(
Fifth Disease
)
¿Que es la quinta enfermedad (Eritema infeccioso)?
Especialmente frecuente en niños de entre cinco y 15 años, el
eritema infeccioso cursa inicialmente con una erupción cutánea roja
caracterÃstica en la cara que hace que parezca que al niño le han
dado una bofetada en la cara. Luego la erupción se extiende por el
tronco, los brazos y las piernas. Por mucho que pueda imponer su
nombre, el eritema infeccioso solo es una afección de origen vÃrico
de la que la mayorÃa de los niños se recuperan rápidamente y sin
complicaciones.
El eritema infeccioso (también denominado "quinta enfermedad" o
en términos populares "la enfermedad de la bofetada") está
provocado por el parvovirus B19. El parvovirus B19 es un virus
exclusivamente humano, que
no
es el mismo que preocupa a los veterinarios y que pueden contraer
los animales domésticos, sobre todo los perros. Por lo tanto,
no
se puede contagiar de los humanos a los animales o viceversa.
Los estudios de laboratorio muestran que, a pesar de que entre
el 40% y el 60% de los adultos de todo el mundo han pasado la
infección por parvovirus B19, la mayorÃa de ellos no recuerdan
haber presentado sÃntomas de eritema infeccioso. Por este motivo,
los expertos médicos consideran que la mayorÃa de la gente que
contrae la infección por parvovirus B19 presenta sÃntomas leves o
ningún sÃntoma en absoluto.
El eritema infeccioso se da en todo el mundo. Los brotes de
parvovirus tienden a ocurrir a finales del invierno y principios de
la primavera, pero también puede haber casos esporádicos de eritema
infeccioso en cualquier época del año.
Signos y sÃntomas
El eritema infeccioso empieza con
febrÃcula
, dolor de cabeza y sÃntomas catarrales leves (nariz tapada o
secreción nasal). Estos sÃntomas iniciales remiten y la enfermedad
parece haber pasado hasta que aparece la erupción caracterÃstica al
cabo de pocos dÃas. La erupción, de un rojo intenso, empieza
tÃpicamente en la cara. Varios dÃas después, se va extendiendo por
el resto del cuerpo en sentido descendente, apareciendo manchas
rojas (generalmente de un color más claro) en el tronco, los brazos
y las piernas. La erupción no suele aparecer en las palmas de las
manos y las plantas de los pies. A medida que la parte central de
las manchas se empieza a aclarar, la erupción adquiere un aspecto
parcheado, como si fuera la marca que dejada por una redecilla. Los
niños de menos de 10 años son más proclives a desarrollar
erupciones.
Los niños mayores y los adultos a veces se quejan de que les
pica la erupción, pero la mayorÃa de niños con erupción no parecen
enfermos ni tienen fiebre. La erupción puede tardar entre una y
tres semanas en desaparecer por completo y durante ese perÃodo de
tiempo puede dar la impresión de que va empeorando hasta que
desaparece por completo.
Determinados estÃmulos (como la luz solar, el calor, el
ejercicio y el estrés) pueden reactivar la erupción hasta que
desparezca completamente. Otros sÃntomas que a veces se asocian a
eritema infeccioso son ganglios linfáticos inflamados, ojos rojos,
dolor de garganta, diarrea y erupciones fuera de lo corriente que
parecen ampollas o moretones.
En algunos casos, sobre todo durante la etapa adulta y al final
de la adolescencia, un episodio de eritema infeccioso puede ir
seguido de dolor o inflamación de las articulaciones, generalmente
de las manos, muñecas, rodillas y tobillos.
Contagio
Una persona infectada por parvovirus es más contagiosa antes de
la aparición de la erupción -sea durante el perÃodo de incubación
(el perÃodo de tiempo comprendido entre la infección y la aparición
de los sÃntomas) o durante el perÃodo de tiempo en que están
presentes los sÃntomas respiratorios leves. Puesto que la erupción
caracterÃstica del eritema infeccioso es una reacción del sistema
inmunitario (una respuesta defensiva que pone en marcha el cuerpo
contra sustancias extrañas como los gérmenes) que ocurre después de
que haya pasado la infección, una vez aparece la erupción, el
eritema infeccioso no suele ser contagioso.
El parvovirus B19 se contagia fácilmente de una persona a otra a
través de los fluidos infectados procedentes de la nariz, la boca y
la garganta, especialmente las gotitas que se expelen al toser y
estornudar. También se puede contagiar al compartir vasos y
cubiertos.
En una casa donde haya un niño con eritema infeccioso, otro
miembro de la familia que no haya padecido la infección por
parvovirus B19 tiene aproximadamente un 50% de probabilidades de
contraerla. Los compañeros de clase de un niño con eritema
infeccioso tienen aproximadamente un 60% de probabilidades de
infectarse. Una vez una persona se ha contagiado con el parvovirus
B19, se hace inmune al mismo y, por lo general, no pude volverse a
infectar.
El hecho de contraer la infección por parvovirus B19 durante el
embarazo puede provocar problemas en el feto. Algunos fetos pueden
desarrollar una anemia grave si la madre se infecta durante el
embarazo -sobre todo si la infección tiene lugar durante la primera
mitad del embarazo. En algunos casos, la anemia es tan grave que el
feto no sobrevive. Afortunadamente, en torno a la mitad de las
mujeres embarazadas son inmunes a la infección por parvovirus B19,
al haberla contraÃdo previamente. Los problemas graves ocurren en
menos del 5% de las mujeres que contraen la infección durante el
embarazo.
Prevención
No hay ninguna vacuna contra el eritema infeccioso y ninguna
forma de prevenir la propagación del virus. Aislar a una persona
que presenta la erupción caracterÃstica del eritema infeccioso no
permite evitar el contagio porque generalmente, cuando aparece la
erupción, la persona ya ha dejado de ser contagiosa.
Tener unos buenos hábitos higiénicos, sobre todo
lavarse frecuentemente las manos
, siempre es una buena idea, puesto que puede ayudar a impedir el
contagio de muchas infecciones.
Incubación
El perÃodo de incubación (el tiempo transcurrido entre la
infección y la aparición de los primero sÃntomas) del eritema
infeccioso oscila entre cuatro y 28 dÃas, con un promedio de 16 a
17 dÃas.
Duración
La erupción suele durar entre una y tres semanas. En una
cantidad reducida de casos de niños mayores y adultos, la
inflamación y el dolor articular asociados al eritema infeccioso
han durado hasta varios meses o años.
Diagnóstico
Por lo general, los pediatras pueden diagnosticar el eritema
infeccioso a partir de la erupción caracterÃstica que aparece en la
cara y el cuerpo. Si un niño o un adulto no tiene la erupción
caracterÃstica pero lleva un tiempo encontrándose mal, el médico
puede solicitar un análisis de sangre para determinar si los
sÃntomas pueden estar provocados o no por el parvovirus B19.
Tratamiento
El eritema infeccioso está provocado por un virus, y no se puede
tratar con antibióticos, que se utilizan para tratar infecciones de
origen bacteriano. A pesar de que existen medicamentos antivirales,
en la actualidad no hay ninguno que sirva para tratar el eritema
infeccioso. En la mayorÃa de los casos, se trata de una afección
tan leve que no requiere tratamiento farmacológico.
Por lo general, los niños con eritema infeccioso se encuentran
bastante bien y necesitan escaso tratamiento en casa aparte del
reposo. Una vez desparecen la fiebre y los sÃntomas catarrales
leves, puede haber poco que tratar aparte de las molestias
asociadas a la erupción. Si su hijo se queja de picor, pregunte al
pediatra cómo puede aliviarle las molestias. Es posible que el
pediatra también recomiende paracetamol para tratar la fiebre y el
dolor articular.
Complicaciones
La mayorÃa de los niños con eritema infeccioso se recuperan sin
complicaciones. Cuando aparece la erupción y mientras esta está
presente, suelen encontrase bien y generalmente ya han retomado sus
actividades habituales.
No obstante, algunos niños con el sistema inmunológico
debilitado (como los que tienen SIDA o leucemia) o con determinados
trastornos de la sangre (como la anemia falciforme o la anemia
hemolÃtica) pueden encontrase bastante mal al contraer una
infección por parvovirus B19. Este virus puede enlentecer o
interrumpir temporalmente la producción de
glóbulos rojos
, las células que se encargan de transportar oxÃgeno a los tejidos,
provocando una anemia.
Cuando un niño está sano, ese enlentecimiento de la producción
de glóbulos rojos suele pasar desapercibido porque no repercute
sobre su salud general. Pero los niños que ya están anémicos cuando
contraen la enfermedad pueden enfermar considerablemente si su
producción de glóbulos rojos se ve disminuida todavÃa más por el
virus. Sus niveles de glóbulos rojos pueden descender
peligrosamente, comprometiendo el suministro de oxÃgeno a los
tejidos corporales.
Cuándo llamar al pediatra
Llame al pediatra cuando a su hijo le salga una erupción, sobre
todo si se extiende por todo el cuerpo o va acompañado de otros
sÃntomas.
Si está embarazada y le sale una erupción o si ha estado en
contacto con alguien que tenÃa eritema infeccioso (o con alguien
que tenÃa una erupción que se sale de lo normal), llame al
profesional de la salud que lleva su embarazo.
Revisado por:
Joel Klein, MD
Fecha de la revisión: noviembre de 2007
Revisado inicialmente por:
Stephen C. Eppes, MD
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