(
Cytomegalovirus
)
La infección por citomegalovirus (CMV), un miembro de la familia
de los virus del herpes, es muy frecuente. Según los datos de que
disponen los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) de
EE.UU., entre el 50% y el 85% de los estadounidenses de 40 años han
padecido una infección por CMV.
Los niños se suelen infectan con este virus durante la primera
infancia, sobre todo aquellos que van a guarderÃas, jardines de
infancia u otro tipo de centros de preescolar. La infección por CMV
muy pocas veces es grave en las personas que, salvo por el hecho de
haber contraÃdo la infección, están sanas; generalmente solo
provoca sÃntomas leves, en el caso de provocar alguno. Cuando
aparecen sÃntomas, son parecidos a los de la mononucleosis y solo
duran unas pocas semanas.
El CMV representa un problema sobre todo en determinados grupos
de personas de alto riesgo, incluyendo:
- bebés cuyas madres se infectan durante el embarazo
- niños o adultos cuyos sistemas inmunitarios han sido
debilitados por una enfermedad o tratamiento farmacológico, como
los receptores de transplantes de órganos o las personas
infectadas por el VIH.
Una vez una persona contrae una infección por CMV, el virus
suele permanecer en su cuerpo en estado latente (o inactivo), pero
se puede reactivar. Es más probable que el virus se reactive -y
provoque una enfermedad grave- en aquellas personas cuyo sistema
inmunitario está debilitado por alguna enfermedad.
SÃntomas de la infección por CMV
Los sÃntomas de infección por CMV varÃan en función de la edad y
del estado de salud de la persona infectada y de cómo se haya
producido la infección.
Los bebés que nacen infectados generalmente no presentan
sÃntomas de infección por CMV tras el nacimiento, aunque algunos de
estos bebés pueden desarrollar problemas auditivos, visuales,
neurológicos y evolutivos con el tiempo. En una cantidad reducida
de casos, aparecen sÃntomas desde el nacimiento, los cuales pueden
incluir: parto prematuro, tamaño reducido para la edad gestacional,
ictericia, hÃgado y bazo engrosados, microcefalia (cabeza pequeña),
convulsiones, erupciones y dificultades para comer. Estos bebés
también corren más riesgo de desarrollar problemas auditivos,
visuales, neurológicos y evolutivos.
Los recién nacidos también pueden infectarse con el CMV durante
o poco después del parto, al atravesar el canal del parto de una
madre infectada, al alimentarse con la leche materna de una madre
infectada o al recibir una transfusión de sangre donada por una
persona infectada. La mayorÃa de estos bebés no presentan sÃntomas
de infección por CMV, pero un porcentaje reducido de ellos puede
desarrollar neumonÃa u otros sÃntomas. Los bebés prematuros o los
que nacen a término con alguna enfermedad que se infectan poco
después de nacer también tienen un riesgo elevado de padecer
problemas neurológicos y evolutivos con el tiempo.
A pesar de que las infecciones por CMV que se contraen durante
la infancia después del perÃodo neonatal no suelen provocar
enfermedades importantes ni sÃntomas graves, algunos bebés y niños
pequeños infectados pueden desarrollar neumonÃa, hepatitis
(inflamación del hÃgado), o erupciones cutáneas.
Los niños mayores o los adolescentes que contraen la infección
por CMV pueden presentar sÃntomas similares a los de las
mononucleosis, incluyendo fatiga, dolores musculares, dolor de
cabeza, fiebre e hÃgado y bazo engrosados. Estos sÃntomas suelen
ser leves y generalmente duran solo entre dos y tres semanas.
En las personas que han recibido transplantes de órganos o con
sistemas inmunitarios debilitados, el CMV puede provocar
infecciones graves. En las personas con SIDA o VIH, la infección
por CMV puede afectar a los pulmones, el sistema nervioso, el tubo
digestivo y los ojos, pudiendo provocar ceguera.
¿Cuánto duran los sÃntomas?
En el caso de que lleguen a aparecer sÃntomas de CMV, su
duración dependerá de cómo se ha producido la infección y de la
edad y el estado general de salud del paciente. Por ejemplo, una
infección prenatal por CMV grave puede provocar problemas
evolutivos y dejar secuelas de por vida. Sin embargo, una infección
en un adolescente puede durar solo entre dos y tres semanas y no
dejar ninguna secuela.
¿Cómo se contagia el CMV?
En EE.UU. aproximadamente el 1% de los bebés contraen la
infección por CMV antes del nacer -generalmente solo si la madre se
infecta por primera vez con este virus durante el embarazo. Como ya
hemos visto, una madre infectada puede transmitir el virus al niño
antes, durante y después del parto.
Cualquier persona con una infección por CMV actual o pasada
puede contagiar el virus a otra persona, incluso si no presenta
sÃntomas. Pero para que se produzca el contagio se requiere un
contacto bastante Ãntimo; el virus se puede contagiar a través de
la saliva, la leche materna, los fluidos vaginales, el semen, la
orina y las heces. El virus también puede estar presente en la
sangre de las transfusiones y hemoderivados, asà como en los
órganos transplantados, pudiendo provocar una infección por CMV en
los receptores de órganos y de transfusiones sanguÃneas.
En la población infantil, el virus se suele contagiar en los
centros escolares o preescolares, donde se puede transmitir
fácilmente mediante el contacto indirecto, sobre todo a través de
juguetes contaminados. Los niños infectados pueden, a su vez,
contagiar la infección a otros miembros de su familia.
Diagnóstico y tratamiento de la infección por CMV
En los casos graves de infección por CMV, los médicos pueden
hacer el diagnóstico al detectar el virus en cultivos de muestras
de secreciones de la garganta, orina, sangre u otros tejidos o
fluidos corporales. A los pacientes también se les suele extraer
sangre a distintos intervalos temporales para determinar los
niveles de determinados anticuerpos. Estos anticuerpos son parte de
la respuesta del sistema inmunitario a la infección por CMV y
pueden indicar la existencia de una infección por CMV activa. A
veces se utilizan unas pruebas especiales para detectar el ADN
vÃrico a fin de diagnosticar la infección por CMV.
Actualmente no existe ningún tratamiento especÃfico o
recomendado para aquellas personas, por lo demás sanas, que
contraen una infección por CMV.
En aquellos pacientes en que la infección por CMV puede poner en
peligro la vida, (recién nacidos, receptores de transplantes de
órganos y personas que están recibiendo tratamiento para el cáncer
o que padecen trastornos inmunitarios como el SIDA), las
infecciones graves por CMV se pueden tratar con medicación
antiviral administrada por vÃa intravenosa, generalmente en un
marco hospitalario. Los fármacos antivirales administrados por vÃa
oral se pueden utilizar en casa una vez la infección está bajo
control y el paciente está estable. Puesto que los medicamentos
antivirales pueden tener importantes efectos secundarios, los
médicos los utilizan con mucha precaución, sobre todo en la
población infantil.
En los receptores de trasplante de médula, se puede administrar
la inmunoglobulina anticitomegalovirus (Ig-CMV) y el fármaco
antiviral ganciclovir por vÃa intravenosa para tratar la infección
por CMV.
Prevención de la infección por CMV
En la actualidad, no existe ninguna vacuna para prevenir la
infección por CMV. En aquellas personas que están en contacto con
niños regularmente, sobre todo las mujeres embarazadas o las que
podrÃan quedarse embarazadas, lavarse las manos frecuentemente es
una medida eficaz para reducir el riesgo de infección al exponerse
al CMV. También es importante no compartir utensilios para comer
con niños pequeños y evitar dar besos o mantener un contacto Ãntimo
con personas positivas al CMV.
Una madre con infección por CMV no deberÃa dejar de amamantar a
su bebé, ya que se considera que las ventajas de la lactancia
materna superan los riesgos de contagiar el CMV al bebé, y es poco
probable que este último desarrollara sÃntomas en el caso de que se
infectara.
Para aquellos pacientes que corren el riesgo contraer una
infección por CMV al recibir un trasplante de órganos, existen
medidas preventivas. Y los bancos de sangre aplican procedimientos
de cribado y tratamiento de los productos sanguÃneos que
contribuyen a prevenir el contagio del CMV a través de
hemoderivados.
Cuándo llamar al pediatra
Llame al pediatra si su hijo presenta cualquiera de los
siguientes sÃntomas similares a los de la mononucleosis:
- fiebre que dura varios dÃas
- cansancio inusual o extremo
- dolores musculares
- dolor de cabeza
Si usted esta embarazada, pregunte a su médico sobre su riesgo
de contraer una infección por CMV y cómo puede ayudar a proteger a
su bebé en proceso de desarrollo de la infección por CMV antes de
que nazca.
Si su hijo se ha sometido a un trasplante de órganos o tiene el
VIH, el SIDA, un cáncer o cualquier enfermedad que afecte al
sistema inmunitario, corre mayor riesgo de contraer una infección
por CMV. Pregúntale al pediatra sobre los signos y sÃntomas en que
usted deberÃa fijarse.
Revisado por:
Steven A. Dowshen, MD
Fecha de la revisión: abril de 2006
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diagnoses, and treatment, consult your doctor.
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