(
Types of Cancer Teens Get
)
El
cáncer
es inusual en los adolescentes. Las enfermedades como el cáncer de
mama suelen afectar a mujeres adultas; es poco probable que las
adolescentes desarrollen este tipo de cáncer. Pero de todos los
tipos de cáncer, hay algunos que los adolescentes tienen mayores
probabilidades de desarrollar. El cáncer de testÃculos, por
ejemplo, suele afectar a jóvenes más que a hombres adultos. Lee
este artÃculo para aprender más acerca de los tipos de cáncer que
pueden afectar a los adolescentes.
Los tipos de cáncer que ocurren en la adolescencia tienen un
elemento en común: las
células
, los componentes básicos del cuerpo humano. El cáncer aparece
cuando las células se desarrollan de manera anormal y crecen de
forma descontrolada. En este artÃculo encontrarás información
acerca de los tipos de cáncer que pueden padecer los adolescentes,
incluidas las señales de advertencia y los sÃntomas, asà como los
posibles tratamientos para estos cánceres.
Osteosarcoma
El osteosarcoma es el tipo de cáncer de huesos más común. Suele
aparecer en muchachos adolescentes, en general, cuando comienzan a
"pegar estirones". El osteosarcoma afecta al doble de muchachos que
de muchachas y suele presentarse en personas más altas que el
promedio. Algunos problemas médicos que tal vez se deban a los
genes, como el retinoblastoma, un tumor que se desarrolla en la
retina, pueden predisponer a algunos adolescentes a desarrollar
osteosarcoma. Lo mismo ocurre si un adolescente ha recibido
tratamientos de radiación en los huesos para tratar otros
cánceres.
Los sÃntomas más comunes del osteosarcoma son el dolor y la
inflamación de las piernas o los brazos, en ocasiones, acompañados
por la aparición de un bulto. Algunas personas sufren más dolor por
la noche o al realizar
ejercicio
. Con frecuencia, el osteosarcoma se encuentra en los huesos que
rodean a la rodilla, pero también puede aparecer en otros huesos.
En casos excepcionales, un tumor puede extenderse o provocar una
metástasis fuera del hueso, en los nervios y vasos sanguÃneos de la
extremidad. (La palabra
metástasis
es el término que utilizan los médicos cuando las células de un
tumor se alejan del lugar original del cáncer y se trasladan a
diferentes tejidos u órganos).
El tratamiento contra el osteosarcoma suele incluir
quimioterapia
(medicación endovenosa, o IV, que destruye las células cancerosas),
asà como cirugÃa para extirpar el tumor. En algunos pocos casos, en
los que estos procedimientos no logran vencer completamente el
cáncer, es posible que el médico deba amputar una parte o la
totalidad de la extremidad para combatir el cáncer. Los médicos
también pueden realizar una
cirugÃa para salvar
la extremidad. En esta intervención, se retira el hueso con cáncer
y se evita la
amputación
de la extremidad rellenando el espacio con un injerto óseo o una
varilla metálica especial.
La pérdida de una extremidad puede resultar devastadora, en
especial para los adolescentes que ya están pasando por otros
cambios corporales. La terapia psicológica y la fÃsica (también
llamada "rehabilitación fÃsica") pueden ser de gran utilidad en
esta situación. En general, los adolescentes a quienes se les debe
practicar una amputación reciben
prótesis
, o una extremidad artificial, que los ayuda a adaptarse. La
mayorÃa de los adolescentes logran regresar a sus actividades
normales, incluidos los deportes.
La mayor parte de los adolescentes desarrollan efectos
secundarios, como caÃda del cabello, hemorragias, infecciones y
problemas cardÃacos o dermatológicos, propios de los medicamentos
que se utilizan en el tratamiento de quimioterapia para el
osteosarcoma. La quimioterapia también puede incrementar el riesgo
de un paciente de desarrollar otros cánceres en el futuro. La buena
noticia es que la mayorÃa de los adolescentes con osteosarcoma se
recuperan.
Sarcoma de Ewing
Otro tipo de cáncer que afecta los huesos es el
sarcoma de Ewing
. Se asemeja al osteosarcoma porque también afecta a adolescentes y
adultos jóvenes, y suele atacar las piernas o la pelvis.
La mayorÃa de los adolescentes con sarcoma de Ewing reciben
quimioterapia y se someten a una cirugÃa. Algunos pacientes también
necesitan rayos, además de la cirugÃa o en lugar de ella, para
asegurarse de destruir las células restantes. El sarcoma de Ewing
suele responder bien a la quimioterapia y la radiación.
El osteosarcoma y el sarcoma de Ewing comparten los mismos
factores de riesgo y los mismos efectos secundarios del
tratamiento. Las probabilidades de recuperación dependen de la
ubicación del tumor, de su tamaño y de si se ha extendido o no.
Pero ambos tipos de cáncer de hueso responden bien al tratamiento
y, en muchos casos, son curables.
Leucemia
La leucemia es uno de los cánceres más comunes en la infancia.
Aparece cuando la médula ósea se ve invadida por una gran cantidad
de glóbulos blancos anormales denominados
blastos leucémicos
y, en algunos casos, penetra en el flujo sanguÃneo.
Puesto que estas células sanguÃneas anormales presentan
defectos, no ayudan a proteger el cuerpo de las infecciones, como
lo hacen los glóbulos blancos normales. Y dado que crecen de forma
descontrolada, se apoderan de la médula ósea e interfieren con la
producción de otros tipos de células importantes del flujo
sanguÃneo, como los
glóbulos rojos
(que transportan oxÃgeno) y las
plaquetas
(que permiten la coagulación de la sangre).
La leucemia provoca problemas, como hemorragias, anemia (bajo
recuento de glóbulos rojos), dolor en los huesos e infecciones.
También puede extenderse a otras partes del cuerpo, como los
ganglios linfáticos, el hÃgado, el bazo, el cerebro y, en el caso
de los hombres, los testÃculos.
Los tipos de leucemia más frecuentes en adolescentes son la
leucemia linfocÃtica aguda
(
LLA
) y la
leucemia mieloide aguda
(
LMA
).
Prácticamente todas las personas que padecen LLA y LMA reciben
un tratamiento de quimioterapia y algunas también reciben
trasplantes de células madre. Durante este procedimiento, reciben
células madre nuevas de otra persona. Los trasplantes de médula
ósea son una forma común de trasplante de células madre. Algunas
personas también reciben radiación. La duración del tratamiento y
los tipos de medicamentos administrados varÃan según el tipo de
leucemia.
Las probabilidades de cura de ciertos tipos de leucemia son muy
buenas. Con el tratamiento adecuado, la mayorÃa de los pacientes
con LLA y muchos pacientes con LMA se curan de la enfermedad y ésta
no vuelve a aparecer.
Tumores cerebrales
Los tumores cerebrales no son comunes en los adolescentes.
Existen dos tipos: los tumores cerebrales primarios, que se
originan en las células del cerebro, y los tumores cerebrales
secundarios, que provienen de un cáncer que se inició en otra parte
del cuerpo (por ejemplo, un osteosarcoma) y se extiende al
cerebro.
La mayorÃa de los tumores cerebrales en los adolescentes son
primarios. Dos de las formas más comunes son los
astrocitomas
y los
ependimomas
. Los astrocitomas son tumores cerebrales que se originan en las
células cerebrales denominadas "astrocitos". Este tipo de tumor no
suele extenderse fuera del cerebro y la médula espinal, y
habitualmente no afecta a otros órganos. Los ependimomas son
tumores que suelen comenzar en las paredes de los ventrÃculos del
cerebro. El cerebro cuenta con cuatro ventrÃculos, o cavidades, que
son una vÃa para el
lÃquido cefalorraquÃdeo
, una sustancia lÃquida que protege el cerebro y la médula, y
amortigua los golpes.
Nadie sabe con exactitud cuál es la causa del cáncer cerebral
primario. Una posibilidad es que haya ocurrido un problema con las
células mientras se formaban el cerebro y la médula espinal.
Los tratamientos varÃan según el tipo de tumor y su ubicación.
Si es posible extirpar un tumor, suele realizarse una cirugÃa,
seguida de radiación. Algunos pacientes también reciben
quimioterapia.
Las probabilidades de sobrevivir a un tumor cerebral dependen
del tipo, la ubicación y el tratamiento. Pero, si es posible
extirpar el tumor y administrar tratamiento adicional, es muy
probable curar el cáncer.
Linfoma
El término
linfoma
hace referencia al cáncer que se desarrolla en el
sistema linfático
, que incluye los ganglios linfáticos, el timo, el bazo, las
adenoides, las amÃgdalas y la médula ósea. La función del sistema
linfático es combatir los gérmenes que causan infecciones y
enfermedades. La mayorÃa de los adolescentes que presentan linfomas
padecen el
mal de Hodgkin
(cáncer del tejido linfático) o linfoma no Hodgkin (cáncer en las
células del sistema inmunológico que circulan por nuestro
organismo).
El mal de Hodgkin suele presentarse en adolescentes y adultos
jóvenes. Puede surgir en los ganglios linfáticos del cuello, las
axilas, el tórax o de otros lugares del cuerpo. Los ganglios se
agrandan pero, en general, no existe dolor. El mal de Hodgkin se
caracteriza por la presencia de células anormales y grandes,
denominadas
células de Reed Sternberg
que se detectan con un microscopio después de una biopsia (un
procedimiento en el cual un médico toma una pequeña muestra de
tejido para detectar la presencia de células cancerosas). La
quimioterapia y, con frecuencia, la radiación se utilizan para
tratar el mal de Hodgkin.
El linfoma que no es Hodgkin es similar a la leucemia (LLA)
porque ambos se caracterizan por la presencia de
linfocitos
malignos (glóbulos blancos presentes en los ganglios linfáticos) y
porque comparten muchos sÃntomas. El linfoma no Hodgkin se trata
con quimioterapia.
La mayorÃa de los adolescentes que padecen el mal de Hodgkin o
linfomas no Hodgkin y completan el tratamiento logran una remisión
completa, sin señales de la enfermedad.
Otros cánceres
Si bien no son comunes, otros cánceres que pueden sufrir los
adolescentes son el cáncer de testÃculos y los
rabdomiosarcomas.
Aunque el
cáncer de testÃculos
es excepcional en la adolescencia, es el cáncer más común en
hombres de 15 a 35 años. Si se lo detecta y trata a tiempo, el
cáncer testicular casi siempre tiene cura. Los muchachos deben
aprender a examinar sus
testÃculos
en forma regular para detectar cualquier bulto anormal ya que ésta
suele ser la primera señal del cáncer de testÃculos.
Los
rabdomiosarcomas
, o sarcomas de tejido blando, son tipos de cáncer menos comunes y
que suelen aparecer en bebés, niños y adolescentes. En estos tipos
de cáncer, las células cancerosas crecen en los tejidos blandos de
los músculos esqueléticos (los músculos del cuerpo que utilizamos
para controlar los movimientos). Si bien estos tipos de cáncer
pueden aparecer en cualquier lugar del cuerpo, los rabdomiosarcomas
se presentan con mayor frecuencia en los músculos del tronco, los
brazos o las piernas. Los tipos de tratamiento utilizados y las
probabilidades de recuperación dependen de la ubicación del
rabdomiosarcoma y de si el cáncer se ha extendido a otras zonas del
cuerpo.
Actualizado y revisado por:
Steven Dowshen, MD
Fecha de revisión: mayo de 2007
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