transmite
instrucciones quÃmicas sobre el funcionamiento interno de la
célula.
Cuando las concentraciones hormonales alcanzan el nivel normal,
el sistema endocrino ayuda al cuerpo a mantener esa concentración
hormonal en sangre. Por ejemplo, si la glándula tiroidea ha
segregado una cantidad adecuada de hormonas tiroideas, la hipófisis
capta una concentración normal de esa hormona en el torrente
sanguÃneo y ajusta en consonancia su liberación de tirotropina, la
hormona hipofisiaria que estimula a la glándula tiroidea a producir
hormonas tiroideas.
Otro ejemplo de este proceso lo encontramos en las glándulas
paratiroideas. La hormona paratiroidea incrementa la concentración
de calcio en sangre. Cuando esta concentración aumenta, las
glándulas paratiroideas captan el cambio y, consecuentemente,
reducen la secreción de hormona paratiroidea. Este proceso de
ajuste se denomina sistema de retroalimentación negativa.
Problemas que pueden afectar al sistema endocrino
Un exceso o un defecto de cualquier hormona pueden ser nocivos
para el organismo. Por ejemplo, si la hipófisis produce demasiada
hormona del crecimiento, un adolescente puede crecer demasiado.
Pero, si produce demasiado poca, puede crecer de forma
insuficiente. Para tratar muchos trastornos endocrinos,
generalmente lo que hacen los médicos es controlar la producción de
determinadas hormonas o bien aportar, de forma suplementaria, las
hormonas deficitarias mediante medicación. Entre los principales
trastornos hormonales, se encuentran los siguientes:
Insuficiencia suprarrenal.
Este trastorno ocurre cuando la corteza suprarrenal no produce
suficientes corticoesteroides. Entre los sÃntomas de la
insuficiencia suprarrenal se incluyen la debilidad, la fatiga, el
dolor abdominal, las náuseas, la deshidratación y los cambios en la
piel. Los médicos tratan la insuficiencia suprarrenal administrando
medicamentos que contienen hormonas corticoesteroides.
Diabetes tipo 1.
Cuando el páncreas no produce suficiente insulina, se desarrolla
una diabetes tipo I, antes conocida como diabetes juvenil. En los
niños y jóvenes, esta enfermedad suele estar provocada por un
trastorno autoinmunitario en el cual determinadas células del
sistema inmunitario atacan y destruyen las células del páncreas que
producen insulina. Para controlar los niveles de azúcar en sangre y
reducir el riesgo de desarrollar complicaciones, los niños y
jóvenes con este trastorno necesitan inyectarse insulina
regularmente.
Diabetes tipo 2.
A diferencia de la diabetes tipo 1, en la cual el organismo no
puede producir cantidades normales de insulina, en la diabetes tipo
2 el organismo no responde a la insulina con normalidad. Los niños
y jóvenes que padecen este trastorno son proclives al sobrepeso.
Algunos niños y jóvenes pueden controlar la concentración de azúcar
en sangre mediante cambios dietéticos, ejercicio y medicación por
vÃa oral, pero muchos necesitan inyectarse insulina, como en la
diabetes tipo 1.
Problemas relacionados con la hormona del
crecimiento.
Un exceso de hormona del crecimiento en niños y adolescentes que
todavÃa están en proceso de crecimiento determinará que sus huesos
y otras partes del cuerpo crezcan excesivamente. Este trastorno
poco frecuente (a veces denominado "gigantismo") suele estar
causado por un tumor hipofisario y se puede tratar extirpando el
tumor. Contrariamente, cuando la hipófisis produce una cantidad
insuficiente de hormona del crecimiento, el niño o adolescente
crecerá menos de lo normal. Los médicos pueden tratar este problema
con medicación.
Hipertiroidismo.
El hipertiroidismo es un trastorno en el cual la concentración de
hormonas tiroideas en sangre es excesivamente alta. En los niños y
jóvenes este trastorno suele estar provocado por la enfermedad de
Graves, un trastorno autoinmunitario en el cual la glándula
tiroidea está demasiado activa. Los médicos suelen tratar el
hipertiroidismo mediante medicación, cirugÃa o radioterapia.
Hipotiroidismo.
El hipotiroidismo es un trastorno en el cual la concentración de
hormonas tiroideas en sangre es anormalmente baja. Esta deficiencia
de hormonas tiroideas enlentece los procesos corporales y puede
provocar fatiga, frecuencia cardiaca anormalmente baja, piel seca,
sobrepeso y estreñimiento. Los niños y jóvenes con este trastorno
también presentan retraso del crecimiento y alcanzan la pubertad
más tarde de lo normal. La tiroidtis de Hashimoto es un trastorno
del sistema inmunitario que suele provocar problemas en la glándula
tiroidea, limitando o impidiendo la producción de hormonas
tiroideas. Los médicos suelen tratar este problema con
medicación.
Pubertad precoz.
Cuando las hipófisis libera demasiado pronto las hormonas que
estimulan a las gónadas a producir hormonas sexuales, algunos niños
presentan los cambios corporales asociados a la pubertad a una edad
anormalmente temprana. Esto recibe el nombre de pubertad precoz.
Los niños y adolescentes afectados por este trastorno se pueden
tratar con una medicación que les permitirá desarrollarse a un
ritmo normal.
Actualizado y revisado por:
Steven Dowshen, MD
Fecha de la revisión: julio de 2007
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