(
Your Nose
)
Una gran hornada de galletas está saliendo del horno -
¡qué rico!
Tu bolsa de gimnasia llena de ropa sucia lleva allà más de 3 dÃas
¡puf!
¡Tu perro ha estado jugando en la lluvia!
¡puaj!
¿Cómo notas estos olores y hueles muchos más? ¡La respuesta está
justo delante de tus narices: por medio del olfato!
La nariz es un órgano importante por muchas razones.
Naturalmente, te permite oler, pero ¿sabÃas que era también parte
de lo que te permite sentir el gusto? La nariz es también la
principal puerta del sistema respiratorio- esto significa que
cumple la función más importante que te permite respirar. La nariz
es muy talentaosa. Aprendamos urás y averigüemos por qué?
Las partes de la nariz
Vista desde afuera, la nariz parece una pieza única y grande.
Pero en el interior, la nariz tiene dos agujeros largos llamados
orificios nasales
(ventanas de la nariz). Los dos son exactamente iguales y están
separados por una pequeña pared llamada
tabique nasal
. El tabique nasal está hecho de
cartÃlago
y trozos muy delgados de hueso. El cartÃlago es un material
flexible que puede moverse con facilidad. Intenta un experimento y
comprueba la flexibilidad del cartÃlago: empuja suavemente la punta
de la nariz y fÃjate lo fácil que es moverla, empuja hacia arriba y
luego hacia abajo. Puedes hacerlo porque no hay huesos duros en
medio -sólo cartÃlago. Detrás de la parte de la nariz que sobresale
de la cara hay un agujero llamado
cavidad nasal
, que está situado en el cráneo.
Haciendo entrar el aire
La nariz es necesaria: es la vÃa aérea principal de tu aparato
respiratorio. Cuando inhalas aire por los orificios de la nariz, el
aire entra en la cavidad nasal y viaja hasta la parte superior del
paladar
. (El paladar es la pared que separa la nariz de la boca, a veces
llamado el techo de la boca.) Puedes examinar la superficie
levantando la lengua y usándola para sentirla. El aire pasa luego a
través de la boca y la garganta y acaba pronto en los pulmones.
Cuando éstos están listos para exhalar el aire viejo, la nariz es
la principal vÃa para que el aire abandone el cuerpo.
Pero la nariz no inspira simplemente el aire y lo lleva hasta
los pulmones -lo calienta, lo humidifica y lo filtra primero
(humidificar significar añadir humedad). El interior de la nariz
está recubierto de una
membrana mucosa
, que es una capa de tejido delgada y húmeda. Esta membrana
calienta el aire a medida que pasa y lo humidifica un montón - de
hecho, ¡el aire que entra por la nariz alcanza casi un 75% de
humedad!
La nariz sabe cómo filtrar las cosas del aire antes de que
llegue a la garganta. En la superficie interior de parre anterior
de la nariz hay unos pelitos protectores que atrapan polvo y otros
irritantes que serÃan nocivos si se inhalasen. Y algunos irritantes
que
quedan
atrapados allà son tan irritantes que tu nariz quiere deshacerse de
ellos enseguida -¡al estornudar! El estornudo es una forma
involuntaria de eliminar una irritación de la nariz. El cerebro,
los músculos y la nariz trabajan juntos para hacer salir volando de
la nariz esas partÃculas a velocidades a veces de hasta 100 millas
por hora. ¡Eso es un estornudo veloz! Y a cada lado de la parte
superior de la garganta, detrás de la cavidad nasal, se encuentran
las adenoides. Estos son masas de tejido que contienen células que
ayudan a combatir los gérmenes que podrÃas haber inhalado.
Huele, huele
La nariz te permite
oler
todo lo que te rodea. Al igual que los
ojos
te ofrecen información al ver y tus
oÃdos
te ayudan a oÃr, la nariz te ayuda a saber qué sucede al oler. De
hecho, ¡la nariz es tan potente que puede llegar a oler hasta
10.000 olores diferentes! Lo hace con la ayuda de muchas partes
ocultas dentro de la cavidad nasal y la cabeza.
En la parte superior de la cavidad nasal (el agujero que hay
detrás de la nariz) se encuentra el
epitelio olfativo
. Olfativo es la palabra técnica que tiene que ver con el olfato.
El epitelio olfativo es un grupo de células nerviosas con pelitos
microscópicos llamados
cilios
que salen de las células. Los cilios están recubiertos de
receptores especiales sensibles a las moléculas del olor que viajan
por el aire. Estos receptores son muy pequeños - ¡hay al menos 10
millones en la nariz! Hay al menos 20 tipos distintos de receptores
y cada uno tiene la capacidad de sentir una determinada clase de
moléculas de olor.
Cuando las moléculas del olor entran en la nariz, estimulan a
los cilios que empiezan a producir señales nerviosas. Las señales
nerviosas se mueven por los receptores y llegan hasta el
nervio olfativo
, que luego transmite las señales al
bulbo olfativo
. Este es un lugar que está justo debajo de la parte frontal del
cerebro
en la parte superior de la cavidad nasal. La función del cerebro es
interpretar las señales nerviosas e identificar el olor para
ti.
Identificar los olores es la forma del cerebro de reconocer el
entorno y protegerte. Piensa en la última vez que oliste una
tostada quemada. En un instante, el epitelio olfativo y el nervio
olfativo trabajaron juntos y enviaron un mensaje al bulbo olfativo.
Una vez que el cerebro descifró los impulsos nerviosos, reconoció
el olor como peligroso y tú sabÃas que debÃas ir a vigilar la
tostada. O si alguna vez has esperado demasiado para cambiar el
lecho de arena de tu gato o para limpiar la jaula del hámster,
¡sabrás que el olor es asqueroso! El cerebro descifra el mensaje
del olor y tú sabes que es hora de limpiar. Cuando el cerebro envÃa
un mensaje basado en un olor, es porque has entrenado al cerebro
para que reconozca un olor determinado. La primera vez que oliste
mantequilla de manÃ, era un olor nuevo que tu cerebro tuvo que
traducir. Pero ahora el cerebro puede "recordar"
inmediatamente ese olor y te permite reconocerlo cada vez que
hueles un sándwich de mantequilla de manÃ.
¡Sabe genial!
La mayorÃa de las personas piensan en la
lengua
cuando se habla del sentido del gusto. ¡Pero no podrÃas sentirle el
gusto a nada sin la ayuda de la nariz! La capacidad del olfato y el
gusto van de la mano porque el olor de los alimentos nos permite
saborearlos mejor.
Puedes averiguar cuán importante es la nariz para el gusto con
el siguiente experimento: prueba tu comida favorita y luego
enjuágate la boca. Tápate la nariz (pinzándola con los dedos o
poniéndote una pinza como las que se emplean para nadar) y prueba
la misma comida. ¿Notas la diferencia? Sin el olfato, la comida no
será tan sabrosa la segunda vez. De hecho, algunos alimentos son
muy difÃciles de saborear sin la ayuda del sentido del olfato.
Puedes experimentar con distintos alimentos para ver cuáles
dependen del olor para que puedas saborearlos. Y la próxima vez que
tengas que tomar un jarabe (medicina) que odias, intenta taparte la
nariz -¡seguro que no sabrá tan mal!
Sigue tu olfato
Cuando se trata de tenerlo todo, este órgano es un ganador
seguro. La nariz nos permite respirar el aire que necesitamos, lo
calienta, lo humidifica y lo filtra cuando lo recibe. Nos permite
inhalar las moléculas del olor de las galletas en el horno,
transmite el olor mediante señales nerviosas y lo envÃa a un lugar
que le indique al cerebro, "¡Eh, son galletas!" Nos
permite incluso probar esas galletas cuando salen del horno y decir
lo deliciosas que están. Asà que no importa quién seas ni adónde
vayas, ¡asegúrate de seguir tu olfato!
Actualizado y revisado por:
Mary L. Gavin, MD
Fecha de revisión: marzo de 2007
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diagnoses, and treatment, consult your doctor.
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