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El sueño y su hijo de 8 a 12 meses

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Si bien su bebé está comenzando a desarrollarse de muchas maneras positivas, algunos problemas del sueño pueden comenzar a aparecer cerca del primer año de edad. Esto suele deberse a que su bebé tiene cada vez más conciencia de que está "separado" de usted. La ansiedad ante los extraños y la ansiedad por la separación son dos etapas normales del desarrollo que pueden aparecer en esta época y que pueden interferir con el sueño nocturno que usted y su bebé tanto necesitan.

Esto puede derivar en lágrimas y berrinches cuando intenta dejar al niño en la cuna por la noche y más interrupción del sueño cuando su bebé se despierta y busca alguna señal de que usted está cerca.

Ésta es también la edad en la que aparecen los terrores nocturnos. Estos pueden ser más "aterradores" para los padres que para el bebé si uno no está seguro de lo que está ocurriendo.

Puede resultar difícil responder a las necesidades de sueño nocturno de su hijo de 8 a 12 meses con el equilibrio adecuado de constancia e inquietud, pero recuerde lo siguiente: Éste es el momento para sentar las bases de futuras noches de descanso para toda la familia. Lo importante ahora es intentar mantener la experiencia del sueño como algo positivo para su bebé y ser constante con su respuesta cada vez que se despierta por la noche.

¿Cuánto dormirá mi bebé?

Si bien la cantidad promedio de sueño por día a esta edad es de 13 a 14 horas, la cantidad de horas que se considera normal continúa siendo variada a esta edad.

Probablemente, su bebé aún esté tomando dos siestas durante el día; una por la mañana y otra en algún momento después del almuerzo. Ahora, la duración promedio de una siesta es de aproximadamente 1 hora. Algunos bebés dormirán una siesta de 20 minutos, otros, de unas cuantas horas. Las siestas ayudan a impedir que el bebé se ponga de tan mal humor como para que le impida dormir bien por la noche; por eso es importante que sean lo suficientemente extensas.

Ésta es la edad en la que, tal vez, su bebé comience a evitar tomar siestas porque no desea estar alejado de usted, pero las siestas ayudarán a su pequeño (y a usted) a disfrutar más de las horas de vigilia. La clave es ser lo más constante posible con los horarios de las siestas y la manera de colocar a su niño en la cuna.

Dónde y cómo debe dormir mi bebé

A esta edad, la mayoría de los bebés se dan vuelta y buscan una posición cómoda para dormir. Su bebé se moverá mucho durante el transcurso de su sueño nocturno.

A esta edad pueden comenzar los terrores nocturnos; por lo tanto, no se asombre si su bebé comienza a gritar y llorar en medio de la noche y nada de lo que usted hace parece ayudar. Los terrores nocturnos no son lo mismo que las pesadillas; las pesadillas suelen comenzar entre los 3 y 4 años, y los niños se despiertan porque están asustados.

Los terrores nocturnos ocurren durante la parte profunda del sueño y, si bien pueden resultarle preocupantes, su bebé está, en realidad, profundamente dormido. Incluso aunque los ojos de su hijo estén totalmente abiertos, no tiene idea de que está llorando. Asegúrese de que su bebé esté seguro y, en última instancia, se calmará.

Cuando su bebé se despierta durante la noche llorando, tranquilícelo diciéndole en voz baja que usted está allí junto a él, pero trasmítale el mensaje de que tiene que volver a dormirse. Lo mejor que puede hacer es darle una palmadita tranquilizadora en la espalda, acomodarle la manta y salir rápidamente. Si se mantiene firme y constante en esperar que su bebé se vuelva a dormir solo, esta etapa pasará muy pronto.

Por supuesto, durante estas "visitas" en medio de la noche, debe descartar que no se trate de una enfermedad o de un pañal sucio. Si debe cambiar a su bebé, recuerde no encender demasiadas luces e interactuar lo menos posible.

Seguridad a la hora de dormir

Siempre tenga en cuenta la seguridad a la hora de dormir. Asegúrese de que la cuna cumpla con las normas de seguridad actuales. No coloque en el interior de la cuna ningún elemento que pueda interferir con la respiración del bebé: los muñecos rellenos, las mantas o las almohadas pueden caer sobre la cara del bebé y bloquear su respiración. Si bien las chichoneras se utilizaban regularmente en el pasado, ya no se recomienda su uso. Un estudio, que se realizó con datos de la Comisión de Seguridad de los Productos de Consumo de EE. UU. (CPSC), descubrió que una cantidad de muertes accidentales parecían estar relacionadas con el uso de chichoneras en las cunas y los moisés. La Academia Americana de Pediatría (AAP) y otras organizaciones de pediatría desaconsejan firmemente el uso de chichoneras en las cunas para evitar la asfixia accidental.

Evite también los elementos como cuerdas, lazos o cintas que puedan enredarse alrededor del cuello del bebé, así como objetos con cualquier tipo de borde o esquina afilados. Los bebés también pueden enredarse en los móviles colgantes; por lo tanto, también debe retirarlos. No olvide observar a su alrededor para detectar elementos que su bebé pueda tocar al estar parado en la cuna. Los tapices, fotos, paños y cordeles de cortinas pueden ser peligrosos si quedan al alcance del bebé.

Alentar el sueño

Su hijo está apegado a usted y no le gusta estar lejos suyo, pero intente manejar esta "separación" nocturna del mismo modo en que maneja la ansiedad por la separación durante el día (por ejemplo, cuando deja a su hijo con una niñera). Siga la rutina habitual de ir a dormir con un beso y un abrazo adicional, hágale saber a su bebé que lo verá pronto y váyase rápidamente.

Si su bebé tiene un juguete o una manta favoritos que considere seguros como para tenerlos en la cuna, puede dejárselos para que se sienta mejor. En este momento, los objetos de transición se vuelven importantes para los bebés. Ayudan a que el bebé pase de estar con usted la mayor parte del tiempo a pasar algo de tiempo alejado de usted y volverse más independiente.

Intente dejar abierta la puerta del bebé para que pueda escuchar su actividad en la habitación contigua. Esto puede ayudar al pequeño a no sentirse tan solo.

Si su hijo continúa llorando y llamándolo, unas cuantas palabras tranquilizadoras desde la puerta de la habitación ("Mamá está aquí, pero es hora de que vayas a dormir") y otra salida rápida pueden ser suficientes. Intente extender el tiempo entre estas apariciones personales hasta que, finalmente, su hijo esté dormido.

Cuándo llamar al médico

El dolor por la salida de los dientes es un motivo común de problemas del sueño a esta edad y el médico puede sugerir algunas maneras de aliviar las molestias de su bebé.

Llame al médico si no puede consolar a su bebé o si parece irritable día tras día debido a las interrupciones en el sueño. Tal vez, esté desarrollando una enfermedad que no involucre más síntomas que la falta de sueño o, quizás, el médico pueda ayudar a encontrar maneras de mejorar la rutina nocturna con su hijo.

Revisado por: Steven Dowshen, MD
Fecha de revisión: septiembre de 2011



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