(
Food Safety for Your Family
)
Es probable que haya varias cuestiones que le preocupan acerca
de los alimentos que le da a su hijo. ¿Es una comida nutritiva? ¿Su
hijo querrá comerla? ¿Contiene demasiada grasa? Pero quizá,
mientras corta y revuelve alimentos en la cocina, nunca haya
pensado en la seguridad alimentaria.
¿Por qué es tan importante la seguridad alimentaria? Es
necesario conservar y preparar los alimentos de la manera adecuada
para impedir que su familia contraiga enfermedades transmitidas por
los alimentos, provocadas por bacterias como la
E. coli
, la Salmonella, la Campylobacter y la Listeria (que pueden cursar
con sÃntomas como diarrea, fiebre, retortijones abdominales,
náuseas, vómitos y deshidratación). Las precauciones relacionadas
con la seguridad alimentaria incluyen saber qué alimentos
seleccionar en la tienda de comestibles, cómo conservarlos y
cocinarlos, y cómo limpiar después la cocina y los utensilios
utilizados para cocinar.
Entonces, ¿qué deberÃa hacer para asegurarse de que tanto su
cocina como los alimentos que prepara allà cumplen con los
requisitos de seguridad? Siga leyendo para averiguarlo.
Compra de alimentos
La tienda de comestibles es la primera parada en el camino hacia
la seguridad alimentaria. Para garantizar la frescura de los
alimentos, los artÃculos que deban guardarse en el refrigerador
(como la carne, los productos lácteos, los huevos y el pescado)
deberÃan ser los últimos en colocarse en el carrito de la compra.
Mantenga la carne separada de los otros artÃculos, en especial de
los productos alimenticios. Si vive a más de una hora del lugar
donde compra los alimentos, deberÃa plantearse la posibilidad de
colocar esos alimentos en un refrigerador portátil para
conservarlos frescos.
Cuando compre carne, aves o pescado envasados, asegúrese de
verificar la fecha de vencimiento que figura en la etiqueta. A
pesar de que esta fecha indique que el producto está en perfectas
condiciones, no compre carne ni pescado que huela mal o que tenga
un aspecto extraño.
También es importante mirar dentro de envases de cartón para
comprobar si los huevos, que deberÃan ser de las categorÃas A o AA,
están limpios y no tienen grietas.
No compre lo siguiente:
- fruta con la piel rota o agujereada (las bacterias pueden
entrar a través de la piel y contaminar la fruta)
- jugos o sidras no pasteurizados (pueden contener bacterias
nocivas)
- pavos o pollos rellenos
Refrigerar y congelar
Antes de colocar los alimentos en el refrigerador o el
congelador, compruebe la temperatura de ambos. El refrigerador
deberÃa estar a 5 ºC y el congelador, a -18 ºC o menos. Las bajas
temperaturas impiden la proliferación de las bacterias que pueden
contener los alimentos. Si su refrigerador carece de termostato, es
una buena idea comprar un termómetro especial para refrigeradores y
congeladores.
Por supuesto, deberÃa guardar primero los alimentos que deben
conservarse en el refrigerador y el congelador. Éstos son algunos
trucos que es importante recordar sobre los alimentos que deben
conservarse en frÃo:
- Guarde los huevos en su envase original en una repisa del
refrigerador (la mayorÃa de las puertas del refrigerador no
mantienen los huevos a temperaturas lo bastante bajas).
- Coloque la carne, las aves y el pescado en bolsas de plástico
separadas para que sus jugos no lleguen a otros alimentos.
- Congele -o cocine- la carne, las aves o el pescado durante
los 2 primeros dÃas después de comprarla.
- Conserve la carne picada cruda en el congelador por un máximo
de 4 meses.
- Conserve la carne cocinada en el congelador por un máximo de
2 a 3 meses.
- Extraiga el relleno de las aves después de cocinarlas y
guárdelo aparte en el refrigerador.
Preparación y cocción de los alimentos
A fin de evitar que su familia contraiga enfermedades
transmitidas por los alimentos, siga estas recomendaciones sobre
cómo manipularlos y cocinarlos.
Carne, aves y pescado crudos, y huevos
- Lávese las manos con agua caliente y jabón antes de preparar
cualquier alimento y después de manipular carne, aves y pescado
crudos o huevos.
- Mantenga las carnes crudas y sus jugos separados de otros
alimentos, tanto dentro del refrigerador como en los estantes de
la cocina.
- Use utensilios diferentes para cocinar y servir la carne, las
aves, el pescado o los huevos (o lave los utensilios con agua
caliente y jabón antes de usarlos para servir).
- No coloque nunca comida cocinada en un plato o fuente que
antes contenÃa carne, aves o pescado crudos.
- Descongele la carne, las aves o el pescado dentro del
refrigerador o el microondas, nunca a temperatura ambiente.
- Cocine de inmediato la carne, las aves o el pescado
descongelados.
- Tire a la basura cualquier resto de carne o aves sin cocinar,
o pescado en adobo, no cocinado.
- No deje los huevos crudos a temperatura ambiente durante más
de 2 horas, para reducir el riesgo de infección por salmonela.
- Cocine bien los huevos.
-
No
sirva nunca alimentos que contengan huevos crudos, como masa para
pastas no horneada, ponche de huevo, mousses y helados de
fabricación casera. Si quiere preparar esas recetas, sustituya
los huevos crudos por huevos pasterizados (que puede encontrar en
la sección de lácteos de las tiendas de comestibles).
- Cocine la carne hasta que el jugo que sale sea transparente.
- Cocine la carne picada de vaca o las aves hasta que pierdan
el color rosa.
Utilice un termómetro para carne a fin de saber cuándo una pieza
está bien cocida. (Coloque el termómetro en la parte más gruesa de
la carne y lejos de los huesos y la grasa). La mayorÃa de los
termómetros indican a qué temperatura está bien cocido cada tipo de
carne, para que no exista un potencial riesgo. Si no dispone de un
termómetro para carne, puede basarse en las siguientes
recomendaciones:
- aves (enteras, en trozos o picadas): 165 ºF (73,8 ºC)
- cerdo: 160 ºF (71 ºC)
- carne vacuna, de ternera, de cordero y para asado: 145 ºF
(62,7 ºC)
- carne picada de vacuno, de ternera y de cordero: 160 ºF (71
ºC)
- pescado: 145 ºF (62,7 ºC)
- recetas con huevo: 160 ºF (71 ºC)
- sobras: 165 ºF (74 ºC) como mÃnimo
A la hora de cocinar, asar o hacer a la parrilla la carne, debe
darla vuelta por lo menos una vez. En el microondas, cubra siempre
las piezas de carne y proceda del siguiente modo:
- Dé vuelta las hamburguesas y rote la fuente o el plato en la
mitad de la cocción.
- Cuando cocine pasteles de carne, rote el plato o la fuente en
la mitad de la cocción (y déjelo reposar hasta 7 minutos después
de cocinarlo, antes de servirlo; consulte el manual del usuario).
- Revuelva la carne picada una o dos veces.
Frutas y hortalizas
- Lave bien las frutas y hortalizas con agua (incluso aunque
tenga pensado pelarlas) para eliminar cualquier resto de
pesticidas, tierra o suciedad.
- Lave los melones y sandÃas antes de cortarlos para evitar
arrastrar bacterias de la corteza al cuchillo y de allà a la
pulpa de la fruta.
- Extraiga las hojas exteriores de verduras como la espinaca o
la lechuga.
Limpieza
Limpiar los alimentos es sólo una parte de la ecuación de
seguridad alimentaria. También necesita estar seguro de que las
superficies de la cocina y sus manos están limpias, para impedir la
proliferación de bacterias.
- Guarde en el refrigerador cualquier sobra lo antes posible
después de cocinar los alimentos. Si deja las sobras a
temperatura ambiente, las bacterias que contienen se
multiplicarán rápidamente.
- Consuma los restos de platos ya cocinados en un plazo de 3 a
5 dÃas o, si no, tÃrelos a la basura.
- Lave las tablas para cortar -que se pueden convertir en un
medio de cultivo para las bacterias si no se limpian bien- con
agua caliente y jabón, separadas de otros utensilios de cocina y
demás piezas de la vajilla; luego desinféctelas con una solución
limpiadora de fabricación casera (1 cucharadita de lejÃa de cloro
en un litro de agua). (Destine una tabla para carne, aves y
pescado crudos). Después de lavar y desinfectar la tabla,
enjuague a fondo con agua corriente para eliminar cualquier resto
de lejÃa, y déjela secar.
- No utilice tablas viejas con grietas o hendiduras porque las
bacterias podrÃan esconderse allÃ.
- Lávese las manos después de tocar carne, aves o pescado
crudos.
- No utilice nunca un paño de cocina para limpiarse las manos
sucias con el jugo que suelta la carne cruda; use toallas de
papel. Las bacterias pueden contaminar el paño y, luego, las
manos de una persona que use ese paño. Si un paño de cocina se
ensucia con jugos de carne, aves o pescado crudos, lávelo con
agua caliente lo antes posible.
- Después de preparar los alimentos, limpie las superficies de
la cocina que haya empleado con un producto de limpieza de marca
o una solución limpiadora de fabricación casera.
- Debido a que las esponjas conservan mucho la humedad y su
estructura porosa atrae a las bacterias, los expertos recomiendan
utilizar un paño más fino que se pueda secar entre usos
consecutivos en lugar de esponjas.
- Lave los paños sucios con agua caliente y jabón.
- Desinfecte periódicamente la pileta de la cocina, el desagüe
y el basurero con un producto de limpieza de marca o una solución
limpiadora de fabricación casera.
Si tiene en cuenta estas sencillas precauciones, podrá reducir
las probabilidades de que su familia contraiga enfermedades
transmitidas por los alimentos.
Revisado por:
Mary L. Gavin, MD
Fecha de la revisión: noviembre de 2007
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diagnoses, and treatment, consult your doctor.
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