(
Going to the Hospital
)
Es posible que tengas que ir al hospital si te caes de la bici y
te rompes un brazo o si padeces asma y te cuesta respirar. Tal vez
tengas que ir al hospital porque necesitas una medicación especial
que no te pueden administrar en casa o porque tienen que extirparte
(extraerte) las amÃgdalas.
Puede asustar un poco tener que ir al hospital, pero ten en
cuenta que los médicos, enfermeras y demás personal hospitalario
están allà para ayudar a las personas que están enfermas o heridas
a encontrarse mejor. Sigue leyendo para averiguar que te puede
ocurrir dentro de un hospital.
Ingreso
A veces, los médicos consideran que sus pacientes necesitan ir
al hospital y programan su ingreso con antelación. Es posible que
necesiten hacerles alguna prueba para averiguar algo sobre el
funcionamiento de su cuerpo o que consideren necesario
administrarles un medicamento especial o someterlos a una operación
o a otro tipo de tratamiento que no se puede administrar en casa.
Si tu médico considera que debes ingresar en un hospital, llamará
al hospital para avisar de tu llegada y, una vez allÃ, alguien te
conducirá a tu habitación.
Otra forma de ingresar en un hospital es a través del
servicio de urgencias
. Te pueden llevar a un servicio de urgencias si estás muy enfermo,
sobre todo si tu médico o tus padres consideran que necesitas
atención médica inmediata. Una vez en el servicio de urgencias, los
médicos y enfermeras cuidarán de ti para que te encuentres mejor.
Si necesitas pasar la noche en el hospital, algún miembro del
personal hospitalario te conducirá, a ti y a tus padres, a una
habitación del hospital.
Cuando ingreses en un hospital, probablemente verás que tu padre
y/o tu madre llenan muchos formularios diferentes. Es importante
que el hospital tenga tu nombre, dirección y número de teléfono,
asà como otra información, como los medicamentos que tomas o si
tienes alguna alergia. Es posible que te hagan muchas preguntas (a
veces repetidamente), por ejemplo, cómo te llamas, que dÃa cumples
años y cómo te encuentras. Si no entiendes alguna pregunta, te
puede ayudar pedirles a tus padres -o al médico o al personal
enfermerÃa- que te expliquen a qué se refieren.
La habitación
Una vez efectuado el ingreso, es posible que tengas una
habitación para ti solo o que compartas habitación con otro niño.
En la habitación estará tu cama, provista de unos botones pata
subirla y bajarle. Si compartes habitación, habrá una cortina que
podrás correr alrededor de tu cama para tener un poco de intimidad
cuando descanses o te cambies de ropa. Probablemente habrá luces
que podrás encender y apagar, asà como un botón especial que podrás
apretar para llamar al personal de enfermerÃa cuando necesites
algo. Probablemente habrá un lavabo en la habitación.
Lo más probable es que tengas televisión y teléfono en la
habitación para que puedas entretenerte mientras estás en el
hospital. Si vas a pasar bastante tiempo en el hospital, podrás
llevarte cosas que te recuerden a tu casa, como fotografÃas de tu
familia, peluches, libros o juguetes -o incluso colgar tus
fotografÃas o pósters favoritos en las paredes que haya alrededor
de tu cama.
La ropa
En mucho hospitales dejan que los pacientes lleven la ropa que
ellos quieran -como sus propios pijamas o batas.En algunos centros
o en determinadas ocasiones, es posible que te hagan llevar una
ropa especial que facilita la exploración a los médicos y al
personal de enfermerÃa.
Tu familia
Casi todos los hospitales permiten que los niños estén
constantemente acompañados por uno o ambos padres, incluso por la
noche. Durante el dÃa, se permiten las visitas de hermanos, abuelos
y amigos, ¡que pueden llevarles flores, globos y otros obsequios!
También tendrás un teléfono para llamar a las personas con quienes
quieras hablar.
Personal hospitalario
En el hospital, conocerás a muchas personas diferentes desde el
momento del ingreso hasta que te den luz para volver a casa. ¡Es
posible que el primer dÃa de tu estancia en el hospital trates
hasta con 30 personas diferentes!
Tratarás con el personal de enfermerÃa, que tramitará tu
ingreso, te acompañará a tu habitación y te enseñara la planta del
hospital donde permanecerás ingresado para que sepas dónde están
las cosas. Mientras estés en el hospital, el personal de enfermerÃa
cuidará de ti noche y dÃa. Te preguntarán cómo te encuentras a lo
largo del dÃa para saber si necesitas algo para aliviarte las
molestias. Cada pocas horas, te pondrán el termómetro, te tomarán
la tensión arterial y te auscultarán el corazón y los pulmones.
También te llevarán los medicamentos que te tengan que
administrar.
También verás a muchos médicos en el hospital. Tal vez te trate
tu propio médico o bien un médico que siempre trabaja en ese
hospital y está especializado en atender a los niños. Si estás en
un hospital solo para niños, tal vez veas también a estudiantes de
medicina (que están estudiando para convertirse en médicos) y a
médicos residentes (médicos que están haciendo prácticas para
especializarse en medicina infantil).
Es posible que te trate un especialista -es decir, un médico
experto en determinado tipo de problemas médicos o parte del
cuerpo. Un cardiólogo -un médico especializado en el corazón- es un
ejemplo de especialista. Otro ejemplo: si tienes asma y necesitas
ingresar en un hospital, tal vez te atienda un especialista en
pulmón, o neumónologo, y/o un especialista en alergias, o
alergólogo.
Los camilleros te transportarán de un lugar a otro del hospital;
los voluntarios traerán periódicos o cafés a tus padres y/o jugarán
o verán vÃdeos contigo en la ludoteca (o sala de juegos) del
hospital; y los fisioterapeutas te enseñarán a utilizar el material
o equipo que puedas necesitar, como, por ejemplo, unas muletas.
Tal vez te atienda también un especialista en tratar con niños,
cuya tarea consiste en asegurarse de que los niños que están
ingresados en un hospital entienden lo que les está ocurriendo y
ayudarles a estar lo más cómodos posible. Estos especialistas
explican a los niños lo que les harán los médicos o enfermeras,
como colocarles una vÃa intravenosa o llevarles al quirófano para
que los operen. Ayudan a que esas cosas no den tanto miedo.
Hacerse pruebas
Probablemente te harán algunas pruebas mientras estás en el
hospital - ¡pero no de las que te hacen en el colegio!. En el
hospital es posible que te hagan un análisis después de sacarte un
poco de sangre de una vena del brazo. Notarás un pinchacito, pero
no te dolerá demasiado. Para otros tipos de análisis, es posible
que te pidan que recojas un poco de orina (pipÃ).
En los hospitales a veces se hacen radiografÃas u otras técnicas
de diagnóstico por la imagen, conocidas por las siglas TAC y RMN.
En estas pruebas se utilizan cámaras especiales para hacer
fotografÃas de determinadas partes del cuerpo. Asà los médicos
pueden ver los huesos y otros tejidos que hay en el interior del
cuerpo para saber si hay algo que va mal o que está haciendo
enfermar a sus pacientes. Si hay alguna prueba o procedimiento que
no acabas de entender, pÃdele a tu médico o a algún miembro del
personal de enfermerÃa que te explique en qué consiste.
Operarse
Si te tienen que operar (otra forma de llamar a una operación es
"intervención quirúrgica"), te presentarán a un anestesista antes
de la operación. La función del anestesista consiste en inducirte
el sueño administrándote un medicamento especial denominado
anestesia. De este modo, no te enterarás de nada durante la
intervención.
El dÃa de la operación no te dejarán desayunar ni comer nada
porque uno no se puede operar con el estómago lleno. Pero, no te
preocupes, tu organismo recibirá los fluidos que necesita a través
de una vÃa intravenosa. Una vÃa intravenosa es un tubito que
permite introducir fármacos y fluidos en el cuerpo a través de una
vena, generalmente de la mano o del brazo.
Cuando llegue la hora de operarte, un camillero te llevará al
quirófano en una cama especial provista de ruedas. Una vez en el
quirófano, el personal hospitalario te explicará todo lo que te va
a ocurrir y luego el anestesista te administrará la anestesia para
dormirte. Si tienes alguna pregunta, no dudes en formularla. Los
médicos y enfermeras querrán que estés lo más cómodo y tranquilo
posible y estarán encantados de contestar a todas tus
preguntas.
Cuando te despiertes tras la operación, te encontrarás bien en
tu habitación o bien en la sala de reanimación -una sala donde
miembros del personal de enfermerÃa podrá supervisar tu estado
mientras recuperas la conciencia para asegurarse de que estás
bien.
Mantenerse ocupado
La mayorÃa de hospitales tienen ludotecas, donde los niños
pueden encontrar juguetes, utensilios para manualidades y artes
plásticas y juegos. En la ludoteca siempre habrá un algún adulto
que podrá ayudarte a encontrar algo con lo que entretenerte. Si no
puedes desplazarte a la ludoteca, alguien te puede llevar cosas
para jugar a tu habitación. La mayorÃa de hospitales tienen
televisores y videojuegos, asà como ordenadores (¡con juegos!) a
los que se puede jugar incluso sin levantarse de la cama. Asimismo,
muchos hospitales reciben visitas muy especiales, como payasos o
personajes de cuentos.
Estar nervioso
Es normal estar un poco nervioso -e incluso asustado- cuando uno
tiene que ingresar en un hospital. Pero recuerda que:
- Tu familia estará contigo.
- Hay otros niños en el hospital que están pasando por lo mismo
que tú.
- Hay mucha gente, como los médicos y enfermeras, que podrán
contestar a cualquier pregunta que puedas tener. ¡No tengas miedo
de preguntar!. No olvides que están ahà para ayudarte a
encontrarte mejor y que estarán encantados de ayudarte para que
estés lo más cómodo y tranquilo posible.
- Después de pasar un tiempo en el hospital, ¡deberÃas estar en
el camino de encontrarte mejor!
Actualizado y revisado por:
Kate Cronan, MD
Fecha de la revisión: abril de 2007
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diagnoses, and treatment, consult your doctor.
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