(
How Can I Deal With My Asthma?
)
Quizá has tenido que lidiar con el asma desde que eras pequeño,
o tal vez te acaban de informar que tienes asma. Quizá sólo tienes
respiración sibilante cuando haces ejercicio, o tal vez se te hace
difÃcil respirar cuando hay gatos cerca. Cualquiera sea el caso, el
asma puede complicarte mucho la vida.
Debido a las restricciones que el asma puede generar en sus
vidas, los adolescentes que padecen de asma pueden sentirse
diferentes a sus amigos, compañeros de clase y de equipo. Algunas
personas pueden sentirse raras acerca de tomar medicamentos
diariamente o usar inhaladores, espaciadores (una boquilla o
máscara que ayuda a mejorar la eficacia de los inhaladores o
facilitar su uso), o medidores de flujo (un dispositivo de mano
pequeño que mide el flujo de aire exhalado de los pulmones) frente
a otros. Y si las mascotas como los perros o gatos agravan el asma
de una persona, él o ella podrÃa tener que rechazar invitaciones a
casas de amigos que tengan esas mascotas.
Para las personas que practican deportes el asma puede causar
más molestias. La intensificación del asma podrÃa significar tener
que terminar una práctica temprano o tener que salir del partido.
En ocasiones los miembros de un equipo que padecen de asma tendrán
que sentarse en la banca durante unos dÃas hasta que sus sÃntomas
desaparezcan y se sientan mejor.
Las personas reaccionan de distintas maneras a los problemas que
el asma provoca en sus vidas. Algunas se mantienen al margen de
toda actividad fÃsica, incluso de aquellas aprobadas por sus
médicos, debido a que les preocupa que el asma se intensifique.
Otras pueden ver al asma como una excusa conveniente para no tener
que hacer tareas domésticas ni participar en la clase de gimnasia.
Y algunas personas pueden negar que tienen asma y pueden olvidarse
de o rehusarse a tomar medicamentos para poder controlarlo.
Sin embargo, no seguir un plan de tratamiento para el asma es
una mala idea. Dejar de tomar los medicamentos puede provocar
crisis de asma e incluso puede poner la vida en peligro. De hecho,
en los últimos años han aumentado las muertes debidas al asma entre
adolescentes. Algunos médicos piensan que parte de este aumento se
debe al hecho de que el asma se está volviendo más común, pero otra
parte se debe a que algunos adolescentes evitan utilizar
inhaladores u otros medicamentos.
A algunas personas les puede avergonzar tener que usar
inhaladores o medidores de flujo, se pueden olvidar de tomar sus
medicamentos, o podrÃan pensar equivocadamente que se sienten mejor
y que no necesitan medicamentos. Pero las personas que toman sus
medicamentos regularmente o apenas tienen los sÃntomas del asma
tienen una clara ventaja porque esta práctica puede mantener el
asma bajo control. Entonces, ¿cómo puedes seguir tu plan de control
del asma y continuar con tu vida normal? Prueba estos consejos:
-
Hazte cargo.
Te sentirás más en control de tu asma si entiendes por qué es tan
importante tu plan de control y qué pasará si lo sigues (o no lo
sigues). Conversa con tu médico sobre las mejores maneras de
controlar tu asma, incluyendo tomar los medicamentos diarios,
evitar los factores desencadenantes y tomar las medidas
preventivas cuando sientas que estás por tener una crisis
asmática. En resumidas cuentas, si no quieres que el asma te
controle, tú tienes que controlarlo.
-
Usa las herramientas de control del asma.
No abandones las herramientas como los medicamentos preventivos
diarios y los medidores de flujo si son parte de tu plan de
tratamiento, incluso si te estás sintiendo completamente bien.
Algunos adolescentes pueden decidir no tomar sus medicamentos y
en su lugar confiar sólo en los medicamentos de alivio rápido
como los inhaladores de albuterol. Esto puede ser sumamente
peligroso y es una razón importante por la cual, en la
actualidad, más adolescentes están muriendo por causas
relacionadas con el asma. Asegúrate de vigilar tu función
pulmonar y de tomar tus medicamentos diarios si tu plan asà lo
indica.
-
Establece un cronograma.
Ya sabes que es imposible ir a la escuela sin cepillarse los
dientes o cambiarse el pijama. A esa lista de cosas que hacer en
la mañana o en la noche añade "tomar medicamentos para el
asma". Incluir tus medicamentos en la rutina diaria
significa que tienes menos posibilidades de olvidarte de
tomarlos, y es menos probable que tengas ataques u otros
sÃntomas.
-
No fumes.
El humo de los cigarrillos es una causa común de agravación del
asma en adolescentes. No fumes y punto. Si fumas, habla con tus
padres o un médico sobre métodos para dejar de fumar. Si tus
amigos fuman, no te quedes cerca cuando enciendan un cigarrillo
porque el humo ambiental del tabaco es un desencadenante común de
los ataques de asma. Si alguien en tu familia fuma, conversa con
él o ella sobre dejar de fumar.
-
Controla tu entorno.
Los factores desencadenantes medioambientales, tales como los
ácaros del polvo y la caspa de animales, pueden ser peligrosos si
padeces de asma. Si las mascotas provocan tu asma y quieres pasar
tiempo con un amigo que tiene una mascota, invÃtalo a tu casa. No
tienes que explicar que se debe a tu asma. Además, trata de
mantener tu habitación sin polvo, limpiándola regularmente, y
habla con tu médico acerca del uso de cubiertas especiales para
colchón y almohadas. Si tienes mascotas, mantén a Fido o Fluffy
fuera de tu habitación.
-
Busca un deporte o actividad que te convenga.
Sólo porque tu asma limite tu ejercicio no significa que tengas
que pasar tu tiempo mirando desde fuera. Tu médico te puede
autorizar a participar en deportes de equipo si tomas ciertas
precauciones para el control del asma. O te podrÃa alentar a
participar en otras actividades como nadar o hacer yoga. También
podrÃas probar el teatro o la música. De cualquier manera,
participar en un equipo o grupo es una excelente manera de
estimular tu autoestima.
No es tu culpa que tengas asma. Generalmente se puede controlar
y, si la manejas bien, puedes lograr una buena calidad de vida.
Revisado por:
Elana Pearl Ben-Joseph, MD
Fecha de revisión: noviembre de 2006
Revisión original:
Stephen J. McGeady, MD
Note: All information is for educational purposes only. For specific medical advice,
diagnoses, and treatment, consult your doctor.
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