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Alergia a los frutos secos y a los cacahuetes

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Sobre las alergias a los frutos secos y a los cacahuetes

El primer curso de primaria de Justin ha sido difícil de llevar para Anne, su madre. Justin, de 6 años, empezó a tomar su almuerzo en el comedor del colegio rodeado de cientos de estudiantes armados de sándwiches de manteca de cacahuete, galletas saladas cubiertas de manteca de cacahuete y todos esos cacahuetes ocultos en sus alimentos envasados.

Justin, que padece una alergia muy grave a los cacahuetes, debe seguir una dieta que no contenga ni pizca de cacahuete. Pero Justin no es el único: La Administración de Drogas y Alimentos de EE. UU. (FDA) estima que el 6% de los niños menores de 3 años tienen algún tipo de alergia alimenticia, que los pone a riesgo de sufrir una reacción alérgica en la casa, o aún peor, lejos de sus casas.

El maní es uno de los alimentos más comunes que causan alegría y por lo general se encuentra en lugares que uno no se imagina. Consideremos, por ejemplo, la salsa de chile: se puede espesar utilizando cacahuetes picados.

Los cacahuetes, en realidad, no son frutos secos sino legumbres (pertenecen a la mismas familia que los guisantes y las lentejas). Pero las proteínas que contienen los cacahuetes son muy parecidas a las que contienen los frutos secos. Por este motivo, la gente que es alérgica a los cacahuetes también lo puede ser a algún fruto secos, como las almendras, las nueces de Brasil, la avellanas, las nueces, las nueces de macadamia, los pistachos, las pacanas y los anacardos.

Casi todas las escuelas han tenido un alumno alérgico a los frutos secos o a los cacahuetes. Puesto que el personal del centro quiere garantizar la seguridad de su hijo, hable con el director, un profesor o la enfermería del centro sobre la creación de un entorno seguro (carente de frutos secos o de cacahuetes) y sobre la aplicación de un plan de acción contra la alergia si su hijo presentara una reacción alérgica en la escuela.

La reacción alérgica

Las reacciones alérgicas ocurren cuando el sistema inmunitario interpreta, por error, que algo completamente inofensivo, como un fruto seco o un cacahuete, es realmente nocivo para el cuerpo. El sistema inmunitario reacciona fabricando anticuerpos específicos contra las proteínas de ese alimento. Estos anticuerpos, denominados inmunoglobulina E (IgE), están diseñados para luchar contra las proteínas "invasoras".

Los IgE desencadenan la liberación de ciertas sustancias químicas dentro del organismo. Una de esas sustancias es la histamina, cuya liberación puede afectar al sistema respiratorio, el tubo digestivo, la piel y el sistema cardiovascular, provocando la aparición de síntomas alérgicos, como resuello, respiración sibilante, dolor de estómago, vómitos, urticaria asociada a picor e inflamación.

Las reacciones alérgicas a alimentos, como los cacahuetes y los frutos secos, pueden ser muy variadas. Todo depende de la persona y a veces incluso una misma persona puede reaccionar de formas diferentes en distintos momentos. Hay reacciones que son muy leves, afectando solo a un sistema del organismo, como una urticaria en la piel. Pero hay otras reacciones de carácter mucho más grave que afectan a más de un sistema.

La mayoría de las reacciones alérgicas duran menos de un día y afectan a cualquiera de los siguientes cuatro sistemas corporales:

  1. Piel. Las reacciones que afectan a la piel son el tipo más frecuente de reacción alérgica a alimentos. Pueden aparecer en forma de ronchas o habones de color rojo asociados a picor (urticaria), eccema, o enrojecimiento e inflamación alrededor de la boca o en la cara.
  2. Sistema digestivo. Los síntomas pueden adoptar la forma de retortijones abdominales, náuseas, vómitos o diarrea.
  3. Sistema respiratorio. Los síntomas pueden abarcar desde el moqueo o la congestión nasal, el picor ocular, los ojos llorosos y los estornudos hasta un ataque de asma acompañado de tos, resuello y respiración sibilante.
  4. Sistema cardiovascular. La persona se puede sentir mareada o desmayarse y perder la conciencia.

En los casos realmente graves, la alergia puede provocar anafilaxia, una reacción súbita y de riesgo vital que, aparte de los síntomas que acabamos de mencionar, puede cursar con la inflamación de las vías respiratorias y una drástica caída de la tensión arterial. Como consecuencia, la persona puede tener problemas para respirar y llegar a perder la conciencia.

Las reacciones alérgicas a los cacahuetes pueden ser muy graves, incluso si la persona se expone a una cantidad muy reducida de la proteína del cacahuete. Los expertos consideran que esto podría obedecer a que el sistema inmunitario reconoce las proteínas del cacahuete con mayor facilidad que las demás proteínas alimentarias.

Aunque es posible que una cantidad muy reducida de la proteína del cacahuete desencadene reacciones graves, es muy poco frecuente que la reacción alérgica ocurra a partir de la inhalación de pequeñas partículas de cacahuete o de frutos secos. La mayoría de los alimentos que contienen cacahuetes no permiten que llegue al aire una cantidad suficiente de la proteína del cacahuete como para desencadenar una reacción alérgica. Por lo tanto, el mero hecho de oler alimentos que contienen cacahuetes no suele bastar para desencadenar una reacción alérgica, ya que el olor que desprende el cacahuete no suele contener la proteína del cacahuete.

De todos modos, en muy pocos casos es posible que una persona reaccione a partículas de cacahuete aerotransportadas, por ejemplo, cuando una persona muy alérgica al cacahuete se encuentra en un lugar cerrado (como un restaurante) donde los comensales están pelando muchos cacahuetes al mismo tiempo. A pesar de que mucha gente acaba superando sus alergias alimentarias con la edad (como las alergias a la leche, el huevo, la soja y el trigo), las alergias a los cacahuetes y a los frutos secos son de por vida en la mayoría de los casos.

Vivir con una alergia a los cacahuetes o a los frutos secos

Si las pruebas de la alergia indican que su hijo es alérgico a los cacahuetes o a los frutos secos, su pediatra les dará una serie de recomendaciones sobre qué deben hacer.

La única forma eficaz de tratar una alergia a los cacahuetes o a los frutos secos consiste en evitar este tipo de alimentos. Evitar estos alimentos no solo supone no comerlos directamente sino también dejar de ingerir cualquier alimento que los contenga como ingredientes.

La mejor forma de saber si un alimento no contiene cacahuetes o frutos secos consiste en leer la etiqueta de su envase. Los fabricantes de productos alimenticios vendidos en EE.UU. deben especificar en sus etiquetas si contienen cacahuetes o frutos secos. En primer lugar, fíjate en el listado de ingredientes.

Después de fijarte en ese listado, busca en la etiqueta afirmaciones similares a:

  • "puede contener frutos secos"
  • "fabricado con una maquinaria que también procesa frutos secos o cacahuetes"
  • "fabricado en instalaciones que también procesan frutos secos"

La gente que es alérgica a los frutos secos o a los cacahuetes también debe evitar aquellos productos alimenticios en cuyos envases figure alguna de las anteriores afirmaciones. Aunque se trata de productos que no contienen frutos secos ni cacahuetes como ingredientes, estos avisos se utilizan para informar a la gente de que podrían contener pequeñas partículas o restos de frutos secos o de cacahuetes. Esto podría ocurrir debido a la "contaminación cruzada", que tiene lugar entre alimentos que se fabrican con los mismos utensilios o que se sirven en las mismas superficies.

Algunos de los alimentos de mayor riesgo para una persona alérgica a los cacahuetes o a los frutos secos son los siguientes:

  • Pastas y otros productos horneados. Aunque los productos horneados no contengan frutos secos ni cacahuetes como ingredientes, podrían entrar en contacto con estos alimentos durante el proceso de fabricación, sufriendo una contaminación cruzada. A menos que usted sepa exactamente qué contiene un alimento y donde se fabricó, lo más seguro es que evite las pastas horneadas de panadería o de fabricación industrial, así como otros productos horneados.
  • Caramelos. Los caramelos fabricados en panaderías o instalaciones industriales de tamaño reducido (o los caramelos de fabricación casera) pueden contener partículas de frutos secos como ingrediente oculto. Lo más sano y recomendable es comer solo caramelos fabricados en grandes instalaciones industriales cuyas etiquetas indiquen que son seguros.
  • Helados. Lamentablemente, la contaminación cruzada es frecuente en las heladerías, debido a que se comparten las cucharas que se utilizan para servir las bolas de helado. También puede ocurrir lo mismo con los helados cremosos, las natillas y los yogures que se venden en máquinas dispensadoras, puesto que se utiliza el mismo dispensador para servir muchos sabores diferentes. Es mucho más seguro proceder como con los caramelos: comprar barras de helado en el supermercado y asegurarse de que se fabrican al por mayor y que sus etiquetas indican que son seguras.
  • Cocina asiática, africana y de otros tipos. Los alimentos africanos y asiáticos (sobre todo los tailandeses y los de la India) a menudo contienen frutos secos o cacahuetes. Los alimentos mejicanos y mediterráneos también pueden contener frutos secos, de modo que su consumo implica asumir este riesgo.
  • Salsas. Muchos cocineros utilizan cacahuetes o manteca de cacahuete para espesar la salsa de chile y otras salsas.

Actúe siempre con precaución. Incluso aunque su hijo haya ingerido previamente determinado producto alimenticio, a veces los fabricantes modifican el proceso de fabricación, por ejemplo, si empiezan a trabajar con una compañía que comparte la maquinaria con otros fabricantes. Y dos alimentos que parecen iguales pueden presentar diferencias en su proceso de fabricación.

Para ayudar a reducir tanto el contacto con los alérgenos de los frutos secos y de los cacahuetes como la posibilidad de padecer una reacción alérgica grave (o anafilaxia):

  • Considere la posibilidad de convertir su casa en un lugar donde no haya ni pizca de cacahuetes ni de frutos secos.
  • Si permite que haya cacahuetes o frutos secos en su casa, esté pendiente de la contaminación cruzada que podría ocurrir al utilizar cubiertos y otros utensilios de cocina. Por ejemplo, asegúrese de que el cuchillo que utiliza para extender la manteca de cacahuete no lo utiliza después para preparar la comida de su hijo alérgico al cacahuete y de que no tuesta en la misma tostadora un pan con frutos secos y otros tipos de pan.
  • No sirva en su casa comidas cocinadas por otras personas ni cualquier alimento que carezca de lista de ingredientes.
  • Informe a todo el mundo que vaya a manipular o a servir la comida de su hijo, desde los camareros hasta el personal del comedor de su centro de estudios, sobre la alergia que padece. Si el responsable o el dueño del comedor se siente molesto ante sus peticiones de que le preparen comidas que no contengan cacahuetes o frutos secos, no lo deje comer allí.
  • Considere la posibilidad de preparar los almuerzos de su hijo, así como sus tentempiés y los alimentos a ingerir en fiestas de cumpleaños, reuniones de amigos, fiestas de pijamas, funciones escolares y similares.
  • Hable con los directores de la guardería o del colegio de su hijo antes de que empiecen las clases. Colabore con ellos para elaborar un plan de acción contra la alergia a utilizar en caso de emergencia.
  • Tenga siempre a mano la adrenalina (o epinefrina), no la deje en un compartimento de su coche; llévela siempre encima porque los segundos importan mucho en un episodio de anafilaxia.

Con un poco de preparación y de prevención, podrá tener la seguridad de que la alergia de su hijo no le impide llevar una vida sana y feliz día tras día.

Revisado por: Magee L. DeFelice, MD y Sheelagh M. Stewart, RN, MPH
Fecha de revisión: octubre de 2011



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