(
Traveling and Asthma
)
Lo más divertido de viajar consiste en visitar lugares
completamente diferentes. Pero, si tienes asma, un entorno nuevo
puede parecerte menos divertido porque siempre tendrás la
preocupación de que algo inesperado podrÃa desencadenarte una
crisis asmática. Afortunadamente, hay algunos pasos que puedes
seguir para evitar problemas mientras estás fuera de casa - y asÃ
poder concentrarte en lo más importante: ¡pasártelo bien!
Antes de partir
Antes de salir de viaje, asegúrate de que tu asma está bien
controlada. Si últimamente has tenido alguna crisis, coméntaselo al
médico antes de partir. Tal vez necesite hacer algún reajuste en tu
medicación o quiera examinarte.
A la hora de hacer el equipaje, recuerda todas las medicinas que
tomas para el asma, incluyendo tanto las "de rescate", o
alivio inmediato, como las "de control", o preventivas.
Lleva los medicamentos en la bolsa de mano para poder acceder a
ellos fácilmente. También es una buena idea incluir en el equipaje
más dosis de las que necesitas habitualmente para no exponerte a
quedarte sin medicamentos mientras estás fuera.
Si vas a salir del paÃs, serÃa recomendable que llevaras contigo
un documento escrito por tu médico donde se describa el trastorno
que padeces y tu pauta de medicación. Esto puede serte útil para
pasar los controles de seguridad de los aeropuertos y las aduanas.
También es recomendable que te sepas o lleves anotados los nombres
genéricos de tus medicamentos, es decir, los nombres de las
sustancias quÃmicas o principios activos que contienen. Si
necesitaras comprar medicamentos en otro paÃs, es posible que éstos
se vendan con nombres o marca comerciales distintos de los que has
utilizado hasta ahora. Puedes pedir que te faciliten el nombre
genérico de los medicamentos que tomas en la farmacia o en la
consulta de tu médico.
Otras cosas que deberÃas incluir en el equipaje son el
medidor de flujo espiratorio máximo
(si utilizas uno), una copia de tu plan de tratamiento contra el
asma, la tarjeta de tu seguro de salud (si dispones de una) y el
número de teléfono de tu médico.
¿Ventanas abiertas o cerradas?
Los trenes, los autobuses e incluso el coche familiar pueden
retener ácaros del polvo, moho o esporas en la tapicerÃa o el
sistema de ventilación. En lo que se refiere a los trenes y
autobuses, no hay mucho que puedas hacer (salvo asegurarte de tomar
regularmente el medicamento "de control" y de tener a
mano el "de rescate"). Pero, si vas a viajar en coche,
pide al conductor que conecte el aire acondicionado o la
calefacción con las ventanas abiertas durante por lo menos 10
minutos. Si el polen o la contaminación aérea te desencadenan
crisis asmáticas y los partes predicen unos niveles elevados
durante el viaje, viaja con las ventanas cerradas y el aire
acondicionado conectado.
Busca cielos saludables
En muchos paÃses, como EE.UU. y España, está prohibido fumar en
los aviones, pero en algunos vuelos internacionales está permitido
hacerlo. Si tienes que volar en uno de estos últimos vuelos,
solicita un asiento que esté lo más alejado posible de la zona de
fumadores. El aire de los aviones también está muy seco, lo
cual puede desencadenar ataques de asma en algunas personas.
Asegúrate de tener a mano la medicación "de rescate" y de
beber mucha agua.
Pernoctar fuera de casa
Si vas a pernoctar en un hotel, es posible que haya algo en la
habitación que te pueda desencadenar sÃntomas asmáticos. Pedir una
habitación soleada y seca, alejada de la piscina del hotel, te
puede ayudar. Si los alergenos de origen animal te reactivan el
asma, pide una habitación donde nunca haya habido animales
domésticos. Elige siempre una habitación para no fumadores. Si es
posible, lleva tus propias sábanas y almohada para evitar posibles
crisis asmáticas.
Si vas a pasar unos dÃas en casa de un familiar o de un amigo,
infórmale con antelación sobre los desencadenantes de tus sÃntomas
asmáticos. No podrán eliminar por completo todos los ácaros del
polvo o todas las esporas, pero podrán quitar el polvo o pasar la
aspiradora con cuidado, sobre todo en la habitación donde vas a
dormir tú. También les puedes pedir que no utilicen velas
aromáticas, centros de hojas y flores secas ni aerosoles, en el
caso de que éstos te causen problemas.
Al igual que cuando estás en tu casa, querrás evitar el humo del
tabaco. Pide a todas las personas que fumen que lo hagan fuera de
la casa, y, si eso no puede ser, que lo hagan fuera de tu
habitación. Una chimenea o un horno de leña encendidos también te
pueden ocasionar problemas.
Viajar sin tus padres
Si es posible, lleva encima una copia de tu plan de tratamiento
contra el asma, a fin de que las personas que viajen contigo (o las
personas en cuya casa residas) te puedan ayudar si tienes problemas
respiratorios. Si no dispones de una copia del plan, informa a esas
personas sobre las medicinas que tomas, la dosificación y los
números de teléfono donde pueden localizar a tus padres y a tu
médico en caso de urgencia.
Sin tus padres al lado, deberás responsabilizarte todavÃa más de
tu asma. Ten presente los desencadenantes de tus sÃntomas asmáticos
y sigue los pasos necesarios para evitarlos. Si el polen te supone
un problema, entérate de cuáles son sus niveles de concentración en
los dÃas en que tengas pensado salir de excursión o participar en
otras actividades al aire libre. Si te molesta la contaminación
aérea, tenlo en cuenta cuando visites una ciudad con mucha calima
y/o muy contaminada. Los servicios informativos de algunas
ciudades, como Los Ãngeles, facilitan los niveles de contaminación
aérea en el parte meteorológico.
Si tienes pesando participar en alguna actividad que no has
probado nunca mientras estás fuera de casa, habla con tu médico
sobre ello antes de salir de viaje. Y, hagas lo que hagas,
asegúrate siempre de tener a mano el medicamento "de
rescate" por si lo necesitaras.
Por descontado, lo que te interesa es poder olvidarte del asma y
pasártelo bien mientras estás fuera de casa. Y la mejor forma de
conseguirlo es planificando las cosas con antelación y llevando
siempre encima la medicación -para que no tengas que preocuparte en
el caso de que tengas una crisis asmática. Si ignoras completamente
el asma y no adoptas ninguna precaución, es bastante probable que
acabes en un servicio de urgencias. Y ésa no es la mejor forma de
pasar unas vacaciones.
Revisado por:
Elana Pearl Ben-Joseph, MD
Fecha de la revisión: junio de 2007
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