(
Lungs and Respiratory System
)
Despiertos o dormidos, no tenemos que pensar en respirar: es tan
necesario para vivir que se hace automáticamente. Cada dÃa,
respiramos aproximadamente 20.000 veces, y para cuando tengamos 70
años habremos aspirado al menos 600 millones de veces.
La respiración no podrÃa producirse sin la ayuda del sistema
respiratorio, que incluye nariz, garganta, laringe, tráquea y
pulmones. Cada vez que respiramos, tomamos aire rico en oxÃgeno por
la nariz y la boca, y los pulmones se llenan y se vacÃan. Y aunque
el aire que respiramos esté sucio o contaminado, nuestro sistema
respiratorio puede defenderse de las sustancias y organismos
extraños que penetran por la nariz y la boca. Los contaminantes se
exhalan de nuevo, se tosen, se tragan, salen por los intestinos o
son destruidos por los jugos gástricos o devorados por los
macrófagos, un tipo de celula de la sangre que recorre el cuerpo
buscando gérmenes para destruirlos.
Si no respirásemos, no podrÃamos vivir. Es una de las funciones
más importantes que el cuerpo desempeña.
¿Qué son los pulmones y el sistema respiratorio?
En la parte superior del sistema respiratorio, los
orificios nasales
(también denominados
narinas
) toman el aire, llevandolo a la nariz, donde el mismo se entibia y
humidifica. Los pequeños vellos, denominados cilios, protegen los
conductos nasales y otras partes del tracto respiratorio, filtrando
el polvo y otras partÃculas que entran a la nariz a través del aire
que respiramos.
El aire también puede inhalarse por la
boca
. Estas dos aberturas de la vÃa respiratoria (la cavidad nasal y la
boca) se unen en la
faringe
, o garganta, en la parte posterior de la nariz y la boca. La
faringe es parte del
sistema digestivo
y del sistema respiratorio porque transporta tanto alimento como
aire. En la base de la faringe, este conducto se divide en dos, uno
para el alimento (el
esófago
, que llega hasta el estómago) y el otro para el aire. La
epiglotis
, una pequeña lengüeta de tejido, cubre el conducto del aire cuando
tragamos, evitando que la comida y el lÃquido penetren en los
pulmones.
La
laringe
, o caja de la voz, es la parte superior del conducto del aire.
Este pequeño tubo contiene un par de
cuerdas vocales
que vibran para producir sonidos. La
tráquea
se extiende hacia abajo desde la base de la laringe. Parte de ella
lo hace por el cuello y parte, por la cavidad torácica. Las paredes
de la tráquea están reforzadas con rÃgidos anillos cartilaginosos
que la mantienen abierta. La tráquea también está revestida de
cilios, que eliminan los fluidos y las partÃculas extrañas que hay
en la vÃa respiratoria para que no entren en los pulmones.
En su extremo inferior, la tráquea se divide a izquierda y
derecha en conductos de aire denominados
bronquios
, que están conectados a los
pulmones
. En el interior de los pulmones, los bronquios se ramifican en
bronquios más pequeños e incluso en conductos más pequeños
denominados
bronquiolos
. Los bronquiolos terminan en minúsculas bolsas de aire denominadas
alvéolos
, donde tiene lugar el intercambio de oxÃgeno y dióxido de carbono.
Cada pulmón alberga alrededor de unos 300 ó 400 millones de
alvéolos. Los pulmones también contienen tejidos elásticos que les
permiten inflarse y desinflarse sin perder la forma, y están
cubiertos de una membrana denominada
pleura
. Esta red de alvéolos, bronquiolos y bronquios se conoce como
árbol bronquial
.
La
cavidad torácica
, o
tórax
, es una caja hermética que alberga el árbol bronquial, los
pulmones, el corazón y otras estructuras. Las costillas y los
músculos anexos forman la parte superior y los costados del tórax;
la parte inferior está formada por un músculo de gran tamaño
denominado diafragma. Las paredes torácicas forman una caja
protectora alrededor de los pulmones y otros contenidos de la
cavidad torácica. El
diafragma
, que separa el pecho del abdomen, juega un papel muy importante en
la respiración. Se mueve hacia abajo cuando inhalamos, aumentando
la capacidad de la cavidad torácica cuando tomamos aire por la
nariz y la boca. Cuando exhalamos, el diafragma se mueve hacia
arriba, lo que hace que la cavidad torácica reduzca su tamaño y los
gases de los pulmones suban y salgan por la nariz y la boca.
¿Cómo funcionan los pulmones y el sistema respiratorio?
Aunque no podemos verlo, el aire que respiramos está compuesto
de varios gases. El oxÃgeno es el más importante para vivir porque
las células del cuerpo lo necesitan para obtener energÃa y crecer.
Sin oxÃgeno, las células morirÃan.
El dióxido de carbono es el gas residual que se genera al
combinar el carbón y el oxÃgeno durante los procesos corporales de
producción de energÃa. Los pulmones y el sistema respiratorio
permiten que el oxÃgeno del aire penetre en el cuerpo, al mismo
tiempo que permiten que el cuerpo elimine el dióxido de
carbono.
La respiración es el conjunto de acontecimientos que tiene como
resultado el intercambio de oxÃgeno procedente del medio ambiente y
del dióxido de carbono procedente de las células del cuerpo. El
proceso por el cual entra aire en los pulmones se denomina
inspiración
, o inhalación, y el proceso de expulsión del mismo se denomina
espiración
, o exhalación.
El aire se inhala por la boca o la nariz. Los cilios que
recubren la nariz y otras partes del tracto respiratorio superior
se mueven hacia atrás o adelante, empujando las sustancias extrañas
que ingresan con el aire (como el polvo) hacia la faringe o hacia
las fosas nasales, por donde se expelen. La faringe deja pasar las
sustancias extrañas hasta el estómago para que el cuerpo las
elimine. Cuando se inhala aire, las mucosas nasales y bucales lo
calientan y humedecen antes de que entre en los pulmones.
Cuando inhalamos, el diafragma se mueve hacia abajo y los
músculos de las costillas mueven las costillas hacia arriba y
afuera. De este modo, aumenta el volumen de la cavidad torácica. La
presión del aire en la cavidad torácica y los pulmones se reduce y,
puesto que el gas circula desde arriba hacia abajo, el aire
procedente del medio ambiente penetra por la nariz o la boca y
fluye hasta los pulmones. Durante la exhalación, el diafragma se
mueve hacia arriba y los músculos de la pared torácica se relajan,
provocando que se estreche la cavidad torácica. La presión del aire
en los pulmones aumenta, por lo que el aire sube y sale del sistema
respiratorio por la nariz y la boca.
Cada varios segundos, cuando inhalamos, el aire llena gran parte
de los millones de alvéolos. En un proceso denominado
difusión
, el oxÃgeno se desplaza de los alvéolos a la sangre a través de
los
capilares
(pequeños vasos sanguÃneos) que recubren las paredes alveolares.
Una vez en la sangre, una molécula de los glóbulos rojos denominada
hemoglobina
recoge el oxÃgeno. Esta sangre rica en oxÃgeno vuelve al corazón,
que la bombea por medio de las arterias hasta los tejidos que
necesitan oxÃgeno. En los pequeños capilares de los tejidos
corporales, el oxÃgeno se libera de la hemoglobina y se introduce
en las células. El dióxido de carbono, que se produce durante el
proceso de difusión, sale de estas células y se introduce en los
capilares, donde la mayor parte se disuelve en el plasma sanguÃneo.
La sangre rica en dióxido de carbono regresa al corazón por las
venas. El corazón bombea esta sangre hacia los pulmones, donde el
dióxido de carbono entra en los alvéolos para después ser
exhalado.
¿Qué puede fallar en los pulmones y el sistema
respiratorio?
El sistema respiratorio es propenso a contraer determinadas
enfermedades y los pulmones tienen tendencia a padecer una amplia
variedad de trastornos causados por los contaminantes del aire. Los
problemas más frecuentes del sistema respiratorio son:
Asma
.
Más de 20 millones de personas en los Estados Unidos padecen asma,
y es la principal causa de absentismo escolar crónico. El asma es
una enfermedad inflamatoria crónica de los pulmones que hace que
las vÃas respiratorias se tensen y se estrechen. Las crisis
asmáticas, a menudo provocadas por agentes irritantes transportados
por el aire, como el humo del cigarrillo, hacen que los músculos
que cubren las diminutas vÃas respiratorias se contraigan e
inflamen. El estrechamiento de las vÃas respiratorias impide que el
aire circule adecuadamente, causando resuellos y dificultades
respiratorias, a veces hasta el punto de poner la vida en peligro.
El manejo del asma comienza con un plan de manejo, que suele
consistir en evitar las causas del asma y, a veces, en tomar
medicamentos.
Bronquiolitis
.
No debe confundirse con la bronquitis. La bronquiolitis es una
inflamación de los bronquiolos, las ramificaciones más pequeñas del
árbol bronquial. La bronquiolitis afecta principalmente a bebés y
niños pequeños, y puede causar resuellos y graves dificultades
respiratorias. La suelen causar virus especÃficos durante el
invierno, incluido el virus respiratorio sincitial (VRS).
Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).
EPOC es un término que describe dos enfermedades pulmonares: el
enfisema y la bronquitis crónica.
- Fumar durante muchos años suele causar
enfisema
, y aunque rara vez afecta a niños y adolescentes, esta condición
puede tener sus raÃces en los años de la adolescencia y la
infancia. Para prevenir las enfermedades asociadas con el tabaco,
como el enfisema y el cáncer de pulmón, es importante aprender a
hablar con sus hijos sobre el tabaco. En el enfisema, los
pulmones producen una cantidad excesiva de mucosidad y se dañan
los alvéolos. Se hace difÃcil respirar y obtener suficiente
oxÃgeno en la sangre.
- En la
bronquitis
, una enfermedad común entre adultos y adolescentes, las
membranas que cubren los conductos bronquiales más grandes se
inflaman, y producen en exceso mucosidad. La persona comienza a
toser mucho para deshacerse de la mucosidad. Fumar es causa
principal de bronquitis crónica entre los adolescentes.
Resfriado común
.
Causado por más de 200 virus diferentes que provocan la inflamación
del tracto respiratorio superior, el resfriado común es la
infección respiratoria más frecuente. Algunos sÃntomas pueden ser:
fiebre
leve, tos,
dolor de cabeza
, moqueo, estornudos y dolor de garganta.
Tos.
La tos es sÃntoma de una enfermedad, no una enfermedad en si misma.
Hay muchos tipos de tos y muchas causas que pueden no ser muy
graves o poner la vida en peligro. Algunas de las causas más
frecuentes que afectan a los niños son el resfriado común, el
asma
, la sinusitis, las
alergias
estacionales,
crup
y la neumonÃa. Entre las causas más graves tanto en niños como
en adultos están la tuberculosis (TB) y la tos ferina (tos
convulsiva).
Fibrosis quÃstica (FQ).
Afecta a más de 30.000 niños y adolescentes en los Estados Unidos,
y es la más común de las enfermedades hereditarias que afectan los
pulmones. Afecta principalmente los sistemas respiratorio y
digestivo, y hace que la mucosidad corporal sea anormalmente espesa
y pegajosa. La mucosidad puede obturar las vÃas respiratorias de
los pulmones y hacer que la persona sea más vulnerable a las
infecciones bacterianas.
Cáncer de pulmón.
Causado por un crecimiento anormal de las células pulmonares, el
cáncer de pulmón es una de las principales causas de mortalidad en
los Estados Unidos y suele ser causada por el consumo de tabaco. Se
origina en el revestimiento bronquial y tarda mucho en
desarrollarse. Algunos sÃntomas son: tos persistente (puede que con
presencia de sangre), dolor en el pecho, carraspeo y falta de
aliento. La exposición al radón (el radón es un gas que se halla en
el suelo y en las rocas) también puede causar cáncer de pulmón. El
radón puede encontrarse en determinadas zonas de los Estados
Unidos. Usted puede medir el nivel de radón en su casa con un
artefacto que puede comprar en una tienda de suministros para el
hogar o en una ferreterÃa.
NeumonÃa.
La neumonÃa es una inflamación de los pulmones que se suele
producir por una infección bacteriana o viral. La neumonÃa causa
fiebre e inflamación del tejido pulmonar y dificulta la respiración
porque los pulmones tienen que realizar un mayor esfuerzo para
transferir oxÃgeno al flujo sanguÃneo y eliminar el dióxido de
carbono de la sangre. Las causas más comunes de la neumonÃa son la
gripe
y la infección por la bacteria
Streptococcus pneumoniae
.
Hipertensión pulmonar.
Esta condición aparece cuando la presión arterial en los pulmones
es anormalmente alta, lo que significa que el corazón tiene que
realizar un mayor esfuerzo para bombear la sangre y contrarrestar
la alta presión. Los niños pueden padecer hipertensión pulmonar
debido a un defecto cardÃaco congénito o a una condición médica
como la infección por VIH.
Enfermedades respiratorias neonatales.
Hay varias condiciones respiratorias que pueden afectar a un bebé
recién nacido cuando respira por primera vez. Los bebés prematuros
más pequeños presentan un mayor riesgo de sufrir condiciones tales
como:
-
SÃndrome de dificultad respiratoria del neonato.
Los bebés prematuros pueden no tener suficiente tensión activa en
los pulmones. El sistema tensioactivo ayuda a mantener abiertos
los alvéolos del bebé; sin este sistema, los pulmones se colapsan
y el bebé es incapaz de respirar.
-
Apnea prematura.
La apnea es un término médico que significa que alguien ha dejado
de respirar. La apnea prematura es una condición en la que los
bebés prematuros dejan de respirar durante unos 15-20 segundos
mientras duermen. La apnea prematura suele aparecer entre los 2 y
7 dÃas de vida. Cuanto más prematuro sea el bebe y menor sea su
peso, más probabilidades tiene de padecerla.
-
Displasia broncopulmonar (DBP).
La displasia broncopulmonar supone un desarrollo anormal del
tejido pulmonar. A veces denominada enfermedad pulmonar crónica o
EPC, es una enfermedad infantil caracterizada por una inflamación
y formación de cicatrices en los pulmones. Se desarrolla más
frecuentemente en bebés prematuros que han nacido con pulmones
poco desarrollados.
Otras condiciones respiratorias del recién nacido son:
-
Aspiración de meconio.
La aspiración de meconio se produce cuando un recién nacido
inhala (aspira) durante el parto una mezcla de meconio (primeros
excrementos del bebé, generalmente tras el nacimiento) y lÃquido
amniótico. El meconio inhalado puede provocar un bloqueo parcial
o total de las vÃas respiratorias del bebé.
-
Hipertensión pulmonar persistente neonatal
(HPPN).
En el útero, la circulación del bebé no pasa por los pulmones.
Normalmente, cuando un bebé nace y comienza a respirar, su cuerpo
se adapta rápidamente y comienza el proceso respiratorio. La HPPN
se produce cuando la transición de la circulación fetal a la
neonatal no ocurre de forma normal. Esta condición puede
presentar sÃntomas como: respiración acelerada, ritmo cardÃaco
acelerado, dificultad respiratoria y cianosis (piel
azulada).
-
Taquipnea transitoria neonatal (TTN).
La respiración acelerada en un recién nacido (más de 60
respiraciones por minuto) se denomina taquipnea transitoria.
Aunque algunas enfermedades respiratorias no pueden ser
prevenidas, su hijo puede evitar muchas enfermedades respiratorias
y pulmonares crónicas si no fuma, se mantiene alejado de los
agentes contaminantes e irritantes, se
lava las manos
a menudo para evitar infecciones y va al médico para que le hagan
examenes periódicos.
Revisado por:
Steven Dowshen, MD
Fecha de revisión: abril de 2007
Note: All information is for educational purposes only. For specific medical advice,
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