Skip to main content

Search
About Us

Myths and Facts about Water Safety

|

If a genie popped out of a magic lamp and offered to protect your children from a leading cause of injury-related death, what would you say?

  1. Nah, it's too much trouble.
  2. I always watch my children, so nothing will go wrong.
  3. My parents didn't worry about this stuff, and I survived.
  4. Sure, genie, you're on.

The correct answer, of course, is "d." But it's parents, not genies, who can protect children from drowning.

Drowning prevention has three parts: 1) precautions, 2) supervision, and 3) consistent use of life vests, also known as life jackets or personal flotation devices (PFDs). It's as simple as one-two-three, yet drowning continues to claim lives. Why? In part, water safety experts suspect that we're distracted or deceived by myths about water safety.

Myths give us a false sense of safety, and allow our kids to be "set up" for danger. Here are some common misconceptions:

Myth #1: Drowning is noisy. I'll hear my child splashing and struggling in time to help.

Maybe in the movies, but not in real life. This myth really endangers young children. They don't have the ability to figure out what to do, such as right themselves or stand up, even in a few inches of water. As a result, they just "slip away" in silence.

Toddlers and preschoolers need constant adult supervision and life vests that fit each time they play near or in the water or on a dock.

Most drownings happen during a brief lapse in supervision, when a parent becomes distracted or involved in some other activity. A life vest is no substitute for supervision, but it can buy time.

Myth #2: I don't live or vacation near the water, so I don't need to worry.

There are water hazards in and around every home. Toddlers have drowned in five-gallon buckets, garden ponds and toilet bowls. Keep young children out of the bathroom except when directly supervised and don't leave buckets or barrels where they can gather water. Children can drown in just a few inches of liquid.

Stay in the bathroom with young children each minute they are in the bathtub. Remember Myth #1 and don't leave the room thinking that splashing noises or a slightly older sibling will alert you to trouble. A baby's or toddler's bath can be a life or death situation, and should be entrusted only to adults.

Myth #3: Once children learn to swim, they don't need life vests.

At swimming pools and supervised swimming areas, an older child who swims well may not need to wear a life vest. That's where judgment comes in. Many public or resort pools have swimming tests, but often it's up to you. Children need to be really good swimmers. Around steep banks, rivers or docks, where the water is swift, dark and cold, the drowning risk increases and rescue becomes much harder. With those factors working against us, we need to use more caution.

When boating, rafting or inner-tubing, or while swimming in open water like a lake or a river, adults and children should always wear properly fitted life vests. Water conditions change, boats capsize, and cold water makes life-saving and swimming skills difficult. Life vests improve chances of survival and rescue. But they only work if they are worn. You need to wear life vests, too, so you are prepared to help a child or yourself.

Myth #4: Kids won't wear life vests.

They'll wear them if the expectation is clear and consistent. It helps to start young. Make life vests a part of all water activities, just like bringing sunscreen if you're going to be in the sun. Coast Guard-approved life vests come in many shapes, sizes and colors. Let your children pick their favorite, as long as it's the right size and type for what you need. As children grow older, keep insisting on life vest use. Check their life vests each year for fit, wear and tear, and style.

Myth #5: Alcohol improves a good time on the water.

This myth has been created by alcohol advertising. Drinking affects judgment and motor skills in a boat or by a pool just as it does in a car. It slows reactions, making adults and teens victims of silent drowning. It can also increase the risk of hypothermia or cardiac arrest. When boating, a no-alcohol rule is important for both the driver and the passengers.

Myth #6: I've taken life-saving and CPR, so I can rescue my child.

CPR and life-saving don't replace adult supervision, life vests, swimming skills and water safety awareness. It only takes five minutes under water to have brain damage, a cardiac arrest, or even to die.

FACT: Prevention is the only "cure" for drowning, and it's within every parent's grasp.


Los mitos y la realidad acerca de estar a salvo en el agua

Si un genio saliese de la linterna mágica y ofreciese proteger a sus niños de una de las principales causas de muerte ¿Qué dirían ustedes?

  1. No, es demasiado esfuerzo.
  2. Siempre estoy atenta a mis hijos, por lo tanto nada les va a pasar.
  3. Mis padres no se preocuparon acerca de este tema, y yo sobreviví.
  4. Por supuesto genio, protégelos.

La respuesta correcta por supuesto es, "d". Pero, son los padres los que protegen a los niños de no ahogarse y no el genio.

La prevención de ahogo tiene tres partes: 1) precauciones, 2) supervisión y 3) el uso consistente del chaleco salvavidas, los cuales también se conocen como chaquetas salvavidas o dispositivo personal de flotación (PFD en inglés). Es tan fácil como decir uno-dos-tres, sin embargo el ahogo continúa reclamando vidas. ¿Por qué? En parte, es porque según los expertos en cómo estar a salvo cerca del agua sospechan que nos distraemos o que los mitos nos engañan acerca de cómo estar a salvo en el agua.

Mito #1: El ahogo hace ruido. Yo podré oír a mi niño chapoteando y haciendo esfuerzos con tiempo para poder salvarlo.

Quizá en las películas, pero no en la vida real. Aún en pocos centímetros de agua, ellos no tienen la habilidad de descifrar qué hacer, tal como pararse o enderezarse. Y el resultado es que "desaparecen" en silencio. Los niños pequeños y de edad preescolar necesitan constante supervisión por adultos y chalecos salvavidas que les queden bien cada vez que jueguen en el agua, cerca del agua o en un embarcadero. La mayoría de los ahogos ocurren durante un lapso breve de la supervisión cuando uno de los padres se distrae o participa en alguna otra actividad.

Mito #2: No vivimos o vamos de vacaciones cerca del agua, así que no necesito

Existe peligro con el agua alrededor y dentro de cada hogar. Niños de edad preescolar se han ahogado en baldes de cinco galones, en estanques y el retrete. Mantenga a su niño fuera del baño excepto cuando estén supervisados directamente y no deje baldes o barriles en lugares en donde se puedan llenar de agua. Los niños se pueden ahogar en unos cuantos centímetros de líquido.

Permanezca cada minuto en el baño con los niños de edad preescolar mientras ellos estén en la tina. Recuerde el Mito #1 y no se aleje del baño pensando que el chapoteadero o que un hermano un poco mayor le avisará si hay algún problema. El baño del bebé o del niño preescolar podría ser una situación de vida o muerte y sólo debe ser supervisado por adultos.

Mito #3: Al aprender a nadar los niños ya no necesitan chalecos salvavidas.

En las piscinas o áreas supervisadas para nadar los niños mayores quienes nadan bien no necesitan usar el chaleco salvavidas. Y es aquí donde se debe usar el buen juicio. Muchas piscinas públicas o de lugares de vacaciones tienen pruebas de natación pero frecuentemente la decisión depende de usted. Los niños deben ser realmente muy buenos nadadores.

Alrededor de barrancas profundas, ríos, o embarcaderos en donde el agua corre, está oscura y fría es donde el riesgo de ahogo aumenta y el rescate es más difícil. Con esos factores en contra de nosotros, necesitamos usar más cautela.

Mientras estén en botes, balsas o cámaras de llantas o mientras estén nadando en agua libre tal como un lago o un río, los adultos y los niños deben usar siempre un chaleco salvavidas que quede a la medida. Las condiciones en el agua cambian o el bote se puede volcar y el agua fría contribuyen a hacer más difícil el salvar las vidas y la habilidad de nadar más difícil. Los chalecos salvavidas aumentan las probabilidades de sobrevivencia y rescate, pero sólo ayudan si están puestos. Ustedes necesitan usar chalecos salvavidas también para que estén preparados a ayudar al niño o a sí mismos.

Mito #4: A los niños no les gusta usar chalecos salvavidas.

Sí los usarán si la insistencia es clara y consistente. Ayuda el empezar cuando son pequeños. Asegúrese de que los chalecos salvavidas son parte de todas las actividades acuáticas tal como el bloqueador de sol es si es que van a estar expuestos al sol. Los chalecos aprobados por los Guardacostas se presentan de varias formas, tallas y colores. Deje que su niño escoja su favorito, con tal de que sea de la talla correcta y del tipo que necesiten. Conforme los niños crecen continúe insistiendo en el uso del chaleco salvavidas. Revise el chaleco cada año para asegurarse de que les quede todavía y ver si se han desgastado o el estilo ya no les queda.

Mito #5: El alcohol ayuda a divertirse en el agua.

Este mito lo ha creado la industria publicitaria del alcohol. El tomar alcohol afecta el juicio y las habilidades motoras en un bote o cerca de la piscina tal como afecta al manejar un auto. Reduce las reacciones causando que los adultos y los adolescentes sean víctimas de ahogo en silencio. También aumenta el riesgo de hipotermia o de infarto cardiaco. Es importante mantener la regla de no-alcohol tanto para el conductor como para los pasajeros dentro del bote.

Mito#6: Tomé clases de salvavidas y de Reanimación cardiopulmonar, por lo tanto puedo rescatar a mi niño.

El saber RCP (CPR en inglés) y salvavidas no reemplazan la supervisión por adultos, los chalecos salvavidas, habilidades para nadar y los conocimientos acerca de estar a salvo en el agua. Sólo cinco minutos debajo del agua son necesarios para causar daño al cerebro, infarto cardiaco e inclusive la muerte.

HECHO:

La prevención es la única "cura" para el ahogo, y está al alcance de todos los padres.

Spring 2014: Good Growing Newsletter

In This Issue

  • Cold Water Shock Can Quickly Cause Drowning
  • E-Cigs Are Addictive and Harmful
  • Bystanders Can Intervene to Stop Bullying

Download Spring 2014 (PDF)

Passion for Prevention

drowning_sidebar

Dynamic duo strive to stop drowning deaths through research, outreach and advocacy.