(
Breastfeeding FAQs: Some Common Concerns
)
La práctica de la
lactancia materna
genera una cantidad de preguntas tanto en las madres primerizas
como en las experimentadas. A continuación, respondemos a algunas
preguntas comunes que las madres -tanto las flamantes como las
veteranas- suelen formularse.
¿Es normal que mi bebé escupa cada vez que termina de
comer?
La mayorÃa de los bebés escupen un poco, algunas veces, cuando
terminan de alimentarse, o incluso cada vez que se alimentan. Esto
es absolutamente normal. Algunos bebés escupirán sólo de tanto en
tanto y con otros tendremos la sensación de que están escupiendo
toda la leche que han tomado en cada comida. En la medida en que su
bebé esté creciendo y aumentando de peso, y que no parezca sentirse
incómodo cuando escupe, no hay ningún problema.
Sin embargo, los bebés que vomitan a modo de proyectil (cuando
la leche materna o el preparado para lactantes sale con fuerza de
la boca, como formando un arco, y puede llegar a una distancia de
varios centÃmetros) pueden sufrir una enfermedad llamada estenosis
pilórica. Los bebés que padecen
estenosis pilórica
suelen tener deposiciones menos frecuentes y más pequeñas, porque
es muy poco, o ninguno, el alimento que llega a los intestinos. La
mayorÃa de los bebés que padecen estenosis pilórica, una enfermedad
que es más común entre las 2 semanas y los 2 meses de edad, no
lograrán aumentar de peso o bajarán de peso.
Si los bebés escupen mucho o varias veces después de
alimentarse, esto puede ser un indicio de
reflujo gastroesofágico
. Este problema suele comenzar antes de las 8 semanas de edad. Los
bebés que lo padecen escupen demasiado o tienen reflujo -algo
parecido al vómito- después de alimentarse. Sin embargo, la mayorÃa
de los bebés que tienen reflujo
no
vomitan a modo de proyectil y, aunque es probable que aumenten poco
de peso, suelen tener deposiciones normales.
En los bebés, los sÃntomas de
gastroenteritis
-inflamación del tracto digestivo que puede originarse en una
infección viral o bacteriana- podrÃan guardar cierta semejanza con
la estenosis pilórica. Los vómitos y la deshidratación están
presentes en ambas enfermedades; sin embargo, los bebés que padecen
gastroenteritis también suelen tener diarrea, con deposiciones
flojas, acuosas o, en ocasiones, sangrantes. (La diarrea no suele
asociarse con la estenosis pilórica).
Sin embargo, es importante tener en cuenta que es absolutamente
normal que el bebé escupa pequeñas cantidades de leche después de
alimentarse o mientras está alimentándose. Pero si está preocupada,
lleve un registro preciso de con qué frecuencia escupe su bebé y
cuánta cantidad de leche, y luego llame al pediatra. El médico le
dirá si es normal o si existe algún motivo para preocuparse.
Si el médico le dice que lo que le sucede a su bebé es normal,
le damos algunos consejos para aliviar el problema:
- La Academia Americana de PediatrÃa (AAP por su sigla en
inglés) recomienda que haga eructar a su bebé cada 3 a 5 minutos
mientras lo está alimentando.
- Mantenga al bebé en una postura erguida después de
alimentarlo; luego puede sentarlo en una sillita, un cochecito o
una hamaca.
- Evite que el bebé se agite y no juegue activamente con él
después de alimentarlo.
- Mantenga la cabeza del bebé por encima de los pies mientras
lo está alimentando (en otras palabras, no sostenga a su bebé en
una posición en la que su cabeza esté más abajo que los
pies).
- Levante la cabecera de la cuna o del cochecito del bebé.
Enrolle algunas toallas de mano pequeñas o mantitas (también
puede comprar los "rollos" que se venden especialmente)
para colocarlas
debajo
(
no encima
) del colchón. Sin embargo, la AAP recomienda que
no
debe colocarse una almohada debajo de la cabeza del bebé.
Si su bebé también toma leche materna o preparado para lactantes
en biberón como complemento:
- No le dé el biberón al bebé cuando está acostado.
- Asegúrese de que el orificio de la tetina es del tamaño
apropiado para su bebé y/o que permite el paso de la cantidad
adecuada de leche. La AAP sostiene que si la tetina permite que
la leche pase demasiado rápido, esto puede hacer que los bebés
tengan arcadas o, simplemente, que traguen demasiada leche,
mientras que si el paso de la leche es más lento, esto puede
resultar frustrante para algunos bebés y hacer que succionen más
enérgicamente y traguen demasiado aire.
Es importante recordar que esto también pasará. La AAP sostiene
que muchos bebés dejan de escupir cuando empiezan a sentarse.
Creo que estoy por enfermarme. ¿Puedo amamantar a mi bebé?
En casi todos los casos, sÃ. La mayorÃa de las enfermedades y de
los medicamentos
no
son peligrosos para un lactante que está tomando el pecho. Sin
embargo, en algunos casos excepcionales (como el SIDA), la salud de
la madre puede afectar su aptitud para amamantar a su bebé.
Si debe interrumpir el amamantamiento por un corto tiempo a
causa de una enfermedad que padecen usted o su bebé, puede sacarse
la leche con un sacaleches y desecharla, hasta que pueda volver a
amamantarlo. Para poder seguir produciendo leche, es importante que
continúe sacándose leche durante el perÃodo de la enfermedad. Si
está tomando alguna medicación para su enfermedad, hable con el
médico a fin de averiguar si puede o no seguir amamantando a su
bebé.
A mi bebé le están saliendo los dientes y me muerde cada vez
que lo amamanto. ¿Qué puedo hacer?
Los bebés suelen jugar con los pezones de su mamá usando sus
encÃas, pero esto no significa que quieran lastimarla. Sin embargo,
cuando aparecen los dientes con los que pueden masticar, el juego
ya no suele resultar tan divertido. Los bebés que inician su
dentición
pueden pensar que los pechos de la mamá son el juguete ideal para
esos dientes que están saliendo.
Si el bebé está colocado en la posición correcta cuando lo está
amamantando (no sólo con el pezón, sino con buena parte de la
areola dentro de su boca), no podrá morderla. ¿Por qué? Porque el
pezón estará bien adentro de la boca del bebé.
La Leche League, una organización en defensa de la lactancia
materna, afirma que las mamás suelen darse cuenta de cuándo su bebé
está listo para morder: en general, cuando está satisfecho y
comienza a desprenderse del pecho. En este caso, la mamá puede
acercar al potencial mordedor aún más hacia ella para que le
resulte difÃcil desprenderse, o interrumpir la succión deslizando
un dedo por la comisura de la boca del bebé.
En algunos casos, sin embargo, morder puede ser una señal de que
su bebé ha terminado de mamar, está distraÃdo o, simplemente, muy
aburrido. La Leche League ofrece las siguientes sugerencias para
ayudar a reducir la posibilidad de mordidas:
- Diga: "No debes morderme. Puedes morder esto", y
ofrézcale a su bebé un mordillo u otro juguete para que
muerda.
- Trate de amamantarlo en una habitación oscura o iluminada por
una luz tenue. Empiece a realizar otra actividad si su bebé
parece distraÃdo y se desprende todo el tiempo de su pecho.
- Premie a su bebé -con un abrazo o un beso- cada vez que tome
el pecho sin morderla ni intentarlo.
Sin embargo, si su bebé tiene la costumbre de morder, esto puede
ser una señal de que es hora de considerar destetarlo. Recuerde
hablar con el pediatra y/o con un especialista en lactancia antes
de decidir dejar de amamantar a su bebé sólo en función de que su
pequeño muerde.
Últimamente mi bebé parece no estar interesado en que lo
amamante. ¿Esto significa que mi hijo está listo para dejar de
tomar el pecho definitivamente?
Según afirma la La Leche League, las "huelgas" son muy
normales durante el amamantamiento y suelen durar unos pocos dÃas.
Sin embargo, esto puede resultar preocupante, en especial si el
bebé nunca ha tenido problemas para tomar el pecho.
¿Por qué querrÃa su hijo dejar de tomar el pecho? A
continuación, mencionamos algunos motivos, según lo que sostiene La
Leche League:
- La dentición ha provocado dolor en las encÃas del bebé.
- Usted ha estado estresada o ha modificado sus hábitos de
amamantamiento últimamente.
- Usted huele "diferente" para su bebé, porque ha
cambiado de jabón, perfume, desodorante o crema para el
cuerpo.
- Hay algún motivo por el cual el amamantamiento resulta
doloroso o incómodo. Por ejemplo, que su bebé tenga una infección
en el oÃdo, la nariz tapada, un corte en la boca o una infección
bucal.
- Su bebé la mordió y su reacción frente a esto lo
atemorizó.
Más allá de lo frustrantes que pueden resultar las
"huelgas", usted y su bebé
pueden
solucionar este problema. Los siguientes consejos que La Leche
League ofrece para las mamás que están amamantando pueden ayudarla
a solucionar este inconveniente:
- Trate de pasar más tiempo con su bebé de modo de poder
dedicarle algún tiempo extra al problema para que el
amamantamiento vuelva a su curso normal. PÃdale a alguien de la
familia, a una amiga o a una niñera que la ayuden con las tareas
del hogar y con el cuidado de sus otros hijos.
- Trate de que la experiencia de amamantar sea lo más agradable
posible para su bebé: abrácelo, acarÃcielo, béselo y tómese su
tiempo para consolarlo cada vez que se enoje o se frustre.
- Trate de amamantar a su bebé cuando él tenga sueño y quizás
esté más dispuesto a cooperar.
- Amamántelo mientras lo está acunando o mientras camina de un
lado a otro cargándolo en un canguro.
- Amamante a su bebé en una habitación silenciosa e iluminada
con luz tenue, donde casi nada pueda distraerlo.
- Intente estimular la bajada de leche con un sacaleches o
masajeando sus pechos con las manos antes de comenzar a
amantarlo, de modo que su bebé pueda succionar la leche de
inmediato.
Hasta que el amamantamiento vuelva a su ritmo normal, necesitará
usar un sacaleches o masajear sus pechos para que la bajada de la
leche no se interrumpa. Para sacarse la leche manualmente, sujétese
el pecho con firmeza colocando los dedos por debajo y alrededor, y
coloque el pulgar encima. Con suavidad pero con firmeza deslice el
pulgar desde la parte superior del pecho hacia la areola varias
veces para que la leche baje por los conductos lactÃferos.
La Leche League sostiene que si su bebé está realmente listo
para dejar de tomar el pecho (para destetarse), este proceso le
llevará semanas o meses. Mientras tanto, usted y su bebé pueden
disfrutar de esa cercanÃa y ese vÃnculo tan especiales que se
generan con el amamantamiento.
Revisado por:
Barbara P. Homeier, MD
Fecha de revisión: agosto de 2005
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diagnoses, and treatment, consult your doctor.
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