(
Taking Care of Your Skin
)
Ella impide que se te salga todo lo que tienes dentro. Te ayuda
a entrar en calor cuando hace frÃo y a refrescarte cuando hace
calor. Te permite percibir cosas a través del tacto. Te
protege.
¿Quién se encarga de hacer todas esas maravillas? Tu piel, ¡por
supuesto! ¿Y qué te pide ella a cambio por todas esas cosas tan
maravillosas que hace? Sólo un poco de consideración y ciertos
cuidados. Asà que veamos cómo puedes cuidar la piel que llevas
puesta.
¿Por qué debes cuidarte la piel?
Al igual que el
corazón
, el
estómago
y el
cerebro
, tu
piel
es un órgano. De hecho, se trata del órgano más grande de tu
cuerpo, aunque es fácil que la mayor parte del tiempo ni siquiera
te des cuenta de que la tienes. A menos de tengas algún problema,
es posible que no pienses mucho en tu piel. Pero la piel desempeña
una función importante.
La piel nos protege constantemente. Evita que entren muchas
infecciones en tu cuerpo, impidiendo que te pongas enfermo. Si te
cuidas la piel, le ayudarás a desempeñar su función. Y si te la
cuidas bien ahora, ayudarás a prevenir problemas futuros, como las
arrugas y el cáncer de piel.
Una piel limpia es una piel feliz
Una forma fácil de cuidarte la piel es mantenerla limpia.
Mantener las manos limpias es especialmente importante porque las
manos pueden dispersar los gérmenes por la piel de otras partes del
cuerpo.
Cuando te
laves las manos
, utiliza agua a una temperatura agradable, templada tirando a
caliente. Primero mójate las manos y después enjabónatelas con un
jabón suave. Enjabónate y frota bien todas las partes, incluyendo
las palmas, las muñecas, entre los dedos y debajo de las uñas.
Enjuagate a conciencia, sécate bien con una toalla limpia, ¡y ya
está!
También deberás usar agua a una temperatura agradable, es decir,
templada, cuando te duches o te bañes, asà como un jabón suave para
el cuerpo. ¡No te olvides de frotarte con suavidad las axilas y
detrás de las orejas! No descuides la piel de la cara, sobre todo
cuando entres en la pubertad y se te vuelva más grasa. Es una buena
idea lavarse la cara una o dos veces al dÃa con agua tibia y un
jabón suave.
Si vas a una farmacia o a una perfumerÃa, verás estantes llenos
de productos para el cuidado de la piel, pero los niños no suelen
necesitar nada aparte de un jabón suave. Si tienes alguna duda
sobre qué productos puedes ponerte en la piel, habla con tus padres
o con tu médico.
Si tienes la piel seca, escamosa o sueles tener picores, tal vez
te convenga utilizar una crema hidratante. A la hora de elegir la
crema, escoge una que no te tenga mucho color y que no sea muy
perfumada. La vaselina les va bien a algunos niños. Si te preocupan
los granos, elige una crema hidratante que sea no comedogénica (es
decir, que no produce granos).
Si tienes granos, tal ve creas que frotándote fuertemente la
cara podrás librarte de ellos. Pero, en realidad, será menos
probable que te brotes si te la lavas con suavidad, utilizando las
yemas de los dedos, en vez de una manopla rugosa. Si tienes
problemas con los granos, pregúntale a tu médico qué productos
deberÃas utilizar para lavarte la cara.
Alergia a algunos productos para la piel
A veces, cuando utilizas un nuevo tipo de jabón o una marca
nueva de cualquier otro producto para la piel, ésta se te puede
irritar, o puedes tener una reacción alérgica. Si te sale una
erupción o la piel te empieza a picar, se te reseca, se pone
caliente o te escuece, dÃselo a un adulto. Deja de utilizar el
producto y no te olvides de que te provocó una reacción. No lo
vuelvas a utilizar y no compres ningún otro producto que lleve el
mismo ingrediente activo.
Para probar un producto nuevo, ponte un poquito en la cara
interna de la muñeca o del brazo. FÃjate en si te aparece algún
enrojecimiento o irritación durante las próximas 24 horas. Si se te
irrita y/o enrojece la piel, no utilices el producto. A veces, la
piel no presenta ninguna reacción ante un producto la primera vez o
las primeras veces que se utiliza, pero más adelante reacciona con
enrojecimiento y/o irritación. Si te ocurre esto, deja de utilizar
el producto en cuanto se te irrite y/o enrojezca la piel.
Protege tu piel de los efectos nocivos del sol
Hay un producto para la piel que necesita todo el mundo: un
protector solar. Aunque tengas la piel oscura, necesitas utilizar
crema de protección solar. Si te proteges la piel de los rayos del
sol, podrás prevenir las quemaduras solares, que, aparte de ser
dolorosas, lesionan la piel. Las cremas solares también ayudan a
prevenir las arrugas que salen cuando envejecemos y reducen el
riesgo de padecer cáncer de piel, una enfermedad que está provocada
por la exposición a los rayos solares nocivos.
Elige una crema protectora con un factor de protección solar
(FPS) de 30 o 45, y aplÃcatela homogéneamente y a conciencia
por toda la piel expuesta al sol. Intenta no dejar ninguna parte
del cuerpo sin proteger, como el cuello o la zona central de la
espalda. Pide a un amigo, tu padre o tu madre que te ponga crema en
los lugares donde tú no llegas. Sigue las instrucciones que vienen
con la crema, que suelen recomendar repetir la aplicación, sobre
todo después de mojarse o sudar.
Puesto que la crema solar no pude protegernos del sol
completamente, también es una buena idea ponerse una gorra con
visera y un protector labial que tenga filtro solar. Si necesitas
protegerte más del sol, lleva manga larga y pantalones largos.
Asimismo, evita el sol cuando está en el cenit o en las hora de
mayor insolación, por ejemplo, entre las 10 de la mañana y las 4 de
la tarde.
Curar la piel lastimada
Todo el mundo se hace de vez en cuando un rasguño o un corte en
la piel. Cuando te ocurra esto, asegúrate de lavarte el área con
agua tibia y un jabón suave. Pregúntale a tu padre o tu madre si
deberÃas ponerte una crema o pomada antibiótica. Estos productos
sirven para matar los gérmenes que puede haber en el lugar del
corte y evitar posibles infecciones. Cubrir el corte con una venda
o tirita ayuda a mantenerlo limpio.
Si te haces un corte más importante, es posible que tengas que
ir al médico o a Urgencias. Si el corte es profundo, tal vez tengan
que ponerte puntos para que cicatrice mejor. En algunos casos, en
vez de coser la herida con un hilo especial, los médicos utilizan
un pegamento especial para heridas.
Esto está que arde
Las quemaduras son otro problema grave para la piel. Para
prevenirlas, mantente alejado del fuego (por ejemplo, no juegues
con cerillas ni velas ni te acerques demasiado a una chimenea), asÃ
como de hornos, planchas u otras fuentes de calor. Si te quemas
accidentalmente, dÃselo a un adulto para que te pueda dispensar los
cuidados que necesitas.
Solucionar los problemas de la piel
Las mordeduras de bichos, las picaduras de abeja u otros
insectos y por plantas (como el zumaque venenoso en Estados Unidos)
son problemas de la piel bastante habituales. Si tienes alguno de
estos problemas, ¡intenta no rascarte! Si te rascas, podrÃas
hacerte una herida en la piel, lo que facilitarÃa la entrada
de gérmenes en tu organismo, existiendo la posibilidad de que
contrajeras una infección. Tus padres te pueden ayudar poniéndote
una crema o pomada para atenuar el picor.
Si te pica la piel porque tienes varicela, tus padres te pueden
ayudar poniéndote una loción de calamina. Darte un baño vertiendo
un poco de harina de avena en el agua - o un gel de avena - también
te puede ayudar a mitigar los picores. Si te rascas los granos de
la varicela, podrÃas desarrollar una infección. Además, si te
rascas, será más fácil que te queden marcas de las cicatrices
cuando se te cure la varicela.
El eccema es otro problema de la piel que produce picor. Tienes
más probabilidades de presentar este trastorno de la piel si
padeces asma, fiebre del heno u otro tipo de alergia. Si no se te
pasa con una crema hidratante, tal vez necesites ir al médico de
cabecera o a un dermatólogo, un médico especializado en piel.
La urticaria es un tipo de erupción cutánea caracterizada por la
presencia de ronchas (bultitos o manchas) que pican. Puede estar
provocada por una infección, una reacción alérgica a la picadura de
un insecto, o bien por algo que hayas comido, inhalado o tocado. Es
posible que tus padres te mediquen, por ejemplo, con un
antihistamÃnico, para reducir la inflamación o el picor. Si una
persona desarrolla una urticaria junto con otros sÃntomas, como
problemas para respirar, deberá ir a Urgencias.
Tal vez no lo hayas visto nunca de este modo, pero en la cabeza
también tienes piel. La piel recubre el cráneo y sobre ella crece
el cabello. A veces esa piel se escama y se desprende, dando lugar
a la caspa, las diminutas escamas de color blanco que a veces ves
cuando llevas una camisa de color oscuro. Si tienes caspa, dÃselo a
tus padres y probablemente te comprarán un champú especial, o habla
con tu médico para que te recomiende un champú anticaspa.
¡Superpiel!
Hemos estado hablando sobre los problemas que puedes tener en la
piel, pero no te olvides de lo "super" que es tu piel. La
piel tiene una sorprendente capacidad de curación. ¿Recuerdas la
última vez que te hiciste un corte? ¿Qué ocurrió después? Déjanos
adivinarlo - la piel se regeneró, la herida se te curó por completo
y ahora no queda ni rastro del corte o tan sólo una pequeña
cicatriz. ¿No ves como tenemos razón? ¡Tu piel es fantástica!
Revisado por:
Patrice Hyde, MD
Fecha de la revisión: septiembre de 2007
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diagnoses, and treatment, consult your doctor.
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