(
All About Allergies
)
El polvo, los gatos, los cacahuetes, las cucarachas... Un grupo
muy variado, pero una amenaza común: las alergias -una de las
principales causas de enfermedad en EE.UU. Hasta 50 millones de
norteamericanos, incluyendo millones de niños, padecen algún tipo
de alergia. De hecho, se ha estimado que las alergias son las
responsables de la pérdida unos 2 millones de dÃas de clase al año
en EE.UU.
¿Qué son las alergias?
Una alergia es una reacción desproporcionada del sistema
inmunitario a una sustancia que es inofensiva para la mayorÃa de la
gente. Pero en una persona alérgica, el sistema inmunitario trata a
la sustancia (denominada
alergeno
) como un invasor y reacciona de manera inapropiada, provocando
sÃntomas que pueden ir de las molestias leves a problemas que
pueden poner en peligro la vida de la persona.
El sistema inmunitario de una persona alérgica, en un intento de
proteger al cuerpo contra algo que percibe como una amenaza,
produce anticuerpos denominados
inmunoglobulina E (IgE)
contra el alergeno. A su vez, estos anticuerpos hacen que unas
células denominadas
mastocitos
liberen ciertas sustancias quÃmicas, incluyendo la
histamina
, en el torrente sanguÃneo para defenderse del alergeno
"invasor".
Es la liberación de estas sustancias quÃmicas lo que causa las
reacciones alérgicas, que afectan a los ojos, la nariz, la
garganta, los pulmones, la piel y/o el tubo digestivo. La posterior
exposición al mismo alergeno (sustancias como el polen o los frutos
secos) volverá a desencadenar la misma reacción alérgica. Esto
significa que, cada vez que la persona se exponga o ese alergeno,
sea comiendo determinado alimento o bien tocando o respirando
determinada sustancia, presentará una reacción alérgica.
¿Por qué algunas personas desarrollan alergias?
La tendencia a desarrollar alergias suele tener una base
hereditaria, lo que significa que se puede "trasmitir" de
padres a hijos a través de los genes. De todos modos, el hecho de
que usted, su pareja o uno de sus hijos sea alérgico a algo no
significa que todos sus hijos tengan que desarrollar necesariamente
alguna alergia. Además, generalmente una persona no hereda una
alergia en concreto, sino sólo una propensión a tener alergias.
De todos modos, una cantidad reducida de niños tiene alergias a
pesar de que en su familia no hay ningún otro miembro que sea
alérgico. Y, si un niño es alérgico a una sustancia, es probable
que también lo sea a otras.
Los alergenos aerotransportados más frecuentes
Algunas de las sustancias más habituales a las que es alérgica
la gente son
aerotransportadas
(transportadas por el aire). Seguidamente describimos los más
habituales:
-
Los ácaros del polvo
son una de las causas más frecuentes de la alergia. Estos
insectos microscópicos viven a nuestro alrededor y se alimentan
de los millones de células de piel muerta que se desprenden cada
dÃa de nuestros cuerpos. Los ácaros del polvo son el principal
componente alérgico del polvo doméstico, que contiene muchas
otras partÃculas como, por ejemplo, fibras de tejidos y
bacterias, asà como alergenos microscópicos de origen animal.
Presentes a lo largo de todo el año en la mayor parte de EE.UU. y
de otros paÃses (aunque no viven a grandes altitudes), los ácaros
del polvo abundan en la ropa de cama, los tapizados, las
alfombras y las moquetas.
-
El polen
es otra de las principales causas de alergia (la mayorÃa de la
gente conoce la alergia al polen con el nombre de
fiebre del heno
). Los árboles, los arbustos, el césped y la hierba de prados y
pastos liberan estas partÃculas minúsculas al aire para fecundar
otras plantas. La alergia al polen es estacional, y el tipo de
polen al que es alérgico un niño determinará cuándo presentará
sÃntomas alérgicos. Por ejemplo, en los estados del Atlántico
Medio de EE.UU., la polinización de los árboles comienza en
febrero y marzo, la de los pastos tiene lugar entre mayo y junio,
y la de la ambrosia entre agosto y octubre; por lo tanto, las
personas que sean alérgicas a estos tipos de polen tendrán más
probabilidades de presentar sÃntomas en esas épocas del año.
La determinación de los
niveles de polen
que hay en el aire puede ayudar a las personas alérgicas al polen
a saber en qué medida pueden empeorar sus sÃntomas en un dÃa en
concreto. Los niveles de polen suelen ser más altos por la mañana
y en los dÃas cálidos, secos y ventosos, mientras que son más
bajos en los dÃas húmedos y frÃos. Los niveles de polen que se
facilitan en algunos partes meteorológicos locales, aunque no
suelen ser exactos, pueden ayudar a planificar las actividades al
aire libre.
-
El moho
, otro alergeno habitual, está compuesto por hongos que
proliferan en ambientes cálidos y húmedos, tanto en interiores
como en el exterior. En el exterior, el moho se forma en zonas
mal drenadas donde se acumula el agua y/o la humedad, por
ejemplo, en los montones de hojas en descomposición o en los
contenedores de abono. En interiores, el moho prolifera en
lugares oscuros y poco ventilados como, por ejemplo, baños y
sótanos con humedades o goteras. El olor a humedad sugiere la
presencia de moho. Aunque el moho tiende a ser estacional, puede
crecer durante todo el año, especialmente en interiores.
-
Los alergenos de origen animal
, en su mayorÃa procedentes de animales domésticos homeotermos
(de sangre caliente) pueden desencadenar reacciones alérgicas en
niños y adultos. Cuando el animal se lame, la saliva se le
deposita en el pelaje o las plumas. A medida que la saliva se
seca, las partÃculas proteicas son transportadas por el aire y se
adhieren a los tejidos que hay en el entorno doméstico. Los gatos
son los "peores enemigos" de las personas alérgicas
porque la proteÃna de su saliva es diminuta y porque estos
animales tienden a lamerse más que otros como parte del aseo
diario.
-
Las cucarachas
también son alergenos que se pueden encontrar en el entorno
doméstico, sobre todo en áreas urbanas. Es posible que la
exposición a edificios infestados de cucarachas sea una de las
principales causas de las mayores tasas de asma entre los niños
que viven en grandes núcleos urbanos.
Los alergenos alimentarios más habituales
La Academia Americana de Alergia, Asma e InmunologÃa estima que
hasta 2 millones de niños norteamericanos, o el 8% de todos los
niños de EE.UU. padecen alergias alimentarias, y que hay ocho
alimentos que son los "culpables" de la mayorÃa de las
alergias alimentarias infantiles: los huevos, el pescado, la leche,
los cacahuetes, el marisco, la soja, los frutos secos y el
trigo.
-
Leche de vaca (o proteÃna de la leche de vaca):
Entre el 1% y el 7,5% de los lactantes son alérgicos a las
proteÃnas presentes en la leche de vaca y en las leches
infantiles elaboradas con leche de vaca. En torno al 80% de las
leches artificiales comercializadas están elaboradas con leche de
vaca. Cuando un lactante (o un niño o un adulto) tiene alergia a
la proteÃna de la leche de vaca significa que su sistema
inmunitario reacciona de forma anómala cuando toma leche de
fórmula porque ésta contiene las proteÃnas presentes en la leche
de vaca que se utiliza para elaborarla la mayorÃa de las leches
infantiles. Las proteÃnas de la leche también pueden ser un
ingrediente "ocultado" en muchos alimentos preparados.
-
Huevos:
La alergia al huevo, una de las alergias alimentarias más
frecuentes en lactantes y niños pequeños, puede plantear grandes
desafÃos a los padres. Puesto que los huevos se utilizan en
muchos alimentos de consumo infantil -en bastantes casos como
ingredientes "ocultos"-, la alergia al huevo es difÃcil
de diagnosticar. Este tipo de alergia se suele manifestar muy
precozmente, pero la mayorÃa de los niños la superan alrededor de
los 5 años de edad. La mayorÃa de los niños que padecen esta
alergia son alérgicos a las proteÃnas de la clara, pero algunos
tampoco toleran las proteÃnas de la yema.
-
Pescado y marisco:
las proteÃnas del pescado pueden provocar diversos tipos de
reacciones alérgicas. Este tipo de alergia alimentaria también es
una de las más frecuentes en los adultos, y los niños no siempre
la acaban superando con la edad.
-
Cacahuetes y frutos secos:
Los cacahuetes se encuentran entre los alergenos alimentarios que
provocan reacciones más graves, y a veces desencadenan reacciones
que pueden poner en peligro la vida del paciente. En EE.UU., hay
aproximadamente 1,5 millones de personas alérgicas a los
cacahuetes (que no son realmente un fruto seco, sino una
legumbre, es decir, pertenecen a la familia de los guisantes y
las lentejas). La mitad de las personas alérgicas a los
cacahuetes también son alérgicas a los frutos secos, como las
almendras, las nueces y los anacardos, y a menudo a las pipas de
girasol y a las semillas de sésamo.
-
Soja:
Al igual que los cacahuetes, las habas de soja son legumbres. La
alergia a la soja tiene una mayor incidencia entre los lactantes
que en los niños mayores; aproximadamente entre el 30% y el 40%
de los bebés que son alérgicos a la proteÃna de la leche de vaca
también lo son a la proteÃna de las leches infantiles elaboradas
con soja. Las proteÃnas de la soja, como "soya", es a
menudo un ingrediente "ocultado" en alimentos
preparados.
-
Trigo:
Las proteÃnas del trigo se encuentran en muchos alimentos de
consumo habitual -algunos es más obvio que otros. Al igual que
con cualquier alergia, existen distintos tipos de alergia al
trigo y distintos grados de alergia. A pesar de que la alergia al
trigo a menudo se confunde con la enfermedad celÃaca, existe una
diferencia entre ambas. La enfermedad celÃaca está provocada por
una sensibilidad de por vida al gluten, que es una proteÃna
presente en el trigo, la avena, el centeno y la cebada.
Generalmente se desarrolla entre los 6 meses y los 2 años de
edad, y esta sensibilidad lesiona las paredes del intestino
delgado.
Otros alergenos habituales
-
Veneno de insecto.
En la mayorÃa de los niños, una
picadura de insecto
sólo se asocia a inflamación, enrojecimiento y picor en el lugar
de la picadura, aparte de unas pocas lágrimas. Pero, si un niño
es alérgico al veneno de determinado insecto, una picadura de ese
insecto podrá provocarle sÃntomas más graves. Aunque algunos
médicos y padres creÃan que la mayorÃa de niños, a la larga,
acaban superando este tipo de alergias, en un estudio reciente se
ha constatado que las alergias al veneno de insecto suelen
persistir durante la etapa adulta.
-
Medicamentos.
Los antibióticos -medicamentos utilizados para tratar
infecciones- son los fármacos que provocan más reacciones
alérgicas. Hay muchos otros medicamentos, incluyendo los que se
venden sin receta médica, que también pueden provocar reacciones
alérgicas. Si usted sospecha una alergia de medicina, hable con
su médico primero antes asumir una reacción es un signo de
alergia.
-
Sustancias quÃmicas.
Algunos productos de belleza y algunos detergentes para la ropa
provocan en algunas personas erupciones asociadas a picor. Esto
suele obedecer a que esas personas son alérgicas a los
componentes quÃmicos de tales productos. Los tintes, los
productos de limpieza de uso doméstico y los pesticidas
utilizados en jardinerÃa pueden provocar reacciones alérgicas en
algunas personas.
Algunos niños también tienen lo que se conoce como
reacciones cruzadas
. Por ejemplo, los niños que son alérgicos al polen de abedul
pueden presentar reacciones alérgicas cuando ingieren manzanas
porque la manzana contiene una proteÃna similar a la del polen de
abedul. Otro ejemplo es que los niños alérgicos al látex (el
material de los guantes y otros artÃculos de uso hospitalario)
tienen más probabilidades de ser alérgicos a los kiwis y a los
plátanos.
Signos y sÃntomas
El tipo y gravedad de los sÃntomas de la alergia varÃan entre
tipos de alergias y entre pacientes. Las alergias pueden aparecer
como picor en los ojos o picor en la nariz, estornudando,
congestión nasal, la estrechez de garganta, el problema que
respira, e incluso choque (la tenuidad o desmayase).
Los sÃntomas pueden ir de leves o importantes molestias
estacionales (por ejemplo, en las alergias desencadenadas por el
polen o por determinados tipos de moho) a problemas que se
manifiestan durante todo el año (desencadenados por alergenos como
los ácaros del polvo o ciertos alimentos).
Debido a que los distintos alergenos abundan más en determinadas
partes de un paÃs o del mundo, los sÃntomas alérgicos también
pueden variar en función donde viva uno. Por ejemplo, la alergia a
los cacahuetes no existe en los paÃses escandinavos, donde no se
consumen cacahuetes, pero abunda en EE.UU., donde los cacahuetes no
sólo son un alimento frecuente sino también un ingrediente habitual
de muchos alimentos que se consumen en este paÃs.
SÃntomas de la alergia a alergenos aerotransportados
Los alergenos transportados por el aire pueden provocar un
cuadro conocido como rinitis alérgica, que afecta a entre el 15 y
el 20% de los norteamericanos. Se suele desarrollar en torno a los
diez años de edad y alcanza su mayor virulencia entre los 20 y los
25 años, desapareciendo generalmente sus sÃntomas entre los 40 y
los 60 años. Los sÃntomas incluyen:
- estornudos
- picor en la nariz y/o la garganta
- congestión nasal
- tos
Estos sÃntomas suelen ir acompañados de picor, lagrimeo y/o
enrojecimiento de los ojos, lo que se denomina
conjuntivitis alérgica
. (Cuando se forman ojeras alrededor de los ojos enrojecidos, se
conocen como "ojeras alérgicas"). Las personas que
reaccionan a los alergenos aerotransportados suelen padecer rinitis
alérgica y/o conjuntivitis alérgica. Si una persona presenta estos
sÃntomas y también respiración sibilante y dificultad para
respirar, es posible que su alergia haya evolucionado y se haya
acabado convirtiendo en un asma de origen alérgico.
SÃntomas de la alergia alimentaria
La gravedad de los sÃntomas de una alergia alimentaria y cuándo
aparecen depende de:
- la cantidad del alimento alergénico que ingiera
- el grado de exposición que haya tenido previamente al
alimento alergénico
- la sensibilidad que tenga al alimento.
Los sÃntomas de las alergias alimentarias incluyen:
- picor en la boca y en la garganta al tragar el alimento
(algunos niños sólo presentan este sÃntoma, conocido como
"sÃndrome de alergia oral")
- manchas rojas en la piel asociadas a picor (ronchas)
-
erupción cutánea
- secreción nasal y picor en la nariz
- retortijones o dolor abdominal tipo cólico acompañados de
náuseas,
vómitos
o diarrea (mientras el cuerpo intenta eliminar el alérgeno).
- el problema que respira
- choque (shock)
SÃntomas de la alergia al veneno de insecto
Cuando a un niño le pica un insecto a cuyo veneno es alérgico,
puede presentar algunos de los siguientes sÃntomas:
- inflamación de la garganta
- ronchas por todo el cuerpo
- dificultad para respirar
- náuseas
- diarrea
- choque (shock)
¿Qué es una reacción anafiláctica?
Muy poco frecuentemente, si la sensibilidad a un alergeno es
extrema, un niño puede presentar una
reacción anafiláctica
(o
choque (shock) anafiláctico
). Se trata de una reacción muy intensa y repentina que afecta a
varios sistemas corporales (como la
piel
y los sistemas
respiratorio
,
digestivo
y
cardiovascular
).
Los sÃntomas o reacciones graves a cualquier alergeno, desde a
determinados alimentos hasta al veneno de ciertos insectos,
requiere
atención médica inmediata
. Entre los sÃntomas de la reacción anafiláctica, se incluyen:
- dificultad para respirar
- inflamación (sobre todo de la cara, la garganta, los labios y
la lengua, en el caso de las alergias alimentarias)
- rápido descenso de la tensión arterial
- mareo
- pérdida de la conciencia
- ronchas
- la estrechez de garganta
- ronquera o afonÃa
- vértigo o sensación de que se te va la cabeza
La reacción anafiláctica se puede producir al cabo de sólo dos
segundos de exponerse a la sustancia desencadenante o puede tener
una latencia de dos horas si ha sido desencadenada por un alimento.
Puede afectar a varias partes del cuerpo.
De todos modos, afortunadamente las reacciones alérgicas graves
que pueden poner en peligro la vida sólo se dan en una cantidad
reducida de niños. De hecho, la incidencia anual de reacciones
anafilácticas es baja -en torno al 30 sobre 100.000- aunque las
personas con asma, eccema o fiebre del heno tienen más
probabilidades de presentarlas. La mayorÃa -hasta el 80%- de las
reacciones anafilácticas son desencadenadas por cacahuetes o frutos
secos.
¿Cómo se diagnostican las alergias?
Algunas alergias son bastante fáciles de diagnosticar porque el
patrón de sÃntomas que sigue a la exposición a determinados
alergenos es fácil de identificar. Pero otras alergias son menos
obvias porque sus sÃntomas recuerdan a los cuadros clÃnicos de
otros trastornos.
Si su hijo presenta sÃntomas catarrales durante más de una
semana o dos o siempre se "acatarra" en la misma época
cada año, consulte con el pediatra. Probablemente éste le hará
preguntas sobre los sÃntomas de su hijo y sobre cuándo suelen
aparecer. Dependiendo de las respuestas que usted le dé y de los
resultados de la exploración fÃsica del niño, el pediatra podrá
emitir un diagnóstico y recetarle medicación o bien derivarle a un
alergólogo para que le haga un estudio de alergia en profundidad y
le recomiende un tratamiento.
Es probable que el alergólogo tenga que practicarle a su hijo
pruebas cutáneas para determinar si es alérgico a los alergenos
ambientales y alimentarios más comunes. Las
pruebas cutáneas
se pueden hacer en lactantes de pocos meses, pero son más fiables a
partir de los dos años de edad.
Las pruebas cutáneas de alergia se pueden realizar de dos formas
diferentes:
- Se deposita una gota del alergeno en forma de lÃquido
purificado y se realiza un pequeño pinchazo en el área.
- Se inyecta una pequeña cantidad del alergeno justo debajo la
piel. El pinchazo se nota un poco, pero no se trata de un
procedimiento muy doloroso. Al cabo de aproximadamente 15
minutos, si en el sitio de la inyección aparece un bultito
rodeado de un área rojiza (similar a la picadura de un mosquito),
la prueba es positiva.
Si la reacción alérgica a un alimento u otro alergeno es muy
intensa, se puede hacer un análisis de sangre en vez de una prueba
cutánea para hacer el diagnóstico, porque asà se evita exponer al
paciente al alergeno. Las pruebas cutáneas son menos caras y más
sensibles que los análisis de sangre para emitir un diagnóstico de
alergia. Pero los análisis de sangre pueden ser más recomendables
en niños con problemas cutáneos o que son extremadamente sensibles
a un alergeno en particular.
Aunque las pruebas cutáneas o el análisis de sangre dé positivo,
el niño deberá presentar
también
sÃntomas para que se le pueda diagnosticar una alergia. Por
ejemplo, un niño con un resultado positivo en la prueba cutánea
para los ácaros del polvo y que estornuda frecuentemente mientras
juega en el suelo podrá considerarse alérgico a los ácaros del
polvo.
Tratar las alergias
No
existe una cura real para las alergias, pero es posible aliviar sus
sÃntomas. La única forma de controlar las alergias es reducir o
eliminar la exposición a los alergenos. Esto significa que los
padres deben educar a sus hijos desde pequeños, no sólo sobre la
alergia en sà misma, sino también sobre las reacciones que pueden
presentar si ingieren o entran en contacto con el alergeno.
Informar a todas y cada una de las personas que están al cuidado
de su hijo (desde los monitores y profesores del colegio o
guarderÃa hasta los familiares y los padres de sus amigos) sobre la
alergia que éste padece es igual de importantes para reducir al
máximo los sÃntomas alérgicos del niño.
Si no es posible o factible reducir la exposición al alergeno,
lo más probable es que el alergólogo le recete a su hijo
medicamentos, incluyendo antihistamÃnicos (que se pueden adquirir
sin receta medica) y corticoesteroides inhalados o en nebulizador
nasal.
En algunos casos, el alergólogo también recomendará la
inmunoterapia (vacunas para la alergia) a fin de ayudar a
desensibilizar al niño al alergeno. Sin embargo, disparos de
alergia son sólo útiles para alérgenos como polvo, el moho, los
pólenes, los animales, y el insecto pican. Ellos no son utilizados
para alergias de alimento, y para alguien con alergias de alimento
debe evitar ese alimento.
Aquà tiene algunas medidas que usted puede adoptar para ayudar a
su hijo a evitar los alergenos transportados por el aire:
- No permita que los animales domésticos entren en algunas
habitaciones de la casa, por ejemplo, en el dormitorio de su
hijo, y báñelas cuando sea necesario.
- Retire las alfombras, alfombrillas o moquetas de la
habitación de su hijo (las superficies duras no acumulan tanto
polvo como las almohadilladas).
- No cuelgue cortinas gruesas y deshágase de los objetos que
tienden a acumular polvo.
- Limpie la casa frecuentemente.
- Si su hijo es alérgico a los ácaros del polvo, utilice fundas
especiales para cubrir sus almohadas y colchones.
- Si su hijo es alérgico al polen, mantenga las ventanas
cerradas cuando la polinización esté en su máximo apogeo, pÃdale
a su hijo que se cambie de ropa cuando llegue a casa después de
estar al aire libre y no le deje cortar el césped.
- Si su hijo es alérgico al moho, pÃdale que evite los lugares
húmedos, como los sótanos, y mantenga limpios y secos el cuarto
de baño y otros lugares donde se tiende a formar moho.
¿Cómo actúa la adrenalina inyectable?
Generalmente las alergias alimentarias no duran toda la vida
(aunque las alergias al cacahuete, los frutos secos y el marisco
pueden ser de por vida). Mientras persista la sensibilidad, la
única forma de evitar los sÃntomas es evitar el alimento
alergénico.
Si su hijo es extremadamente sensible a un alimento en
particular o si padece asma aparte de la alergia alimentaria,
probablemente el pediatra le recomendará llevar siempre encima
adrenalina inyectable
(también denominada epinefrina) para contrarrestar cualquier
reacción alérgica que pueda tener su hijo. Es posible que el
pediatra también le recomiende llevar siempre encima adrenalina
inyectable si su hijo es alérgico al veneno de insecto.
La adrenalina inyectable, disponible en un envase fácil de
transportar que parece un bolÃgrafo, es algo que millones de padres
de niños alérgicos llevan siempre encima. Con un solo pinchazo en
el muslo, estas inyecciones fáciles de administrar suministran
suficiente adrenalina para contrarrestar la reacción alérgica.
Una caja de adrenalina inyectable suele contener dos inyecciones
autoinyectables y un dispositivo para practicar, sin aguja ni
adrenalina, que sirve para que usted o su hijo (si es lo bastante
mayor) se entrenen en el uso del dispositivo. Es muy importante que
usted se familiarice con el procedimiento practicando. El pediatra
de su hijo también le dará instrucciones sobre cómo utilizar y
conservar la adrenalina inyectable.
Si su hijo tiene 12 años o más, asegúrese de que siempre lleva
encima adrenalina inyectable. Si su hijo todavÃa no ha cumplido 12
años, hable con la enfermerÃa del colegio y con su tutor, asà como
con cualquier otra persona que esté a su cuidado, para que tengan
siempre a mano la adrenalina inyectable por si hubiera una
urgencia.
También es importante que se asegure de que tener siempre
adrenalina inyectable en su casa, asà como en las casas de los
amigos de la familia y parientes que frecuenta su hijo. Es posible
que el pediatra del niño también le recomiende llevar una placa de
alerta médica colgada de una pulsera o cadena para el cuello.
También es una buena idea llevar encima algún antihistamÃnico de
venta sin receta médica, que puede ayudar a aliviar los sÃntomas
alérgicos en algunas personas. Pero recuerde que los
antihistamÃnicos
no
se deben utilizar nunca como sustitutos de la adrenalina.
Cuando un niño tenga que utilizar la adrenalina inyectable,
luego deberá ir inmediatamente al servicio de urgencias de un
centro médico u hospitalario, donde le administrarán tratamiento
adicional si es necesario. Hasta un tercio de las reacciones
anafilácticas cursan con un segundo episodio de sÃntomas varias
horas después del ataque inicial, por lo que es recomendable tener
al niño bajo observación en una clÃnica u hospital durante 4 a 8
horas después de la reacción, aunque parezca encontrarse bien.
La buena noticia es que sólo una cantidad muy reducida de niños
tiene reacciones alérgicas graves que pueden poner en peligro su
vida. Con un buen diagnóstico, las medidas preventivas adecuadas y
un correcto tratamiento, la mayorÃa de los niños pueden mantener
sus alergias bajo control y llevar vidas felices y saludables.
Actualizado y revisado por:
William J. Gemeier, MD
Fecha de la revisión: mayo de 2007
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