(
Juvenile Rheumatoid Arthritis
)
Muchos chicos y chicas creen que la artritis es algo que solo
tienen los abuelos, pero, de hecho, es un trastorno que afecta a
personas de cualquier edad. Sigue leyendo para aprender cosas sobre
la artritis reumatoideaa juvenil, un tipo especial de artritis que
suele darse en personas que todavÃa no han cumplido 17 años.
¿Qué es la artritis reumatoidea juvenil?
El término
reumatoidea
se refiere a una enfermedad que afecta a los músculos, los
tendones, las articulaciones, los huesos y/o los nervios. La
artritis
es una inflamación (lo que significa que se caracteriza por
sÃntomas como el calor, la hinchazón y el dolor) de la
capsula sinovial
(que recubre las articulaciones, por ejemplo, las rodillas o los
nudillos). Cuando se inflama la capsula sinovial, se produce
lÃquido sinovial, y las articulaciones se pueden inflamar, volverse
rÃgidas, dolorosas y calientes al tacto.
En EE.UU., aproximadamente 285.000 niños y adolescentes tienen
alguna forma de artritis. La artritis reumatoideaa juvenil es la
más frecuente de todas en esta franja de edad. Se suele
diagnosticar entre los dos y los 16 años de edad.
Los sÃntomas de la artritis reumatoidea juvenil suelen ir y
venir muchas veces a lo largo del curso de la enfermedad. A pesar
de que afecta prioritariamente a las articulaciones y el tejido
circundante, también puede afectar a otros órganos, como los ojos,
el hÃgado, el corazón y los pulmones. La artritis reumatoidea
juvenil a veces provoca solamente sÃntomas y problemas menores,
pero en algunos casos puede dañar gravemente las articulaciones y/o
limitar el crecimiento.
Los niños y adolescentes con artritis reumatoidea tienen
contracturas musculares y dolor articular de intensidad
variable, pudiendo variar la intensidad de la sintomatologÃa de un
dÃa a otro e incluso de la mañana a la tarde. Las crisis o
reactivaciones son episodios en que la enfermedad se vuelve más
activa y los sÃntomas empeoran.
La artritis reumatoidea juvenil es un trastorno crónico, lo que
significa que suele durar un perÃodo de tiempo relativamente largo
(seis semanas como mÃnimo) pudiendo prolongarse su duración meses o
años. A veces los sÃntomas desaparecen solos, lo que se conoce como
remisión. La remisión puede durar meses, años o toda la vida de una
persona. De hecho, muchos chicos y chicas con artritis reumatoidea
acaban presentando una remisión completa con escasas secuelas
permanentes o ninguna en absoluto.
Hay tres tipos principales de artritis reumatoidea juvenil:
-
artritis reumatoidea juvenil pauciarticular.
El prefijo
pauci
significa poco, y
articular
, relativo a las articulaciones. Este tipo de artritis
reumatoidea afecta a cuatro o menos articulaciones, especialmente
las de mayor tamaño, como la rodilla. Aproximadamente la mitad de
los niños y adolescentes con artritis reumatoidea tienen el tipo
pauciarticular. Suele empezar muy pronto, entre la lactancia y
los cinco años de edad. A veces se asocia a
iridociclitis
, una inflamación en la parte anterior del ojo próxima al iris
(la parte coloreada). Por este motivo son importantes los
exámenes oculares, incluso cuando la artritis no está activa.
-
artritis reumatoidea juvenil poliarticular.
El prefijo
poli
significa mucho. La artritis reumatoidea juvenil poliarticular
afecta a cinco o más articulaciones, habitualmente las de menor
tamaño de manos y dedos. También puede afectar a las rodillas,
las caderas, los tobillos, los pies y el cuello. La artritis
reumatoidea poliarticular puede afectar a las articulaciones de
forma simétrica, es decir, a las mismas articulaciones a ambos
lados del cuerpo. Las articulaciones afectadas suelen inflamarse.
Los sÃntomas también pueden incluir febrÃcula, cansancio, poco
apetito y nódulos reumatoideos (bultitos) en las articulaciones
afectadas. Este tipo de artritis reumatoidea puede provocar
problemas articulares duraderos y suele requerir tratamiento con
medicación fuerte.
-
artritis reumatoidea juvenil sistémica.
Puede afectar a distintas partes del cuerpo, incluyendo los
órganos internos y las articulaciones. Es la forma menos
frecuente de artritis reumatoidea juvenil. Los primeros sÃntomas
suelen ser fiebre alta, escalofrÃos y una erupción cutánea. La
artritis puede empezar al mismo tiempo que la fiebre o
presentarse varias semanas o meses después de esta última. La
fiebre suele subir al final de la tarde o principios de la noche;
puede alcanzar los 39,4º C o más y luego bajar súbitamente hasta
alcanzar una temperatura corporal normal al cabo de pocas horas.
Los afectados por esta enfermedad se pueden encontrar muy mal
cuando les sube la fiebre y bien durante el resto del dÃa.
Aproximadamente la mitad de los niños y adolescentes que la
contraen se recuperan completamente, mientras que la otra mitad
sigue teniendo sÃntomas articulares, como dolor y agarrotamiento
durante muchos años. En algunos casos, las secuelas de la
enfermedad, como la reducción del movimiento, el agarrotamiento y
el dolor articular, persisten en la etapa adulta.
¿Por qué algunas personas desarrollan artritis reumatoidea
juvenil?
Aunque los cientÃficos todavÃa no conocen las causas exactas de
la artritis reumatoidea juvenil, se está investigando mucho sobre
esta y otras formas de artritis. Saben que la artritis reumatoidea
juvenil se asocia a anomalÃas en el sistema inmunitario, que
defiende al cuerpo de los gérmenes nocivos, como las bacterias y
los virus. Cuando el sistema inmunitario no funciona correctamente
-como ocurre en diversos trastornos, entre ellos la artritis
reumatoidea juvenil-, tiene dificultades para distinguir entre los
gérmenes nocivos y los tejidos del propio cuerpo. Esta confusión
hace que el sistema inmunitario ataque a los tejidos del propio
cuerpo y que libere unas sustancias quÃmicas que dañan los tejidos
sanos. La consecuencia de este proceso es una inflamación que
provoca los sÃntomas de la artritis reumatoidea juvenil.
También se sabe que la artritis reumatoidea juvenil no es
contagiosa. No te la puede "pegar" otra persona ni tú se la puedes
"pegar" a nadie como ocurre con los catarros y otras
infecciones.
¿Qué hacen los médicos?
La artritis reumatoidea juvenil puede ser difÃcil de
diagnosticar. Todas las formas de este tipo de artritis cursan con
inflamación, pero también cursan con otros sÃntomas y requieren
tratamientos diferentes. No hay ninguna prueba aislada que permita
diagnosticar todas las formas de artritis reumatoidea juvenil y
otros tipos de artritis. El médico hará un
reconocimiento
completo a su paciente a fin de detectar posibles inflamaciones de
las articulaciones, problemas oculares y erupciones cutáneas.
También es posible que solicite análisis de sangre, radiografÃas y,
en algunos casos, que utilice una aguja para extraer una muestra de
lÃquido sinovial a fin de examinarlo. Es posible que el médico
necesite hacer un seguimiento del curso de la enfermedad y de los
sÃntomas durante varios meses para poder determinar la forma
particular de artritis reumatoidea juvenil que tiene su paciente.
El médico también elaborará la
historia médica
del paciente, preguntándole sobre cualquier preocupación o sÃntoma
que pueda tener, su salud anterior, la salud de su familia, los
medicamentos que toma, las alergias que pueda tener y otras
cuestiones.
Ciertas infecciones, como la provocada por el parvovirus y la
enfermedad de Lyme, tienen sÃntomas similares a los de la artritis
reumatoidea juvenil y se pueden confundir con esta última. De ahÃ
que sea necesario descartar estas posibilidades antes de confirmar
un diagnóstico de artritis reumatoidea juvenil.
¿Cómo se trata?
Cuando la artritis reumatoidea juvenil se diagnostica pronto y
se trata adecuadamente, por lo general se puede controlar
eficazmente y las lesiones articulares se pueden limitar o incluso
impedir. El tratamiento médico tiene como objetivo aliviar los
sÃntomas y puede incluir medicamentos para reducir la inflamación
(como el ibuprofeno). Los medicamentos creados recientemente, como
el metotrexato y el etanercept, permiten mantener el sistema inmune
bajo control y controlar la enfermedad mucho mejor de lo que era
posible hace 10 o 15 años. Los ejercicios de fisioterapia -conjunto
de movimientos para lograr mayor grado de movilidad (que mejoran la
flexibilidad), y la aplicación de calor también pueden ayudar a
controlar los sÃntomas. En contadas ocasiones es preciso recurrir a
la cirugÃa para reparar las articulaciones dañadas.
Vivir con la artritis reumatoidea juvenil
Si padeces artritis reumatoidea juvenil, algunas mañanas te
costará mucho levantarte de la cama. Tal vez vayas a coger del
suelo un calcetÃn y compruebes que no puedas enderezar el codo o
doblar las rodillas. O tal vez te toques el hombro y lo notes
dolorido y caliente. Los perÃodos de inactividad, como
dormir
8 horas, pueden ser seguidos de episodios de contracturas
musculares.
Puede ser muy tentador volver a hacerte un ovillo en la cama y
dormir el resto de dÃa. Pero eso empeorarÃa las cosas. Por muy mal
que te encuentres a veces, puedes hacer cosas para encontrarte
mejor. Del mismo modo que los corredores, los culturistas y otros
atletas hacen estiramientos para entrar en calor antes de entrenar,
tú puedes masajearte los músculos con suavidad y hacer
estiramientos suaves para ayudar a relajar y desentumecer los
músculos y ligamentos que hay alrededor de las articulaciones. En
cuanto te levantes y te pongas en marcha, lo más probable es que se
te alivie el dolor. El
ejercicio
puede ayudarte a conservar la movilidad de las articulaciones
afectadas y a fortalecer los músculos y los huesos. Un
fisioterapeuta puede ayudarte a diseñar un programa de ejercicios
eficaz para que puedas ponerlo en práctica en casa.
Una buena alimentación puede mejorar la salud en general, y un
dietista titulado puede ayudarte a entender los aspectos
fundamentales de una alimentación saludable. Por ejemplo, tal vez
te sientas indispuesto e incapaz de comer cuando tengas una crisis.
Un dietista puede ayudarte a seleccionar aquellos alimentos que
tengan un alto valor nutritivo para compensar la falta de
apetito.
Una actitud positiva es tan importante como el ejercicio y una
dieta saludable. Si a veces estás
deprimido
o enfadado, habla con alguien que esté dispuesto a escucharte y a
apoyarte. Explica cómo te sientes a tus padres, tu médico o un
amigo. Algunas personas con artritis reumatoidea juvenil se sienten
mejor cuando pueden hacer preguntas y aprender muchas cosas sobre
la enfermedad que padecen. También puede ayudar hacer cosas
sencillas que a menudo damos por sentadas y no les concedemos la
importancia que tienen. Por ejemplo, cada dÃa intenta reservarte un
rato para hacer algo que te divierte o que hace feliz.
La mayorÃa de los adolescentes con artritis reumatoidea hacen lo
mismo que cualquier otro chico de su edad -asisten a su centro de
estudios, ayudan en casa, salen con sus amigos y son activos
fÃsica, académica y socialmente. Recuerda que tú medico y otros
profesionales de la salud están ahà para apoyarte y pueden ayudarte
a controlar la enfermedad para que tenga el menor impacto posible
sobre tu vida.
Revisado por:
AnneMarie C. Brescia, MD
Fecha de la revisión: abril de 2006
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diagnoses, and treatment, consult your doctor.
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