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Preguntas frecuentes acerca de la lactancia materna: Extracción de leche

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(Breastfeeding FAQs: Pumping)

Independientemente de que usted sea una madre primeriza o experimentada, la lactancia materna suele plantear bastantes dudas. He aquí las respuestas a algunas de las preguntas más frecuentes que las madres -tanto novatas como veteranas- pueden formularse.

¿Cuándo puedo empezar a sacarme leche?

Algunos expertos consideran que, si empieza a extraerse leche para dársela al bebé utilizando un biberón demasiado pronto -antes de que este último se haya acostumbrado a la lactancia materna- el pequeño podría experimentar lo que se ha venido a denominar “confusión tetina-pezón” y decidir que el biberón es una opción más rápida y mejor que el pecho materno. Mientras que algunos bebés experimentan esta confusión otros no tienen ningún problema en hacer la transición del biberón al pecho.

Algunos especialistas en lactancia recomiendan empezar a sacarse leche desde el principio a fin de estimular y aumentar su producción. La leche extraída se puede dar al bebé utilizando un biberón o bien un dispositivo de ayuda a la lactancia en el cual la leche circula por un tubito que se acopla al pezón.

Si piensa reincorporarse al trabajo tras la baja maternal, es aconsejable que empiece a intentar sacarse leche unas dos semanas antes de la fecha de la reincorporación. Si espera al último día, es posible que se frustre al comprobar que no siempre es fácil conseguir que el cuerpo responda adecuadamente a un extractor de leche, que no es, ni de lejos, tan suave ni tan acogedor como su bebé. De hecho, es probable que tenga que apelar a la paciencia y que necesite un poco de práctica para producir leche sin la ayuda de su bebé. También es posible que este último necesite su tiempo para habituarse a tomar leche en biberón.

Dependiendo de la intensidad del flujo de la leche, algunas mujeres pueden llenar un biberón en una sola sesión de extracción de leche, mientras que otras necesitan dos o tres (y a veces más) sesiones de extracción para poderlo llenar.

Por frustrante que pueda parecer la extracción de leche al principio, darle al bebé un biberón de leche materna puede permitirle a usted tomarse un bien merecido descanso y a su pareja u otros miembros de la familia participar en la gratificante y tierna experiencia de alimentar al bebé. También le permitirá seguir proporcionando leche materna a su pequeño cuando tenga que reincorporarse al trabajo.

¿Qué tipo de extractor de leche es el mejor?

Es usted quien debe decidir qué tipo de extractor de leche (coloquialmente conocido como “sacaleches”) prefiere. Algunas mujeres consideran que los extractores manuales son más fáciles de transportar, más discretos y más fáciles de usar. Y, desde luego, son mucho más baratos que los eléctricos (los manuales suelen costar menos de 50 dólares, mientras que los eléctricos pueden costar varios cientos de dólares). No obstante, algunas mujeres consideran excesivo el esfuerzo físico necesario para extraerse leche utilizando un extractor manual.

A pesar del precio, los extractores eléctricos (o automáticos) pueden ser más fáciles de usar que los manuales porque su uso no requiere hacer ningún esfuerzo físico. Y muchos modelos permiten extraer la leche de ambos pechos al mismo tiempo. Entre las posibles opciones, puede encontrar extractores eléctricos dobles, que extraen leche de ambos pechos simultáneamente, y los que alternan la extracción de leche entre ambos pechos.

Algunas mujeres consideran que los extractores de leche eléctricos son más rápidos y, por lo tanto, más eficaces que los manuales, sobre todo los que vacían ambos pechos simultáneamente. Pero otras consideran que el ruido que emiten es excesivo (sobre todo si tienen que sacarse leche en el trabajo o en cualquier otro lugar que no sea su propia casa). Y, aunque generalmente vienen en bolsas que facilitan el transporte (como mochilas o bolsos), el peso y el volumen de muchos de estos aparatos puede ser un inconveniente.

También debe tener en cuenta dónde usará el extractor de leche. Algunos extractores eléctricos funcionan enchufados a la corriente o con baterías, mientras que otros no ofrecen esta segunda opción. Por lo tanto, a menos que no le importe tener que buscar un lugar cómodo y que disponga de una toma de corriente cada vez que tenga que sacarse leche, es mejor que adquiera uno que ofrezca ambas opciones. También es importante que tenga pensado un método alternativo, como la alimentación por baterías o el uso puntual de un extractor manual, por si se quedara sin corriente eléctrica.

La elección del tipo de extractor de leche es enteramente suya. Tal vez le interese informarse sobre qué tipos de extractores de leche y qué porcentaje de su precio cubre su compañía médica, en el caso de que ofrezca esa cobertura.

Si no dispone del dinero necesario para adquirir un extractor de leche y no se lo regala nadie, póngase en contacto con WIC (Women, Infants and Children -Mujeres, bebés y niños), un programa subvencionado con fondos federales que ofrece ayudas para adquirir extractores de leche, a fin de comprobar si cumple los requisitos necesarios para beneficiarse de este tipo de ayudas.

¿Es aconsejable utilizar extractores de segunda manos?

Tanto los médicos como los fabricantes de extractores de leche consideran que no es una buena idea comprar o pedir prestado un extractor de leche usado. ¿Por qué? Porque en su interior podrían haber quedado retenidos virus y bacterias de la antigua dueña. Estos gérmenes pueden ser difíciles de eliminar incluso limpiando y esterilizando el aparato repetida y concienzudamente, lo que podría resultar peligroso para la salud de su bebé. Hay extractores de leche de uso hospitalario que están diseñados para ser utilizados por múltiples usuarias, cada una de las cuales empleará su propio conjunto de accesorios.

¿Cómo puedo conseguir que la extracción de leche me resulte más fácil?

Como cuando amamanta al bebé, es importante que esté cómoda para extraerse leche (lo cual no siempre parece posible estando “enchufada” a una máquina). Sobre todo al principio, es posible que a su cuerpo (y a su mente) le resulte difícil acostumbrarse a producir leche sin la ayuda de su bebé.

A menudo, la leche materna "baja" (o comienza a fluir hacia el pezón) cuando la madre ve llorar a su bebé o escucha su llanto. Por lo tanto, cuando se enfrente a un frío objeto en vez de al dulce rostro de su pequeño, es posible que le resulte difícil producir leche.

Si está teniendo dificultades para que le baje la leche, tal vez le ayude sostener algún objeto que le recuerde a su bebé -una foto, una mantita, su juguete favorito. La bajada de la leche también puede verse afectada si usted está preocupada, violenta o apurada. Trate de relajarse en una silla o un sillón cómodo y no se preocupe demasiado por si logra extraerse suficiente leche.

Si le parece que sus pechos no encajan bien en el extractor, compruebe si el aparato se vende con diferentes tamaños de copas o si se pueden adquirir copas de mayor o menor tamaño para que se le adapten mejor a los pechos.

Si va a extraerse leche en el trabajo, busque un lugar cómodo y discreto, donde pueda tener intimidad. Muchas empresas ofrecen a sus empleadas áreas especiales para el amamantamiento y la extracción de leche. Si su empresa no dispone de este tipo de áreas, pregunte a sus colegas de trabajo o al departamento de recursos humanos sobre la posibilidad de utilizar algún despacho u otro espacio desocupado donde pueda estar a solas. Si tiene que realizar la extracción en los aseos, elija unos que tengan un lugar cómodo donde sentarse, así como una cortina u otro tipo de barrera que le permita proteger su intimidad.

Si en su lugar de trabajo no existe un lugar adecuado para el amamantamiento o la extracción de leche, reclámeselo a su superior y recuérdele los beneficios de la lactancia materna.

Para acabar, igual que cuando amamanta a su bebé, es importante que se coloque la copa del extractor de leche correctamente en el pecho, cubriendo el pezón y la areola mamaria (no solamente la punta del pezón) y ajustándosela bien al pecho. Si se coloca mal el extractor, lo más probable es que le duela el pecho y tendrá muchas menos probabilidades de obtener la cantidad de leche necesaria. Y, si utiliza un extractor eléctrico, asegúrese de graduar bien la velocidad y la intensidad de la succión de modo que le resulte cómodo y no experimente molestias innecesarias durante la extracción.

Revisado por: Larissa Hirsch, MD
Fecha de revisión: junio de 2008

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Note: All information is for educational purposes only. For specific medical advice, diagnoses and treatment, consult your doctor.

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