(
Making the Holidays Less Materialistic
)
Cuando llega la época de las fiestas los "dame" parecen
invadirnos. "Dame esto", "dame aquello", "quiero esto", "quiero
aquello". Tanto para los niños como para los padres puede resultar
difÃcil ver más allá de las grandes promociones de productos para
captar el verdadero sentido de las fiestas.
Lo importante no son los regalos sino lo que se esconde detrás
de ellos: el espÃritu de dar. Ayude a sus niños a aprender lo
divertido que es dar y lo reconfortante que puede resultar buscar,
crear y envolver algo especial (o hacer algo especial) para las
personas a las que queremos y para los necesitados.
Aquà presentamos cinco maneras en las que puede ayudar a reducir
el nivel de materialismo de sus hijos y reforzar la verdadera razón
de las fiestas.
1. Enseñe a sus hijos a cuestionar los mensajes de
marketing
Desde los comerciales televisivos que acompañan a los dibujos
animados del domingo por la mañana hasta las promociones que
aparecen en las cajas de cereales… los niños de todas las edades
están expuestos a aluviones de mensajes de marketing. Y a ellos,
todo les parece fantástico; son objetos que simplemente deben
tener. Todo parece tan atractivo; con frecuencia, se ve mucho mejor
de lo que realmente es.
Las publicidades que los niños ven durante la época de las
fiestas pueden ayudar a crear expectativas poco realistas y
dejarlos decepcionados. Después de haber visto una perfecta
presentación de todos los artÃculos que figuran en su "lista
de deseos", es muy difÃcil que la realidad esté al nivel de
sus expectativas cuando abran los regalos.
Obviamente, evitar todo tipo de exposición a los mensajes de
marketing es prácticamente imposible. Sin lugar a dudas, puede
apagar el televisor o limitar la cantidad de tiempo que sus hijos
pasan frente a él, pero aun asÃ, ellos verán y escucharán de alguna
manera las publicidades de los últimos aparatitos y juegos
indispensables.
Pero lo que sà puede hacer es lo siguiente:
- Cuando sus hijos le pidan los productos que vieron en la
publicidad, explÃqueles que los comerciales y otras publicidades
están diseñados para lograr que la gente desee cosas que no
necesita, según la Academia Norteamericana de PediatrÃa (AAP por
su sigla en inglés). Y con frecuencia, estos anuncios tienen por
fin hacernos creer que estos productos nos harán, de alguna
manera, más felices. Hablar con los niños acerca de cómo son las
cosas en la realidad puede ayudarlos a ver todo
objetivamente.
- Mientras miran televisión, escuchan la radio, leen una
revista o salen juntos de compras, hable con su hijo acerca de lo
que piensa sobre los productos que ven durante las publicidades.
Hágale preguntas que lo lleven a pensar, como las siguientes:
- "¿Crees que necesitas ese producto? Si es asÃ, ¿por
qué?"
- "¿Crees que ese producto realmente se ve, sabe o funciona
tal cual como lo muestran en la publicidad?"
- "¿Crees que ese producto te hará más feliz? Si es asÃ, ¿por
qué?"
- La AAP recomienda limitar la exposición de los niños a los
comerciales televisivos. Para lograrlo, puede hacer lo siguiente:
- hacer que sus hijos vean canales de televisión
públicos
- grabar los programas sin las propagandas
- comprar o alquilar videos o DVD para niños
Enséñeles a sus hijos que no siempre pueden tener todo lo que
desean. ExplÃqueles también que no está mal "querer" cosas. La
clave, al igual que con la mayorÃa de las cosas, está en la
moderación y en apreciar realmente lo que se recibe. Haga hincapié
en que las fiestas son un tiempo especial, durante el cual se pone
mucho amor y buenos deseos en cada regalo.
2. Céntrese en las tradiciones familiares
Las tradiciones que se centran en la familia o los amigos pueden
ser una excelente manera de devolverle el sentido a las fiestas.
Aquà encontrará algunas ideas:
-
Hable acerca de las tradiciones familiares que más le
agradan a su familia.
Después, piense en la manera de poner más énfasis en ellas. Si
adora la tradición de encender la menorah, reúnase en familia y
cree sus propias velas. Si disfruta del viaje familiar para
elegir un árbol, transforme el momento en un acontecimiento de
todo un dÃa y vaya a un establecimiento comercial que cuente con
un bosque natural donde pueda escoger su árbol.
-
Descubra qué significan las fiestas para otras
personas.
Haga que sus hijos hablen con un abuelo, con usted, un tÃo o una
tÃa acerca de la manera en la que pasaban las fiestas cuando eran
niños. Algunas tradiciones de las fiestas que solÃan estar muy
arraigadas (como cantar villancicos con los vecinos) hoy casi no
existen. Tal vez quiera revivir algunas de estas tradiciones como
una manera de compartir parte del espÃritu navideño con su
familia, sus amigos o su comunidad.
-
Instaure nuevas tradiciones.
Si no posee tradiciones familiares, nunca es tarde. Reúnanse para
realizar actividades que todos disfruten, como cocinar o patinar
sobre hielo. Pregúnteles a sus hijos qué les agradarÃa hacer
todos los años y esfuércese por hacerlo. Si no logran llegar a
una decisión unánime, convierta varias de las propuestas en
tradiciones, para que todos se sientan parte de las fiestas.
3. Enséñeles a sus hijos a dar de sà mismos
Las actividades solidarias, en especial en la época de las
fiestas, son una excelente oportunidad para que las familias la
pasen bien y, al mismo tiempo, se sientan más unidas. Los servicios
comunitarios ayudan a llevar a casa el mensaje de que dar es mucho
más que gastar efectivo para obtener un fantástico regalo para las
fiestas o andar a las corridas para comprar montones de regalos
para infinidad de personas. Las actividades solidarias y
voluntarias pueden demostrarles a los niños que brindar su tiempo,
su esfuerzo y su generosidad es mucho más reconfortante que
simplemente esperar recibir montañas de bienes materiales.
Además, si comienzan a realizar las actividades solidarias desde
pequeños, esto se transformará en parte de su vida; en algo que
simplemente esperan o desean hacer. Estas tareas voluntarias pueden
enseñarles a sus hijos:
-
que una persona puede hacer que las cosas sean
diferentes.
Saber que uno es lo suficientemente importante como para tener un
efecto sobre alguien o algo más es un mensaje hermoso y lleno de
poder para un niño.
-
los beneficios que tiene el sacrificio.
Al dejarle un juguete a un niño menos afortunado, los niños
aprenden que, a veces, es bueno hacer sacrificios. Reducir el
tiempo de recreación para ayudar a otros les enseña a los niños
que hay cosas importantes además de nosotros mismos y nuestras
necesidades inmediatas.
-
a ser tolerantes.
Trabajar en servicios para la comunidad puede hacer que los niños
y adolescentes entren en contacto con personas de distinto
origen, edad, educación, nivel económico o con otras capacidades.
Éste puede ser un elemento particularmente importante para poner
de relieve en las fiestas. Muy probablemente, descubrirán que los
valores comunes pueden unir incluso a las personas más
dispares.
-
a apreciar más lo que tienen.
Al ayudar a otras personas menos afortunadas, los niños pueden
comprender mejor las cosas extraordinarias de sus propias vidas
por las que deberÃan estar agradecidos.
Opte por ayudar a una organización o un grupo que comparta los
valores de su familia y que trabaje por cosas en las que usted
cree. A continuación, encontrará algunas maneras en las que puede
ayudar en su comunidad y más allá de ella:
- Ayude a otra familia que lo necesite o compre algunos
obsequios para niños menos afortunados a través de un programa de
donación de juguetes. Deje que sus hijos escojan y envuelvan los
regalos para los otros niños.
- Si sus hijos adoran los animales, comunÃquese con el refugio
local de animales. Durante las fiestas, muchos distribuyen
productos, como alimento para mascotas, a dueños de mascotas de
bajos ingresos y necesitan voluntarios.
- Haga algo por las personas ancianas de su comunidad. Brinde
ayuda en un hogar para ancianos, visite a personas mayores que
podrÃan alegrase y disfrutar de su compañÃa durante las fiestas,
lléveles regalos o comida a personas ancianas que no pueden salir
de sus hogares o ayude a vecinos de edad a decorar su casa,
cocinar o envolver regalos.
- Ofrezca el tiempo de su familia para ayudar en un hospital de
niños o un albergue para personas sin vivienda, o para ayudar a
construir o reconstruir viviendas para personas necesitadas.
Los servicios solidarios pueden enseñarles a los niños que hay
muchas maneras de dar. Las pilas de regalos no son la única manera.
Recálqueles a sus hijos que ofrecer tiempo, esfuerzo y cariño puede
significar mucho más (y puede ser mucho más duradero) que cualquier
regalo que el dinero pueda comprar.
4. Haga que los regalos tengan un significado
Por supuesto, los regalos siempre serán una parte importante de
las fiestas. Y esto es muy bueno; puede enseñarles a los niños a
considerar lo que podrÃa hacer felices a otros y lo que es
importante para las personas que quieren. Ver el rostro de las
personas queridas mientras abren los regalos en los cuales sus
hijos pusieron mucho amor o esfuerzo puede hacer que las fiestas
sean más placenteras para sus hijos.
Pero no siempre hace falta comprar los regalos en una tienda.
Enséñeles a sus hijos a darle un verdadero sentido y a poner amor
en sus regalos este año y en el futuro. Si ellos hacen sus propios
regalos, los niños pueden demostrar cariño; además, la experiencia
de dar puede ser mucho más agradable, tanto para quien da como para
quien recibe.
Aquà le ofrecemos algunas ideas para que su familia se ponga en
marcha:
-
Hagan juntos regalos en casa.
- Cree álbumes fotográficos. En especial, álbumes pequeños
que sus familiares puedan llevar a todos lados. Esto no sólo
capturará momentos valiosos y les demostrará cuánto
significan para usted; al crear álbumes fotográficos les hará
saber a las personas queridas que puso tiempo y dedicación
para crear su regalo.
- Imprima y enmarque sus fotografÃas digitales favoritas de
amigos y personas queridas.
- Utilice la impresora y la computadora de su casa para
crear papelerÃa personalizada para los miembros de su
familia.
- Permita que sus hijos creen sus propias ilustraciones
(collages, pinturas, dibujos, etc.) y colóquelas en marcos
divertidos. Sus hijos hasta pueden decorar los marcos.
- Cree un árbol genealógico para los miembros de la familia
(los abuelos lo apreciarán).
- Haga sus propios obsequios, desde potpourrà o
decoraciones, o papel para envolver y decoraciones
personalizadas para la casa, como una corona.
- Cree videos familiares personalizados para amigos o
personas queridas que se encuentran lejos.
-
Realice obsequios filantrópicos.
Muchas comunidades realizan ferias en las cuales usted puede
comprar regalos haciendo una donación a causas por las que su
familia y amigos se preocupan. Otras ofrecen regalos reales
hechos por personas con necesidades especiales. Visite los sitios
Web de las organizaciones de caridad para obtener información
acerca de las donaciones de dinero en nombre de otros o acerca de
obsequios cuyos fondos se destinen a la obra de caridad.
-
En lugar de obsequiar cosas materiales, enséñeles a sus
hijos a obsequiar su tiempo.
Por ejemplo, su abuela agradecerá que la ayuden a aprender a usar
su computadora. O, tal vez, su hermana menor desee aprender a
tejer. Haga que los miembros de su familia hagan certificados de
obsequio especiales… por ejemplo, "un masaje", "dos lavadas de
auto gratuitas", "cinco comidas especiales", "diez lavados de
ropa", etc. En estos tiempos, en los que todos estamos tan
ocupados, regalar tiempo puede tener realmente más sentido que un
obsequio muy costoso.
5. Dé el ejemplo
Demuéstreles a sus hijos que las fiestas pueden hacernos sentir
alegres y plenos. No son un momento estresante que gira en torno de
las maratónicas salidas de compras. Remarque desde el primer
momento que no se trata de recibir pilas de regalos, sino de dar y
recibir unos pocos obsequios con amor. Si comienza desde que son
pequeños con tradiciones que pongan énfasis en el verdadero
significado de las fiestas y en los pensamientos que hay detrás del
dar, puede ayudar a moldear las perspectivas de sus hijos en las
fiestas y enseñarles lo que significa dar y recibir durante todo el
año.
Revisado por:
Steven Dowshen, MD
Fecha de revisión: septiembre de 2007
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