(
Obesity
)
Lo más importante de tener un peso normal no es lucir de
determinada manera, sino sentirse bien y mantenerse saludable.
Tener demasiada grasa corporal es dañino para el cuerpo de muchas
maneras.
La buena noticia es que nunca es tarde para modificar los
hábitos alimenticios y de ejercicio para controlar el peso, y esos
cambios no tienen por qué ser tan grandes como probablemente creas.
Por lo tanto, si tú o alguien a quien conoces es obeso o está
excedido de peso, este artÃculo te brinda información y consejos
para enfrentar el problema adoptando un estilo de vida más
saludable.
¿Qué es la obesidad?
Ser obeso y estar excedido de peso no es exactamente lo mismo.
Una persona obesa tiene una gran cantidad de grasa corporal demás,
no simplemente unas pocas libras. Las personas obesas están muy
excedidas de peso y corren el riesgo de tener graves problemas de
salud.
Para determinar si una persona es obesa, los doctores y otros
profesionales del área de la salud a menudo utilizan un parámetro
de medición denominado "Ãndice de masa corporal" (IMC).
En primer lugar, un doctor mide y pesa a la persona. Después el
doctor utiliza esos datos para calcular otra cifra, el IMC.
Una vez que el doctor calcula el IMC de un niño o un
adolescente, coloca esa cifra en un gráfico especÃfico para
compararla con la de otras personas de la misma edad y sexo. Por lo
general, se considera que una persona cuyo IMC se encuentra por
encima del percentilo 95 (es decir, que el IMC es superior al del
95% de las personas de la misma edad y sexo) tiene
sobrepeso
. Normalmente, se considera que una persona con un IMC entre los
percentilos 85 y 95 está en riesgo de excederse de peso.
Obesidad
es el término que se utiliza para el sobrepeso extremo. No
obstante, existen algunas excepciones a esta fórmula. Por ejemplo,
una persona con mucha musculatura (como un fÃsico culturista) puede
tener un IMC elevado sin ser obesa porque el exceso de peso se debe
a los músculos y no a la grasa.
¿Cuáles son las causas de la obesidad?
Las personas aumentan de peso cuando el cuerpo recibe más
calorÃas de las que quema. Estas calorÃas adicionales se almacenan
como grasa. La cantidad de sobrepeso que lleva a la obesidad no se
acumula en unas pocas semanas o meses. Dado que ser obeso es más
que tener unas cuantas libras de más, generalmente las personas
obesas han estado ingiriendo más calorÃas de las necesarias durante
años.
Los
genes
(pequeñas partes del ADN que las personas heredan de sus padres y
que determinan caracterÃsticas tales como el color de ojos o de
cabello) a menudo desempeñan un papel importante en el aumento de
peso. Algunos de tus genes le dicen a tu cuerpo cómo metabolizar
los alimentos y cómo utilizar las calorÃas adicionales y la grasa
almacenada. Algunas personas queman calorÃas más rápido o más
despacio que otras debido a sus genes.
La obesidad puede ser hereditaria, pero es difÃcil determinar
hasta qué punto depende de los genes. Muchas familias comen los
mismos alimentos, tienen los mismos hábitos (como comer snacks
frente al televisor) y tienden a pensar de manera similar sobre
temas relacionados con el peso (por ejemplo, les insisten a los
niños que coman mucho para ponerse "grandes y fuertes").
Todas estas situaciones pueden contribuir al aumento de peso, por
lo tanto a veces es difÃcil determinar si una persona nace con una
tendencia a la obesidad y el sobrepeso o si aprende hábitos
alimenticios y de ejercicio que la llevan a aumentar de peso. En la
mayorÃa de los casos, los problemas relacionados con el peso surgen
por una combinación de factores genéticos y hábitos. Algunas
enfermedades, como los
problemas de la glándula tiroides
o las alteraciones genéticas infrecuentes, son causas poco comunes
del aumento de peso.
Algunas veces, las emociones también pueden estimular la
obesidad. La gente tiende a comer cuando está afligida,
ansiosa
, triste,
estresada
, o incluso aburrida. Después de comer demasiado, estas personas se
sienten culpables y comen más para enfrentar esas emociones
negativas; de este modo, crean un cÃrculo difÃcil de romper.
Uno de los factores más importantes en el aumento de peso es el
estilo de vida sedentario. Actualmente, las personas son mucho
menos activas que en el pasado, ya que ocupan su tiempo libre
frente a la televisión, los computadores y los juegos de video.
Nuestras vidas están dominadas por los automóviles; de hecho, muy
poca gente camina o utiliza una bicicleta para ir a algún lugar.
Cuanto más ocupados estamos, menos tiempo tenemos para cocinar
comidas saludables; por lo tanto, cada vez más gente
come en restaurantes
, compra comida para llevar o compra comidas rápidas en
almacenes
o comidas preparadas para calentar. Todas estas comidas por lo
general contienen mucha más grasa y calorÃas que las caseras,
preparadas a partir de alimentos frescos.
¿Quién corre el riesgo de volverse obeso?
La cantidad de personas obesas está aumentando. En el mundo, hay
aproximadamente 1.200 millones de personas con sobrepeso y al menos
300 millones de éstas, son obesas, a pesar de que la obesidad es
uno de los 10 riesgos para la salud más fáciles de prevenir, de
acuerdo con la Organización Mundial de la Salud. En los Estados
Unidos, más de 97 millones de adultos (es decir, más de la mitad)
tienen sobrepeso y aproximadamente uno de cada cinco adultos es
obeso. Entre los adolescentes y los niños mayores de 6 años, más
del 15% está excedido de peso; esta cifra triplica la cantidad de
personas jóvenes que tenÃan sobrepeso en la década de 1970. En los
Estados Unidos, al menos 300.000 muertes por año están asociadas
con la obesidad.
En los Estados Unidos, las mujeres tienen un riesgo levemente
mayor de volverse obesas que los hombres. La raza y la etnia
también pueden ser factores determinantes: en los adolescentes, la
obesidad es más común entre los americanos mexicanos y los
afroamericanos.
¿De qué manera la obesidad puede afectar tu salud?
La obesidad es nociva, tanto para el cuerpo como para la mente.
No sólo hace que la persona se sienta cansada e incómoda, sino que
además puede deteriorar las articulaciones y someter a otras partes
del cuerpo a un esfuerzo adicional. Cuando una persona está
excedida de peso, le cuesta más seguirles el ritmo a los amigos,
hacer deportes o simplemente caminar de un aula a otra en la
escuela. La obesidad también está asociada a problemas
respiratorios, como el
asma
y la apnea nocturna, asà como a problemas en las caderas y las
articulaciones de las rodillas, que pueden hacer necesaria una
cirugÃa.
La obesidad también puede tener consecuencias más graves. En
personas jóvenes, puede provocar enfermedades que antes se
consideraban únicamente un problema de los adultos, tales como la
hipertensión
(presión sanguÃnea alta), altos niveles de
colesterol
, enfermedades del hÃgado y
diabetes
tipo 2, una enfermedad que implica que el cuerpo tiene dificultades
para convertir los alimentos en energÃa, lo que provoca niveles
elevados de azúcar en la sangre. A medida que pasan los años, la
gente obesa tiene más probabilidades de desarrollar una enfermedad
coronaria, un fallo cardÃaco congestivo, problemas de vejiga, y en
las mujeres, problemas en el aparato reproductor. La obesidad
también puede provocar un derrame cerebral, implicar mayores
riesgos de algunos tipos de cáncer, como el de mama o de colon, e
incluso causar la muerte.
Además de otros posibles problemas, la gente obesa tiene más
probabilidades de estar
deprimida
. Esto puede iniciar un cÃrculo vicioso: cuando la gente tiene
sobrepeso, se siente triste o incluso
enojada
y come para sentirse mejor. Después se siente peor por haber
comido. Y cuando una persona se siente deprimida, es menos probable
que salga y haga ejercicio.
¿Cómo puedes evitar el sobrepeso o la obesidad?
La mejor manera de evitar estos problemas de salud consiste en
mantener un peso saludable. Y las claves para mantener un peso
saludable son hacer
ejercicio en forma regular
y tener buenos hábitos alimenticios.
Para mantenerte activo, intenta hacer ejercicio durante 30 o 60
minutos todos los dÃas. La actividad fÃsica tampoco tiene que ser
extenuante. Caminar, nadar y elongar son buenas maneras de quemar
calorÃas y te ayudan a estar en forma. Realiza las siguientes
actividades para mantenerte en movimiento:
- Sal a dar un paseo.
- Utiliza las escaleras en lugar del elevador.
- Camina o utiliza la bicicleta (para ir a la escuela o la casa
de tus amigos) en lugar del automóvil.
- Si tienes que usar el automóvil, estaciona lejos del lugar al
que te diriges y recorre esa distancia a pie.
- Colabora con las tareas del hogar, como aspirar, lavar el
auto o limpiar el baño; todas estas tareas queman calorÃas.
- Alterna actividades para no aburrirte: prueba correr, andar
en bicicleta, patineta... las posibilidades son infinitas.
- Limita tu tiempo frente al televisor o los juegos de video;
hasta leer un libro consume más calorÃas.
- Ve a bailar; ¡puedes quemar más de 300 calorÃas por
hora!
Comer bien no significa hacer dieta constantemente para perder
unas cuantas libras. En lugar de eso, intenta tomar decisiones
saludables todos los dÃas:
- Las bebidas gaseosas, los jugos de frutas y las bebidas
deportivas contienen mucha azúcar; bebe leche descremada o sin
grasa, o agua.
- Come al menos cinco raciones de frutas y verduras por
dÃa.
- Evita los restaurantes de comida rápida. Si no puedes
hacerlo, intenta elegir comidas más saludables, como pollo asado
o ensaladas, y pide porciones normales, ¡no las agrandes!
- Si deseas un
snack
, prueba con bastoncitos de zanahoria, un trozo de fruta o una
tostada de pan integral, en lugar de comidas procesadas como
papas fritas y galletas, que contienen grandes cantidades de
grasa y calorÃas
.
- Come cuando tengas hambre, no por aburrimiento o porque no se
te ocurre otra cosa para hacer.
- Toma todos los dÃas un desayuno saludable.
- No ingieras comida o snacks mientras miras televisión porque
seguramente terminarás comiendo más de lo que esperabas.
- Presta atención al tamaño de las porciones que comes.
¿Qué puedes hacer si estás excedido de peso o eres obeso?
Antes de comenzar a intentar
bajar de peso
, habla con un doctor, tu padre, tu madre o un dietólogo. Con su
ayuda, puedes idear un plan seguro, que se base en comer bien y
hacer ejercicio. Recuerda que los adolescentes necesitan comer en
forma regular. No dejes de comer porque no obtendrás los nutrientes
que necesitas para crecer y desarrollarte normalmente.
Tal vez también quieras llevar un diario de actividades y
alimentos. Registra qué comes, cuándo haces ejercicio y cómo te
sientes. Los cambios pueden llevar tiempo, pero ver los avances por
escrito te ayudará a mantenerte fiel a tu plan. También puedes
participar de un grupo de apoyo; consulta en el hospital local o
busca en la sección de salud del periódico para ver si hay grupos
que se reúnen cerca de donde te encuentras. Sobre todo, rodéate de
amigos y de familiares, ya que ellos estarán allà para brindarte
apoyo y ayudarte a enfrentar estos importantes cambios en tu
vida.
Revisado por:
Barbara P. Homeier, MD
Fecha de revisión: enero de 2005
Note: All information is for educational purposes only. For specific medical advice,
diagnoses, and treatment, consult your doctor.
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