(
Cerebral Palsy
)
Es posible que conozcas a alguien con parálisis cerebral. La
parálisis cerebral es la discapacidad de desarrollo más común en
los Estados Unidos. En la actualidad, en los Estados Unidos hay más
de 500.000 personas con parálisis cerebral. Cada año, se
diagnostica la enfermedad a aproximadamente 5.000 bebés y
niños.
Quizás alguien en tu escuela tenga parálisis cerebral - o tal
vez tú tienes parálisis cerebral y has estado lidiando con la
enfermedad toda tu vida. En el momento en el que te vuelves más
consciente de tu apariencia y aspecto corporal, puede ser difÃcil
estar en una silla de ruedas o escuchar bromas acerca de la manera
en la que caminas. Pero tener parálisis cerebral no significa que
una chica o un chico no puedan hacer lo que hacen otros
adolescentes.
¿Qué es la parálisis cerebral?
Generalmente, la parálisis cerebral es un trastorno congénito,
lo que significa que es un problema que se desarrolla antes del
nacimiento o que se contrae al nacer. También puede deberse al daño
al cerebro que ocurre durante los primeros meses o años de vida. La
parálisis cerebral es un trastorno del cerebro que afecta la
capacidad de una persona para coordinar los movimientos corporales
(también llamada habilidades motoras); este trastorno también
afecta el tono muscular.
Existen tres tipos de parálisis cerebral:
-
Parálisis cerebral espástica.
Las personas con este tipo de trastorno tienen dificultad para
moverse o sus movimientos son rÃgidos. Entre el 70% y el 80% de
las personas con parálisis cerebral tiene este tipo de
trastorno.
-
Parálisis cerebral atetoide.
Las personas con este tipo de parálisis cerebral tienen
dificultad para controlar los movimientos y podrÃan manifestar
movimientos corporales involuntarios.
-
Parálisis cerebral atáxica.
Las personas con este tipo de parálisis cerebral tienen problemas
de equilibrio, coordinación y percepción de la profundidad; sus
movimientos son generalmente temblorosos.
Las personas pueden tener una o más de estos tipos de parálisis
cerebral. La más común es la combinación de parálisis cerebral
espástica y atetoide.
Puesto que la parálisis cerebral afecta el control muscular, las
personas con este trastorno podrÃan tener dificultad para caminar o
comer. Algunas personas con parálisis cerebral tienen dificultades
de aprendizaje o problemas de conducta. Algunas personas con
parálisis cerebral tienen otros trastornos médicos como
convulsiones o epilepsia, pérdida de la audición y problemas del
habla.
En la mayorÃa de los casos, los médicos desconocen la causa
exacta de la parálisis cerebral, pero saben que está causada por
daño cerebral, cuando el bebé está en el útero o como resultado de
daño al cerebro durante los primeros meses o años de vida. Si el
bebé pesa muy poco al nacer o no recibe suficiente oxÃgeno durante
el parto o inmediatamente después de nacer, aumenta el riesgo de
parálisis cerebral. Los bebés que pesan menos de 1588 gramos (3,5
libras) o que nacen prematuramente corren riesgo de desarrollar
parálisis cerebral. Cuanto menor sea el peso al nacer, mayor es el
riesgo.
La parálisis cerebral no es contagiosa: Una persona no puede
contraer parálisis cerebral de otra persona o contagiar a otra
persona. Incluso una madre con parálisis cerebral no puede
contagiar al bebé antes de nacer. La parálisis cerebral no es una
enfermedad progresiva, lo que significa que no empeorará con el
correr del tiempo.
¿Qué hacen los médicos?
Generalmente, la parálisis cerebral se diagnostica cuando el
niño es muy pequeño. Cuando una persona con parálisis cerebral
llega a la adolescencia, probablemente ya sabe que tiene este
trastorno.
A veces, el médico sospecha que un bebé tiene parálisis cerebral
si nació prematuramente y hubo complicaciones inmediatamente antes
o después de parto, como sangrado cerebral o trastornos pulmonares.
Los médicos también podrÃan considerar la probabilidad de parálisis
cerebral si el bebé no se sienta o comienza a caminar a una cierta
edad. (Los médicos llaman a éstas y otras habilidades importantes
hitos del desarrollo porque marcan diferentes etapas del desarrollo
de un bebé.)
Los médicos no pueden determinar la presencia de parálisis
cerebral con una prueba de sangre u orina. Sin embargo, a veces el
médico requerirá estas pruebas para asegurarse de que los sÃntomas
no sean provocados por algún otro trastorno. Para detectar el área
del cerebro dañado, se pueden realizar una tomografÃa computarizada
o imagen de resonancia magnética (IRM). El médico podrÃa requerir
un electroencefalograma (EEG) para los niños con convulsiones. El
EEG usa electrodos que se ubican sobre el cuero cabelludo para
registrar las corrientes eléctricas del cerebro. Para diagnosticar
parálisis cerebral, el médico debe realizar un examen completo,
prestando especial atención al tono y fuerza muscular, los reflejos
y la coordinación del niño.
Puesto que la parálisis cerebral afecta de manera diferente a
cada persona, hay muchas maneras de tratar y manejar el trastorno.
Los médicos, padres, maestros y terapeutas trabajan en equipo para
desarrollar el plan de tratamiento más adecuado a las necesidades
individuales de cada persona. Algunos adolescentes sólo tienen
trastornos leves de movimiento. Otros, necesitan muletas o sillas
de ruedas para movilizarse. Los adolescentes con parálisis cerebral
podrÃan recurrir a la terapia fÃsica para ayudarles con los
trastornos de movimiento. También podrÃan recurrir a la terapia
ocupacional para obtener ayuda con habilidades como escribir a mano
o terapia del lenguaje para problemas del habla.
Algunos adolescentes podrÃan necesitar
cirugÃa
o recibir aparatos ortopédicos para las piernas como parte de su
tratamiento. Y los adolescentes con parálisis cerebral a menudo
toman medicamentos para ayudarles a controlar trastornos
relacionados como convulsiones.
¿Cómo afecta la parálisis cerebral la vida de un
adolescente?
La
pubertad
puede ser una época difÃcil para los adolescentes, y representar un
desafÃo especial para una persona con parálisis cerebral. El
crecimiento rápido puede resultar en aumento de peso y torpeza en
cualquier adolescente, pero movilizarse puede ser más difÃcil aún
para una persona con parálisis cerebral. A medida que crecen los
huesos, los músculos de un adolescente también pueden tensarse y
restringir aún más el movimiento.
¿Qué pueden hacer los adolescentes con parálisis cerebral? Eso
depende del tipo de parálisis cerebral. A algunas personas las
afecta levemente, a otras, con mayor gravedad. Muchos muchachos y
chicas con parálisis cerebral pueden hacer el mismo tipo de
actividades que hacen otros adolescentes, como disfrutar de
actividades extracurriculares, escuchar o hacer música, compartir
tiempo con los amigos, leer, ir de compras o tener citas, para
nombrar algunas.
Si te preguntas cómo tratar a una persona con parálisis
cerebral, trátala de la misma manera en la que tratarÃas a
cualquier otra persona: con cortesÃa y respeto. Algunas personas
con parálisis cerebral podrÃan necesitar más ayuda de vez en
cuando, por ejemplo para alcanzar algo. Si de eso se trata, podrÃas
ofrecer tu ayuda, y si tienes un amigo con parálisis cerebral, no
temas hablarle sobre el tema.
Las personas con parálisis cerebral tienen los mismos
sentimientos y emociones que otros muchachos y chicas. Todos desean
sentir que pertenecen al grupo y estar en una silla de ruedas o
tener otros problemas fÃsicos podrÃan hacer que la persona se
sienta acomplejada o excluida. De modo que si conoces a alguien con
parálisis cerebral, trata de que la persona se sienta acogida. Si
tú tienes parálisis cerebral, recuerda que hay muchas personas que
también están lidiando con ese trastorno. Es posible que de vez en
cuando te moleste sentirte diferente, pero observa y disfruta de
todo lo que haces y probablemente descubrirás que, en realidad, no
eres tan diferente de las otras personas.
Actualizado y revisado por:
Steven Bachrach, MD
Fecha de revisión: abril de 2009
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