(
Sleeping During Pregnancy
)
Muchos padres saben lo difÃcil que es lograr dormir bien durante
los meses posteriores al nacimiento de su bebé, pero nadie se
imagina que también es difÃcil conciliar el sueño durante el
embarazo.
En realidad, es probable que usted duerma más de lo habitual
durante el primer trimestre del embarazo. Es normal que se sienta
cansada, ya que su cuerpo está funcionando para proteger y cuidar
el desarrollo de su pequeño. La placenta (el órgano que alimenta al
feto hasta el momento del nacimiento) acaba de empezar a formarse,
su cuerpo está generando más sangre y su corazón está latiendo más
rápido.
Sin embargo, suele ser durante los últimos meses del embarazo
cuando la mayor parte de las mujeres tienen dificultad para dormir
profundo y sin interrupciones.
¿Por qué puede ser difÃcil dormir durante el embarazo?
El aumento del tamaño del feto es quizá la principal razón de
los problemas para dormir, ya que se vuelve difÃcil encontrar una
posición cómoda. Si usted acostumbraba dormir boca abajo o boca
arriba, le será difÃcil habituarse a dormir de costado (como
recomiendan los médicos). Además, cambiar de posición en la cama
puede resultarle más difÃcil a medida que el embarazo avanza y su
cuerpo aumenta de tamaño.
Otros factores que pueden afectar el sueño son los
siguientes:
-
la frecuente necesidad de orinar:
Sus riñones están funcionando más de lo normal para filtrar un
mayor volumen de sangre (de un 30 a un 50% más que antes del
embarazo) que fluye por su cuerpo. Este proceso de filtrado
genera más orina. Además, a medida que el bebé crece y que el
útero se agranda, la presión sobre la vejiga también aumenta.
Esto se traduce en más idas al baño durante el dÃa y la noche. La
cantidad de visitas nocturnas al baño puede ser mayor si su bebé
está activo durante la noche.
-
el aumento del ritmo cardÃaco:
El ritmo cardÃaco aumenta durante el embarazo, para bombear más
sangre. Al fluir más sangre hacia el útero, su corazón tendrá que
trabajar más para enviar suficiente sangre al resto de su cuerpo.
-
la falta de aire:
Al principio, el aumento en las hormonas del embarazo podrÃa
afectar su respiración, ya que hará que respire más hondo. Es
posible que sienta que debe hacer un mayor esfuerzo por respirar.
Más tarde, la respiración parecerá más difÃcil a medida que su
útero aumenta de tamaño, ocupa más espacio y empuja el diafragma
(el músculo que se encuentra debajo de los pulmones).
-
los calambres en las piernas y el dolor de
espalda:
Los dolores de piernas o de espalda se deben, en parte, al peso
adicional que está llevando. Durante el embarazo, el organismo
también produce una hormona llamada relaxina, que ayuda a
preparar al cuerpo para el parto. Uno de los efectos de la
relaxina es el aflojamiento de los ligamentos de todo el cuerpo,
lo que hace que las mujeres embarazadas estén menos estables y
sean más proclives a lesionarse, en especial la espalda.
-
la acidez y la constipación:
Muchas mujeres tienen acidez, que aparece cuando el contenido del
estómago sube por el esófago. Durante el embarazo, el
funcionamiento de todo el aparato digestivo es más lento. La
comida tiende a permanecer más tiempo en el estómago y en los
intestinos, lo cual puede provocar acidez y constipación. Estos
dos problemas pueden empeorar más tarde durante el embarazo
cuando el útero que está creciendo ejerce presión sobre el
estómago o el intestino grueso.
Pero también es posible que sus problemas para dormir tengan
otro origen. Muchas embarazadas manifiestan que sus sueños son más
vÃvidos que antes y algunas incluso tienen pesadillas. El estrés
también puede afectar el sueño. Quizás usted está preocupada por la
salud de su bebé, ansiosa por su habilidad como madre, o nerviosa
por el parto. Todos estos sentimientos son normales, pero los
mantendrán a usted y a su pareja despiertos.
Encontrar una posición adecuada para dormir
Desde el comienzo del embarazo, acostúmbrese a dormir de
costado. Dormir de costado con las piernas flexionadas sea quizá la
posición más cómoda a medida que su embarazo progresa. Esta
posición también facilitará el trabajo del corazón, ya que permite
que el peso del bebé no recaiga sobre la vena principal (llamada
"vena cava inferior") que transporta sangre de regreso al corazón
desde los pies y las piernas.
Algunos médicos recomiendan especÃficamente que las embarazadas
duerman sobre el costado izquierdo. Debido a que el hÃgado se
encuentra del lado derecho del abdomen, si duerme sobre el lado
izquierdo, evita que el útero se apoye en este órgano. Dormir de
costado también mejora la circulación hacia el corazón y permite
que un mejor flujo sanguÃneo hacia el feto, el útero y los riñones.
Pregúntele al médico qué le recomienda. En la mayorÃa de los casos,
dormir sobre cualquier lado será beneficioso y aliviará la presión
sobre su espalda.
Pero no se preocupe en exceso pensando en que tal vez se mueva
en la cama durante la noche y quede boca arriba. Cambiar de
posición es algo normal y no se puede controlar durante el sueño.
De todas formas, es muy probable que durante el tercer trimestre de
su embarazo su cuerpo no se coloque boca arriba, ya que esto
resulta demasiado incómodo.
Si se mueve y termina boca arriba con el peso del bebé sobre la
vena cava inferior, es probable que se despierte por la
incomodidad. Consulte con su médico para ver qué le recomienda; es
posible que le sugiera usar una almohada como soporte.
Pruebe usar almohadas a fin de encontrar una posición cómoda
para dormir. A algunas mujeres les resulta muy cómodo colocar una
almohada debajo del abdomen o entre las piernas. Además, el uso de
una almohada o una pequeña manta enrollada puede aliviar la presión
en la región lumbar. En realidad, verá que se venden muchas
almohadas especiales para embarazadas. Si está pensando en comprar
una, hable con su médico primero para saber cuál es mejor para
usted.
Consejos para dormir sin problemas
Recuerde que, a pesar de que le pueden resultar atractivas
cuando esté desesperada por conciliar el sueño, las pÃldoras para
dormir de venta libre, asà como las hierbas medicinales,
no
son recomendables para las mujeres embarazadas. En cambio, siga los
siguientes consejos para mejorar su sueño:
- Reduzca lo más posible de su dieta el consumo de bebidas con
cafeÃna, como las gaseosas, el café y el té. Sólo consúmalos a la
mañana o temprano a la tarde.
- Evite tomar mucho lÃquido o hacer una comida completa pocas
horas antes de irse a dormir. (Pero asegúrese de ingerir
suficientes nutrientes y lÃquidos a lo largo del dÃa). Algunas
mujeres consideran beneficioso comer más en el desayuno y en el
almuerzo, y después cenar liviano. Si lo que la mantiene
despierta son las náuseas, coma una galletas de agua antes de ir
a dormir.
- Acostúmbrese a irse a dormir y a levantarse a la misma hora
cada dÃa.
- Evite hacer ejercicio intenso antes de ir a dormir. En
cambio, haga algo que sea relajante, como darse un baño de
inmersión por 15 minutos o beber una bebida caliente, sin
cafeÃna, como leche con miel o una taza de té de hierbas.
- Si se despierta por un calambre, empuje con vigor su pie
contra la pared o párese en ese pie. Además, asegúrese de que su
dieta incluya suficiente calcio, ya que es un elemento quÃmico
que reduce la aparición de calambres.
- Tome una clase de yoga u otra técnica de relajación que la
ayudarán a eliminar el estrés al final del dÃa. (Asegúrese de
conversar primero con su médico sobre cualquier actividad o
régimen de ejercicios nuevos).
- Si el miedo o la ansiedad son los que le impiden conciliar el
sueño, considere inscribirse en una clase de paternidad o parto.
Un mayor conocimiento sobre el tema y la compañÃa de otras
mujeres embarazadas la ayudarán a superar los miedos que la
mantienen despierta a la noche.
¿Qué debe hacer cuando no puede dormir?
Por supuesto, habrá momentos en los que no podrá dormir. En vez
de dar vueltas en la cama, preocupándose porque no puede dormir y
contando las horas que faltan para que suene la alarma del reloj,
levántese y haga lo siguiente: lea un libro, escuche música, vea
televisión, escriba cartas o mensajes de correo electrónico, o
realice una actividad que disfrute. Tarde o temprano, se sentirá lo
suficientemente cansada para volver a dormir.
Y de ser posible, tome unas siestas cortas (de 30 a 60 minutos)
durante el dÃa para recuperar el sueño perdido. Acostúmbrese a
dormir a intervalos porque pronto su bebé definirá las horas de
sueño en su casa.
Actualizado y revisado por:
Elana Pearl Ben-Joseph, MD
Fecha de revisión: octubre de 2007
Revisado originalmente por:
George Macones, MD
Note: All information is for educational purposes only. For specific medical advice,
diagnoses, and treatment, consult your doctor.
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