(
Connecting with Your Preteen
)
A medida que su hijo(a) se acerca a la adolescencia y adquiere
más independencia, mantenerse emocionalmente cercano a él o ella
puede parecer un reto. Pero es tan importante como lo ha sido
siempre, o quizás más importante que nunca.
En la medida en que las actividades en la escuela, los nuevos
intereses y una vida social exitosa se vuelven más importantes a
medida que su hijo(a) crece, usted todavÃa representa su base como
hogar, proporcionándole amor, guÃa y apoyo.
Y esa conexión proporcionarán a su hijo(a) una sensación de
seguridad que fortalecerá la entereza que él o ella necesitarán
para lidiar con los altibajos de la vida.
Lo que puede esperar
Su hijo(a) preadolescente puede actuar como si sus deseos de
guiarle no fueran bienvenidos o necesarios, e incluso, al
percibirlos, puede sentirse avergonzado(a) de vez en cuando. Este
es el momento en el que los niños(as) comienzan a confiar más en
sus compañeros y solicitan tener su espacio y privacidad - por
ello, puede esperar que la puerta de su habitación permanezca
cerrada más a menudo.
Tan difÃcil como puede ser asimilar estos cambios, intente no
tomarlos de forma personal. Estos son signos de la creciente
independencia de su hijo(a). Usted va a tener que ceder un poco los
lazos emocionales que ha mantenido con su hijo(a) y permitirle
mayor espacio personal para su crecimiento. Pero esto no significa
que deberá perder su conexión emocional completamente. Usted
todavÃa tiene una poderosa influencia - simplemente su
preadolescente puede incrementar su reacción al ejemplo que usted
dé en lugar de las instrucciones que usted imparta. Asà que
predique con el ejemplo e intente predicar un poco menos durante
esta temporada.
Impartir con su ejemplo las cualidades que usted quiere que su
preadolescente aprenda y practique -comunicación respetuosa,
gentileza, alimentación sana y cumplimiento de sus
responsabilidades diarias sin quejas- incrementará las
posibilidades de que su hijo(a) cumpla con ellas.
Lo que usted no debe hacer
Los detalles pequeños y simples pueden reforzar la comunicación.
Incluya en sus actividades el suficiente tiempo para compartir
momentos especiales, la rutina de la que ya forman parte juntos y
demuéstrele que le importa.
A continuación le damos algunos datos para lograrlo:
-
Sentarse en la mesa para comer con la familia:
Puede que a usted se canse tan solo de pensar que tiene que
preparar una comida para la familia después de un dÃa muy
ocupado. Pero compartir una comida con la familia significa
disfrutar juntos de momentos valiosos. Por ello, planéela y
organÃcela tal y como harÃa otro tipo de actividad. Incluso si
tiene que recoger alguna comida preparada, siéntense juntos en la
mesa para comerla. Apague la televisión e intente no hacer caso
al teléfono. Es imposible hacerlo cada noche, pero usted puede
planear una cena a la semana que le venga bien a la agenda de su
hijo(a). Planee algo divertido e involucre a todos en la
preparación y en la posterior recogida y limpieza de la mesa.
Compartir esta actividad ayuda a fortalecer los lazos afectivos
familiares y el hecho de que todos colaboren refuerza el sentido
de responsabilidad y trabajo en equipo.
-
La hora de irse a la cama y las buenas noches:
Puede que su niño(a) ya no necesite que usted lo lleve a la cama,
pero mantener un horario consistente para irse a la dormir ayuda
a que su preadolescente obtenga el sueño que necesita para crecer
saludable y fuerte. Por ello, cree un momento de tranquilidad
juntos justamente antes de irse a dormir. Lean juntos. Conversen
sobre los momentos importantes del dÃa y sobre los planes para el
dÃa siguiente. Incluso si su preadolescente ya ha crecido
demasiado como para que usted pueda acostarlo en su camita,
todavÃa hay tiempo para un abrazo o un beso de buenas noches. Si
su gesto no es bienvenido, intente una caricia suave en la
espalda o en el hombro a medida que usted le dice buenas
noches.
-
Comparta los momentos cotidianos:
Encuentre las pequeñas cosas que les permiten estar juntos.
Invite a su preadolescente a que le ayude a pasear al perro.
InvÃtese usted mismo(a) a acompañarlo(a) cuando sale a correr.
Lavar el carro, hornear galletas, rentar pelÃculas, ver un
programa de televisión favorito - todas son oportunidades para
que disfruten estando juntos. Y también son oportunidades para
que su hijo(a) le hable sobre lo que le pasa por la mente.
Incluso cuando van en el carro es un buen momento para que
establezcan lazos de comunicación. Cuando usted esté manejando
probablemente su preadolescente se sentirá más inclinado a
mencionar algo que le moleste. Ya que usted estará concentrado en
la carretera, él o ella no tendrán que establecer contacto
visual, lo cual puede aliviar la incomodidad de expresar lo que
se siente.
-
Cree momentos especiales:
Comience la tradición de celebrar ocasiones familiares
significativas más allá de los cumpleaños y de las fiestas.
Celebrar ocasiones especiales como las buenas calificaciones
escolares o haber ganado un partido de fútbol ayuda a reforzar
los lazos familiares.
-
Demuestre afecto:
No subestime la importancia de decir y demostrar cuánto quiere a
su preadolescente. Hacerlo asegurará que su hijo(a) se sienta
seguro y amado. Y usted estará demostrando formas sanas de
demostrar afecto. Con esto en mente, su hijo o hija pueden
comenzar a sentirse un poco intimidados al ver muestras de
cariño, especialmente en público. Puede que su hijo(a) rechace su
abrazo o beso, pero no tiene nada que ver con usted. Simplemente
reserve ese tipo de demostración de cariño para los momentos
cuando los amigos de su hijo(a) no estén presentes. Y en público,
encuentre otras formas de demostrar que su hijo(a) le importa.
Una sonrisa o una expresión de saludo pueden comunicar un mensaje
cariñoso y al mismo tiempo respetar los lÃmites fÃsicos.
Reconozca en alto las maravillosas cualidades de su hijo asà como
las habilidades que desarrolla en cuanto ocurran. Usted puede
decir algo como "Qué bonito dibujo -realmente tienes una gran
facilidad para el arte" o "Estuviste fabuloso jugando hoy al
fútbol - Me encantó verte jugando en el campo."
-
Permanezca integrado:
Sea parte de los intereses crecientes de su preadolescente.
Integrarse significa permanecer más tiempo juntos y compartir
experiencias. Usted no tiene que ser el lÃder de los Boy Scouts,
voluntario(a) en su salón de clases o entrenador(a) de fútbol
para demostrar interés en las actividades de su preadolescente.
Puede que su hijo(a) quiera formar parte de actividades en las
que usted no forme parte, lo cual no tiene nada de malo. Asista a
juegos y a las prácticas cuando pueda; cuando no pueda, pregunte
cómo han ido las cosas y escuche atentamente. Ayude a que su
hijo(a) hable sobre sus decepciones y demuestre comprensión
cuando él o ella hable de la pelota cuyo alcance hizo ganar al
equipo contrario. Su actitud de cara a algún revés enseñará a su
preadolescente a aceptarlos, a sentirse bien respecto a ellos, y
a construir la valentÃa para intentarlo de nuevo.
-
Permanezca interesado(a):
Manténgase interesado y curioso acerca de las ideas de su
preadolescente, sus sentimientos y experiencias. Si usted escucha
lo que él o ella están diciendo, tendrá un mejor entendimiento de
la guÃa, perspectiva y soporte necesarios. Y responder de formas
que no emitan juicios hará que su hijo(a) se sienta más inclinado
a compartir con usted sus sentimientos en tiempos difÃciles.
Revisado por:
D'Arcy Lyness, PhD
Fecha de revisión: febrero de 2009
Note: All information is for educational purposes only. For specific medical advice,
diagnoses, and treatment, consult your doctor.
© 1995-2009 The Nemours Foundation/KidsHealth. All rights reserved.