(
Vomiting
)
La mayorÃa de los casos de vómitos en la población infantil
están provocados por una
gastroenteritis
, generalmente motivada por un virus que infecta el tubo digestivo.
(La gastroenteritis a veces se denomina "gripe
intestinal" y, además de los vómitos, también puede cursar con
náuseas y diarrea). Estas infecciones no suelen durar mucho y son
más molestas que peligrosas. Sin embargo, si un niño (especialmente
un lactante) no puede tomar lÃquidos adecuadamente y, aparte de
vómitos, tiene diarrea, podrÃa
deshidratarse
.
Probablemente su principal intervención deberá ser mantener la
calma y tranquilizar al niño -es normal que los vómitos asusten a
un niño pequeño (y también a sus padres), y pueden agotar a un niño
de cualquier edad. Tranquilizar a su hijo y tomar las medidas
apropiadas para impedir que se deshidrate son factores clave para
una rápida recuperación.
Qué hacer cuando su hijo está vomitando:
Con bebés menores de 6 meses:
-
Evite
darle agua sola a un lactante de pocos meses o dÃas a menos que
el pediatra del bebé especifique la cantidad que debe darle.
- Ofrézcale a su hijo cantidades pequeñas, pero frecuentes
-unas 2 ó 3 cucharaditas, o hasta un máximo de 20 ml- de una
solución oral electrolÃtica cada 15 ó 20 minutos aproximadamente
con una cucharita o jeringuilla. Las soluciones orales
electrolÃticas (disponibles en la mayorÃa de supermercados o
farmacias y conocidas también como soluciones electrolÃticas
orales de mantenimiento) contienen sales en las concentraciones
necesarias para restablecer lo que se ha perdido a través de los
vómitos o la diarrea, y también contienen algo de azúcar. Es
especialmente importante que los lÃquidos administrados a un
lactante de corta edad tengan un equilibrio adecuado de sales
(las soluciones electrolÃticas sin sabor son más recomendables
para bebés de corta edad).
- Aumente gradualmente la cantidad de la solución que le
administra a su hijo si éste es capaz de tolerarla durante más de
un par de horas sin vomitar. Por ejemplo, si el bebé ingiere
normalmente unos 120ml por toma, vaya incrementando lentamente la
cantidad de solución durante el transcurso del dÃa hasta darle
120ml.
-
No
le dé a su hijo de una vez más cantidad de solución electrolÃtica
de lo que suele ingerir en una sola toma -sólo conseguirÃa llenar
demasiado un vientre ya de por sà irritado y probablemente
provocarle más vómitos.
- Cuando su hijo lleve un perÃodo de tiempo (más de 8 horas)
sin vomitar, puede volver a introducir lentamente la leche
infantil, en el caso de que haya optado por la lactancia
artificial. Empiece con cantidades reducidas (entre 20 y 30ml) y
tomas más frecuentes de lo habitual, aumentando progresivamente
la cantidad de cada toma hasta llegar a la pauta de lactancia
normal del bebé. Si su hijo ya tomaba papillas infantiles, puede
volver a introducir estos sólidos en pequeñas cantidades.
- Si su hijo sólo toma
leche materna
y vomita (no sólo babea o regurgita, sino que vomita lo que
parece ser una toma completa) más de una vez, amamántelo durante
5 a 10 minutos cada 2 horas. Si sigue vomitando, llame al
pediatra. Cuando lleve 8 horas sin vomitar, puede volver a
amamantarlo normalmente.
- Si su bebé tiene menos de 1 mes y vomita todo lo que ingiere
(no sólo lo regurgita), llame inmediatamente al pediatra.
Con bebés de 6 meses a 1 año:
-
Evite
darle agua sola a un lactante de menos de un año a menos que el
pediatra del bebé especifique la cantidad que debe darle.
- Ofrézcale a su hijo cantidades pequeñas, pero frecuentes
-unas 3 cucharaditas o unos 20 ml- de una solución oral
electrolÃtica cada 15 ó 20 minutos aproximadamente. Es importante
que los lÃquidos que ingieren los lactantes de menos de un año
contengan sales en las concentraciones necesarias para
restablecer lo que han perdido a través de los vómitos o la
diarrea.
- Las soluciones electrolÃticas orales sin sabor pueden no ser
del agrado de un bebé de más de 6 meses. En el mercado también
puede encontrar soluciones con sabor, o usted puede añadir media
cucharadita (unos 3 ml) de zumo de una fruta suave a cada toma de
solución electrolÃtica sin sabor. Los polos de solución
electrolÃtica suelen ser del agrado de los bebés de este grupo de
edad y tienen la ventaja de que favorecen la ingesta lenta de
lÃquidos.
- Aumente gradualmente la cantidad de la solución si el bebé es
capaz de tolerarla durante más de un par de horas sin vomitar.
Por ejemplo, si su bebé ingiere normalmente unos 120 ml por toma,
vaya incrementando lentamente la cantidad de solución durante el
transcurso del dÃa hasta darle 120 ml.
-
No
le dé a su hijo de una vez más cantidad de solución electrolÃtica
de lo que suele ingerir en una sola toma -sólo conseguirÃa llenar
demasiado un vientre ya de por sà irritado y probablemente
provocarle más vómitos.
- Cuando su hijo lleve más de 8 horas sin vomitar, puede volver
a introducir lentamente la leche infantil. Empiece con cantidades
reducidas (entre 30 y 60 ml) y tomas más frecuentes de lo
habitual, aumentando progresivamente la cantidad de cada toma
hasta llegar a la pauta de lactancia normal del bebé. Si su hijo
ya estaba habituado a tomar sólidos, como plátanos, papillas de
cereales, galletas u otros alimentos blandos especiales para
bebés, puede volver a introducir estos sólidos en pequeñas
cantidades.
- Si su hijo no vomita en 24 horas, usted podrá reanudar su
pauta normal de lactancia.
Con niños de 1 año en adelante:
- Déle a su hijo una dieta
lÃquida absoluta
(evitando la leche y los productos lácteos) en pequeñas
cantidades (de 2 cucharaditas a 2 cucharadas, o hasta unos 30 ml)
cada 15 minutos. Una dieta lÃquida absoluta incluye:
- Pedacitos de hielo o sorbos de agua.
- Soluciones orales electrolÃticas con sabor, o agregar 1/2
cucharadita (aproximadamente 3 ml) de zumo de una fruta no
ácida a una solución electrolÃtica oral sin sabor.
- Polos de solución electrolÃtica oral.
- Si su hijo lo vomita, vuelva a empezar con una cantidad menor
de lÃquido (2 cucharaditas o unos 5 ml) y siga las indicaciones
anteriores.
- Si su hijo lleva 8 horas sin vomitar, introduzca gradualmente
una dieta blanda a base de alimentos ligeros. Pero no fuerce a su
hijo a comer nada -ya le indicará él cuándo tiene hambre. Puede
ofrecerle galletitas saladas, tostadas, caldo, sopas ligeras (si
quiere, con fideos), puré de patatas, arroz y pan.
- Si su hijo no vomita durante 24 horas, usted podrá reanudar
lentamente su dieta habitual. Espere de 2 a 3 dÃas antes de
ofrecerle productos lácteos.
¿Cuándo deberÃa llamar al pediatra?
El mayor riesgo de los vómitos provocados por una
gastroenteritis es la deshidratación. Llame al médico de su hijo si
rechaza los lÃquidos o si continúan los vómitos después de seguir
las indicaciones anteriores. Llame al pediatra si observa
cualquiera
de los signos de deshidratación que figuran en la siguiente
lista.
Deshidratación leve a moderada:
- boca seca
- llantos con pocas o ninguna lágrima
- comportamiento inquieto en un lactante
- menos de seis pañales mojados por dÃa en un lactante (más de
4 a 6 horas sin mojar el pañal en un lactante menor de 6
meses)
- no orinar durante 6 a 8 horas en un niño
- la fontanela se ve más plana de lo habitual o un poco hundida
en un lactante
Deshidratación grave:
- boca muy seca y pastosa (parece "pegajosa" por
dentro)
- piel seca, arrugada o pálida (especialmente en el abdomen y
la parte superior de brazos y piernas)
- inactividad o disminución del nivel de alerta
- parece débil, flácido o sin fuerzas
- ojos hundidos
- fontanelas hundidas en un lactante
- desorientación o somnolencia excesiva
- respiración profunda y rápida
- más de 6 a 8 horas sin orinar en un lactante
- más de 8 a 10 horas a 8 horas sin orinar en un niño
- pulso rápido o debilitado
Los siguientes sÃntomas podrÃan indicar un trastorno más grave
que la gastroenteritis, en cuyo caso deberÃa llamar inmediatamente
al pediatra:
- Vómitos como un chorro en un lactante, especialmente si tiene
menos de 3 meses.
- Vómitos en un lactante después de administrarle una solución
electrolÃtica oral durante cerca de 24 horas.
- Los vómitos empiezan de nuevo en cuanto se intenta reanudar
la dieta normal.
- Los vómitos empiezan después de una lesión en la cabeza.
- Los vómitos van acompañados de
fiebre
(38º C de temperatura rectal en un lactante menor de 6 meses o
más de 38,3 a 38,8º C en un niño mayor).
- Vómitos de bilis, un lÃquido verdoso o amarillento.
- El niño tiene el vientre duro, hinchado y dolorido entre los
episodios de vómitos.
- Los vómitos van acompañados de fuertes dolores
abdominales.
- El vómito se parece al café molido (la sangre mezclada con
los ácidos del estómago tiene un color marrón similar al del café
molido).
- Vomita sangre.
Revisado por:
Steven Dowshen, MD
Fecha de la revisión: septiembre de 2008
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